Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) llegó a su gran final después de una temporada extensa, intensa y atravesada por todo tipo de situaciones. Durante más de 200 días, la casa más famosa del país fue escenario de alianzas, peleas, reconciliaciones, estrategias y momentos de emoción que mantuvieron en vilo a los seguidores del reality.
La edición tuvo además una particularidad desde su casting: reunió a participantes conocidos por el público, como figuras del espectáculo, influencers y personalidades de las redes sociales, junto con jugadores menos conocidos. Entre los nombres que formaron parte de esta temporada estuvieron Andrea del Boca, Divina Gloria, Charlotte Caniggia, Gladys "La Bomba Tucumana", Alejandra Majluf, Mariela Prieto, Tamara Paganini y otras figuras que convivieron con participantes provenientes de distintos ámbitos.
Con el avance del juego, las mujeres fueron ganando protagonismo hasta alcanzar una instancia inédita: los nueve primeros puestos quedaron en manos femeninas y la gran definición terminó siendo un mano a mano entre dos mujeres, Yipio y Sol.
Cerca de la medianoche de este miércoles, se dio por terminada esta temporada. En medio de los gritos del estudio, Santiago Del Moro sacó el sobre con el resultado del voto de la gente y nombró a Sol Abraham como campeona de esta edición.
Con las emociones a flor de piel, la jugadora celebró eufóricamente, gritando por toda la casa y agradeciendo a sus fanáticos por acompañarla hasta el último día. "Jaque mate", dijo tras quedarse sola en la casa y antes de despedirte.
"Estoy muy emocionada, estoy temblando. Gracias gente. Gracias Gran Hermano por invitarme y permitirme jugar el mejor ajedrez de mi vida. Todo el esfuerzo y el sacrificio valió la pena", expresó Sol, muy emocionada.

Yipio y Sol, las protagonistas de la gran final
Yisela “Yipio” Pintos es una humorista uruguaya que llegó al reality con experiencia en el streaming y el stand up. Madre de una hija, construyó dentro de la casa un perfil directo y descontracturado y protagonizó distintos cruces durante su estadía.
Su camino hacia la final tuvo además un capítulo particular: debió abandonar temporalmente la competencia debido a una situación de salud de su madre y posteriormente consiguió regresar gracias al voto del público. Desde su vuelta, logró avanzar hasta convertirse en una de las dos finalistas.

Del otro lado quedó Solange “Sol” Abraham, participante que ya había formado parte de Gran Hermano en 2011, cuando terminó en el quinto lugar. En esta nueva oportunidad, la tucumana regresó al reality con una personalidad fuerte y se convirtió en una de las figuras centrales de la temporada.
Su recorrido tampoco estuvo exento de polémicas: fue expulsada durante una etapa del juego y posteriormente volvió a la competencia mediante un Golden Ticket. A partir de allí, protagonizó diferentes enfrentamientos y logró avanzar hasta instalarse en la definición.
Una final histórica y récord de votos
La definición entre Yipio y Sol marcó un momento inédito para la versión argentina de Gran Hermano: por primera vez, la final quedó integrada exclusivamente por mujeres. Además, los seis primeros puestos de esta edición fueron ocupados por participantes femeninas.
La expectativa alrededor de la definición también quedó reflejada en la cantidad de votos. Durante la gala, Santiago del Moro reveló que se habían registrado más de 30 millones de votos, una cifra que calificó como histórica para el formato.
El premio para quien se consagró ganadora incluye 70 millones de pesos, una casa prefabricada y un reintegro de gastos mediante una billetera virtual. La segunda finalista recibió 20 millones de pesos y una casa, mientras que Charlotte Caniggia, quien terminó tercera, obtuvo 10 millones de pesos.





















































