Las redes sociales tienen el poder de hacernos viajar en el tiempo en cuestión de segundos, y eso fue exactamente lo que le pasó a Mario Pergolini.
Es que el reconocido conductor y productor compartió en su cuenta de Instagram un video mostrando un inesperado obsequio que desató una ola de nostalgia entre los fanáticos de Caiga Quien Caiga (CQC).
En el video, se lo puede ver a Pergolini analizando, con su habitual ironía, un adorno que replica un viejo televisor con el logo del emblemático programa, custodiado por dos particulares personajes de traje.
"Es un regalo raro... fuera de tiempo", se lo escucha bromear junto a Rada.

El comentario viral y la respuesta sin filtros
Como era de esperarse, la aparición de este recuerdo generó una catarata de reacciones. Entre la multitud de mensajes, un seguidor hizo una observación que capturó a la perfección la esencia del cambio de época en los medios de comunicación: "¡¡Queremos las cucarachas!! Eran geniales... posiblemente censurables hoy 😢".
Lejos de esquivar el tema o apelar a la nostalgia edulcorada, el conductor hizo uso de su clásico humor ácido y respondió públicamente con una frase lapidaria que no tardó en sorprender a sus seguidores: "Vamos todos presos".

El lado más irreverente de CQC: ¿de qué se trataba el segmento?
Para quienes no lo vivieron o no lo recuerdan con exactitud, este microprograma animado fue uno de los pilares del humor político y del espectáculo a principios de los 2000, destacándose por ser políticamente incorrecto.
- Los orígenes: Creado por Ricardo Achart dentro de la productora Cuatro Cabezas, el segmento nació oficialmente como QKRCHS en la pantalla de Canal 13 (entre 2001 y 2005 aproximadamente). La premisa era brillante: dos insectos animados "interferían" la señal del programa para lanzar críticas feroces sobre la actualidad.

- La evolución: A partir del año 2006, con el desembarco de CQC en Telefe, la sección se rebautizó como QKS (un juego de palabras con "cucas"). Allí pasaron a entregar medallas irónicas a los personajes de la semana, como la recordada presea "Bailando me da sueño", un dardo directo al Showmatch de Marcelo Tinelli.
- Sus víctimas favoritas: Nadie se salvaba de su acidez. Figuras de altísimo perfil público y político, como los expresidentes Fernando De la Rúa y Carlos Menem, eran los protagonistas habituales de sus sátiras.
- El final: El segmento, que representaba el estilo más audaz de la televisión de esa década, dejó de emitirse en 2008.
Hoy, a más de 15 años de su última aparición, la sinceridad brutal de Pergolini confirma lo que muchos piensan: en tiempos de redes sociales y cancelación, el humor irreverente y sin ningún tipo de filtros de aquel segmento sería prácticamente imposible de replicar en la pantalla.


