Enviada especial a Estados Unidos
Con más de dos millones y medio de seguidores entre todas sus plataformas, Fermín Bo —más conocido como Ferbo— se consolidó como uno de los creadores de contenido argentinos más populares de los últimos años. Humorista, locutor, conductor y emprendedor, construyó una comunidad fiel a partir de sus parodias a la televisión, su trabajo en radio y streaming y una mirada que combina entretenimiento con actualidad.
En el marco de la cobertura especial de GENTE en el Mundial 2026, el influencer recibió a este medio en una calurosa mañana en el centro de Dallas. Allí habló sobre la experiencia de vivir su segunda Copa del Mundo, la emoción de compartirla con su familia, el fenómeno Messi, los nuevos referentes del streaming deportivo y el presente de una industria que, según asegura, dejó de ser un fenómeno pasajero para convertirse en un verdadero medio de comunicación.

-Tu segundo Mundial.
-Segundo Mundial. A Qatar fui invitado, sí, a Rusia no. Y lo viví de una manera espectacular con un equipazo. Nos invitaron de una marca y viajamos una banda recontralinda y también mi familia. Lo que más me emocionó es que fue la primera vez que fui con toda mi familia, salvo mi mamá que se quedó, no quiso ir, estaba en Ituzaingó, pero fueron mi hermana, mi hermano, mi mejor amigo y mi socio, mi filmmaker que es amigo mío también, mi viejo y mi cuñado, entonces se vivió distinto, sinceramente. Porque cuando la alegría, que es Argentina, encima la compartís con tu familia y con los seres que más querés, no tiene límite.
-Es como un equilibrio perfecto entre trabajo y seres queridos, familia.
-Sí, tal cual, porque un poco obviamente nos invitaron y estuvimos haciendo contenido y mostramos todo, entonces hay una cuota en la que tuvimos que estar atentos a esas cosas, pero sinceramente se disfruto muchísimo. Con mi familia por ejemplo alquilamos una casa y tuvimos un día en la pileta, hicimos una barbecue, nos hicimos los americanos y jodíamos, ibamos al supermercado...

-¿Qué cosas distintas viste de Qatar?
-Lo que pasó fue que en Qatar era toda una ciudad que en Estados Unidos no lo ves lamentablemente, pero en Qatar estaban todos los países en una sola ciudad, entonces te cruzabas gente de todo tipo de cultura. El choque cultural fue muy fuerte. Primero porque también era un país árabe, entonces tenía una cultura distinta: no se podía tomar alcohol, por ejemplo, los edificios eran todos nuevos, eran una bestialidad, pero tampoco tenía alma de ciudad como puede tener Dallas. Entonces, la diferencia que vi fue esa, principalmente, y que antes era una máquina de ver partidos todo el tiempo de todos los países y en este mundial, no. En este mundial no se veía toda esa cultura de todos los países.
-¿Tu fanatismo por Messi sigue intacto?
-Eso se sigue manteniendo en los dos lugares. Pero en Estados Unidos más pasa eso del respeto a Messi todo el tiempo. Ves gente extranjera que no sabe ni hablar el idioma, pero los ves con la camiseta de Messi llamando a Messi y eso te llega. Yo el partido, el primer partido que vi fue el de Argentina contra Austria y me emocioné de solo ver extranjeros amar a nuestro país a través de Messi.
-¿Y te preguntaban si te veían con una remera de Argentina?
-Sí, había bocinazos, alegría, vamos a Argentina, era una locura.

-¿Tuviste oportunidad de conocerlo a Messi alguna vez?
-No, no pude conocerlo nunca, personalmente. Tuve la posibilidad de ir a dos mundiales y para mí eso... yo ya hice un check de vida ahí increíble porque vi, puedo decir y le voy a contar a mis hijos, que vi jugar a Leo Messi en dos mundiales.
-Si pudieras entrevistarlo, ¿qué le preguntarías?
-¡Nunca lo nunca lo pensé! Porque más que preguntas querría agradecerle. Me pasa eso. Obviamente si se la posibilidad en algún momento de entrevistarlo, tendré que preparar esa entrevista y lo haré con mucha responsabilidad porque es algo histórico, pero más que preguntarle, a mí me nace agradecerle, decirle, 'Che, gracias. Para mí sos un ejemplo, para mí sos una inspiración', y digo para mí, como digo para todos los argentinos... Yo sufrí mucho el 2014, en ese momento no tenía la posibilidad económica de de ir a un mundial, ni 2014 ni 2018, fueron los que más de grande viví y que podría haber ido. De hecho, era como 'dale pa, vayamos, averigüemos', y cuando averiguábamos era imposible, pero lo viví muy con mi familia y con mis amigos y sufrí mucho en 2014 cuando Argentina pierde la final con Alemania y sufría también ver a la gente criticar a alguien que daba todo por su país y por suerte se revirtió eso trabajando, laburando, liderando. Y para mí eso es impagable. O sea, hoy con el diario del lunes agradezco todo lo que pasó porque digo hace más grande su figura, lo que pasó en 2022 y cómo logró ese objetivo que también es un ejemplo de 'che, mira, el mejor del mundo, el mejor a veces pierde'. Es una inspiración total y hoy lo ves disfrutar. Lo veía en la cancha el otro día y digo: 'ya se sacó una mochila gigante' y lo ves disfrutar y para mí eso es una alegría y una felicidad enorme.

