Elina Costantini dispuso una serie de medidas de resguardo personal y modificó de manera drástica su rutina cotidiana tras haber sido víctima de amenazas de muerte durante los últimos meses. Frente a la gravedad de los amedrentamientos dirigidos contra ella y su entorno familiar directo, la esposa del empresario Eduardo Costantini activó un protocolo de seguridad privada de forma preventiva antes de formalizar una presentación judicial.
Entre las determinaciones principales que adoptó, destacó la incorporación de custodia personal permanente para supervisar cada uno de sus desplazamientos diarios. Asimismo, la empresaria precisó que los esquemas de resguardo abarcan de manera prioritaria la protección de su hija recién nacida y de su mascota, al considerar que las advertencias recibidas comprometen el bienestar general de su núcleo familiar.
"Es un tema difícil que yo ya lo aclaré hace un día dos, que esto viene pasando hace muchos meses y que la verdad que no lo quiero seguir fomentando. Estoy con seguridad, me estoy cuidando, a mi hija también, a mi perro", explicó en Puro show.

"Las personas que se exponen tienen que saber que es grave", señaló. Sobre la decisión de visibilizar el caso en los medios de comunicación de manera previa a una presentación penal formal, la empresaria justificó su accionar en la exposición mediática como una herramienta de protección personal. "Por una cuestión de cuidarme y de que respeto mucho su trabajo y a los medios, yo soy periodista también y creo que hacerlo público te resguarda", afirmó.
Respecto a la vía judicial, aclaró que evalúa los pasos a seguir de acuerdo con la evolución que registren los acontecimientos en el corto plazo. Si bien hasta el momento no radicó una denuncia penal formal mencionando sospechosos específicos, no descartó formalizar la presentación ante las autoridades si las intimidaciones persisten.
"No lo puedo decir porque si lo tuviera que decir lo tengo que denunciar", aclaró. "Si esto sigue avanzando, voy a tener que hacer las denuncias correspondientes, pero por ahora no lo voy a hacer", sostuvo. "No puedo hablar por respeto a la justicia, pero la justicia va a saber actuar en el momento que sea necesario", concluyó.
Las declaraciones de Costantini tuvieron lugar en un contexto atravesado por conflictos familiares e instancias judiciales vinculadas al entorno directo de su esposo, el empresario Eduardo Costantini. En ese escenario, existen expedientes paralelos que cuentan con pedidos de confidencialidad dictados por las autoridades judiciales competentes para preservar los derechos fundamentales de la hija menor de edad de la pareja.

Frente a las consultas sobre otras disputas públicas vinculadas al ámbito familiar, como los reclamos filiales sobre el apellido o las discusiones patrimoniales por parcelas, se desmarcó de las controversias y señaló que se trata de asuntos ajenos a su órbita de actuación. Sobre ese punto, la empresaria remarcó que las aclaraciones correspondientes fueron formuladas de manera oportuna por su marido.
Por su parte, el propio fundador del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires se manifestó a través de sus redes sociales mediante una publicación acompañada por la fotografía de su hija. En dicho mensaje público, el empresario hizo referencia a su trayectoria personal a sus 80 años de edad, al camino recorrido con transparencia profesional y al nacimiento de su hija en común con Elina.






















































