La noche del miércoles fue inolvidable para la música popular argentina y, en especial, para Ulises Bueno. Durante la primera edición de los Martín Fierro de la Música, celebrada en el teatro Tango Porteño de Buenos Aires, el cordobés se alzó con la estatuilla a Mejor Artista de Cuarteto, imponiéndose en una terna picante frente a figuras como Luck Ra, Eugenia Quevedo con La Banda de Carlitos, Valentina Márquez y Simón Aguirre.
Con la emoción a flor de piel por un reconocimiento que corona sus más de dos décadas sobre los escenarios, el hermano del recordado Rodrigo Bueno primero cumplió con la formalidad: posó sonriente de camisa negra en el salón y le dedicó el triunfo a su gente.

"Gracias a los Martín Fierro de la Música por este reconocimiento. A mi familia y a todo el público que me acompaña y banca desde hace 23 años. Este premio también es de ustedes", escribió en su cuenta de Instagram, adelantando que el festejo oficial será el 7 de noviembre en Forja y el 25 en el Movistar Arena.
Sin embargo, cuando se apagaron las luces de la transmisión y llegó el momento de volver al hotel, el "Caño" decidió mostrar el lado B de su celebración con una sesión de fotos tan inesperada como provocativa.
Sábanas blancas, tatuajes y una compañía de oro
Lejos del champagne o los festejos alocados en algún vip porteño, Ulises pateó el tablero y se mostró en la intimidad total de su habitación. En las imágenes que subió entrada la madrugada, se lo ve acostado en la cama, con el torso desnudo dejando al descubierto sus tatuajes, tapado con una sábana blanca y con una sonrisa pícara frente a la cámara.

¿Sus únicos acompañantes? La estatuilla dorada del Martín Fierro apoyada sobre su pecho -bien agarrada con su mano derecha- y una lata de gaseosa cola sin azúcar en la otra mano para brindar antes de dormir.
"Buenas noches 👋🏻 Lo festejamos todos juntos el 7 de noviembre en FORJA 😎 #CuartetoDelBueno", lanzó junto a las postales, que en cuestión de minutos se llenaron de miles de likes y comentarios celebrando su ocurrencia.

De La Mona Jiménez al recuerdo que conmovió a todos
Más allá del humor en las redes, el paso de Ulises por el escenario de APTRA dejó uno de los momentos más sentidos de la noche. Es que al recibir el micrófono, el cuartetero no quiso olvidarse de las raíces del género y le dedicó unas palabras a Carlos "La Mona" Jiménez, a quien agradeció "por ser nuestro ejemplo durante tantos años".
Además, al final de su discurso, miró al cielo y recordó a Marcos Farías, su primer mánager e histórico productor del cuarteto cordobés, quien falleció el pasado 7 de septiembre a los 58 años tras luchar contra un cáncer de hígado. "Quiero, sin olvidarme, darle las gracias a Marcos Farías, alguien que no está entre nosotros, pero si no fuese por él yo no estaría acá", expresó Ulises conmovido. Y no exageraba: fue justamente Farías quien lo descubrió e impulsó allá por 2004, convenciéndolo de seguir adelante en una etapa decisiva en la que un joven Ulises estuvo a punto de abandonar la música para siempre. Veintitrés años después, el premio ya descansa en sus manos -y en su cama-.






















