El presente del streaming y el consejo para quienes quieren empezar
En la segunda parte de la entrevista, Ferbo habló del crecimiento del streaming, la profesionalización de los nuevos medios y el camino que recorrió desde que decidió estudiar locución.
-¿Qué consejos le darías a alguien quiere meterse en este mundo?
-El primer consejo a quien quiere meterse en este mundo es aprovechar todas las herramientas que tenemos hoy, que con una webcam y un micrófono podemos llegar a millones de personas y que eso tenga una responsabilidad también. Yo estaba entre estudiar periodismo o locución, termino eligiendo locución por el carnet habilitante, y ahí estudió y entro en el Iser. Para mí lo más importante es aprovechar todas las herramientas y hacer, no esperar. Muchos esperan la oportunidad y para mí eso es un error: que la oportunidad te encuentre. Y después, por otro lado, formarse, porque es reimportante la formación. Hoy estamos en un proceso de profesionalización de los medios. Lo que arrancó en el cuarto de Nico (Occhiato) con una cámara, y pongo el ejemplo de Luzu porque es el medio que más admiro... Entonces, si querés estar en esos lugares que hoy son tan importantes, la formación siempre te va a dar un plus, siempre te va a dar una herramienta y como tercer consejo es 'hacé y hacé', porque las críticas o los mensajes siempre te van a tirar y lo importante es no rendirse y perseguir un sueño.

-¿Cómo hacés para no pifiarla?
-Tengo de referencia a gente que labura conmigo y gente también personal. Mis amigos toda la vida los sigo teniendo, los del colegio, los de la radio, mi familia. Son un poco mis pies sobre la tierra en el sentido de entiendo lo que está pasando, la opinión y cuando algo no es tan grave, y después rodearte bien de un equipo de producción, porque confió en ese equipo plenamente.
-Hace poco dijiste que ser influencer fue mala palabra durante mucho tiempo. Hoy todo el mundo quiere ser influencer. ¿Cómo lo vivís vos, quien peleó por ese lugar cuando nadie quería serlo?
-Creo que lo que pasó es que los años terminaron validando una profesión nueva, que es la de ser influencer. Yo cuando dije también esa frase hacía referencia que durante mucho tiempo en los medios tradicionales cuando apareció el influencer era sinónimo de vago, de no quiero laburar, de que no hace nada y la verdad es que el influencer hace todo porque se graba, se edita, se publica, es community manager, es modelo, pero también es su propio mánager, porque a veces no tiene un representante. Todos piensan que es subir y ya está y no, lleva un recrontra laburo.
Sobre ese crecimiento, también explicó cómo cambió su forma de trabajar con el paso de los años: "Armé un equipo que me acompaña a través de los años, por ejemplo, acá al Mundial, me vine con mi filmmaker. Él me graba, me edita, me ayuda. Obviamente yo superviso todo, si no es imposible. Tengo un equipo que está en YouTube, un equipo que está en Instagram, una CM. Si no, para mí es imposible, porque aprendí que si no, no tenés vida también, si vos hacés todo. Y después que hay gente que lo pudo hacer mucho mejor que vos. Yo creo mucho en el trabajo en equipo".

-¿Te costaba delegar al principio?
-Al principio sí, pero empecé a entender que es preferible poder hacer más y no quemarme en el medio o no hacer nunca más. Muchos creadores de contenido, dejaron de hacer videos porque no pudieron delegar. Hoy vemos gente, para mí recontra grosa, que no está al aire, porque no pudieron nunca delegar... Yo los entiendo pero llega un momento en que tenés que profesionalizarlo.
A lo largo de la conversación, Ferbo dejó en claro que, más allá de los millones de reproducciones o el crecimiento de las plataformas digitales, sigue creyendo en el valor de la formación, el trabajo en equipo y la responsabilidad de comunicar.
Contenido audiovisual: Martina Cretella.



