Silvia Pérez venía transitando durante los últimos años un camino profesional ligado principalmente al teatro independiente cuando comenzó a aparecerle una inquietud: tenía ganas de volver a hacer una comedia y reencontrarse con la Calle Corrientes. Lo pensó, lo expresó y, poco tiempo después, recibió una llamada que pareció llegar en el momento exacto.
“¡Me siento feliz! Yo vengo haciendo teatro alternativo y hace muy poco tiempo dije que me gustaría volver a hacer una comedia. Justo antes de que me llamara Muscari. Tenía ganas de estar en Calle Corrientes”, cuenta en diálogo con revista GENTE.
La propuesta que le llegó en aquel momento fue la José María Muscari, quien le ofreció volver a hacer 8 Mujeres, el espectáculo del que Silvia había formado parte 15 años atrás. La coincidencia fue suficiente para que ni siquiera necesitara conocer demasiados detalles antes de responder.

“Apenas me llamó José María le dije de una que sí. No le pregunté absolutamente nada porque me pareció muy significativo que llegara esa propuesta en ese momento”, revela. La decisión también estuvo atravesada por los recuerdos de aquella primera experiencia. “Me dio mucha alegría y me da mucha felicidad el recuerdo de lo que viví con ellas”, asegura.
Los recuerdos que Silvia Pérez conserva 15 años después
Cuando intenta reconstruir aquella etapa, Silvia no piensa únicamente en lo que sucedía sobre el escenario. 8 Mujeres tuvo un extenso recorrido que llevó al elenco por distintos puntos del país y convirtió la convivencia entre las actrices en una parte fundamental de la experiencia.
“Me acuerdo de muchas cosas que pasaron en el escenario y de que nos divertíamos mucho. Además hicimos una gran gira por el país”, recuerda. Los viajes también dejaron escenas que permanecen intactas en su memoria: “Recuerdo los micros compartidos, las cenas, el backstage antes de salir, que tenemos rituales...”.
Y si de rituales se trata, en este elenco hay una especialista: María Leal. Silvia reconoce entre risas que las compañeras terminan involucradas inevitablemente en sus numerosas cábalas: “Tenemos todas las cábalas de María y hay que adaptarse”.

Pero ella también conservaba un pequeño ritual propio durante aquella primera versión. Su personaje tiene una particularidad: no aparece desde el comienzo de la función, por lo que la espera antes de entrar al escenario adquiría una intensidad especial.
“Yo sí me acuerdo que antes de entrar siempre hacía una pose de yoga para garantizarme estar en armonía y equilibrio”, revela sobre la particlar cábala que realizaba años atrás.
Quince años después, hay algo que Silvia tampoco perdió: los nervios. “El día que no me ponga nerviosa no voy a existir más como artista”, asegura. Para ella, los segundos previos siguen siendo los más difíciles. “En el momento de entrar es crítico. Una vez que arrancaste ya entra el disfrute. Antes de poner el pie en el escenario es una adrenalina total”, dice.
Qué cambiará en “8 Mujeres” 15 años después
El regreso no pretende ser una reproducción exacta de lo que los espectadores vieron hace más de una década. Según adelanta Silvia, Muscari decidió revisar determinados aspectos del texto para adaptarlos al presente, aunque sin modificar aquello que convirtió al espectáculo en un éxito.
“Se va a aggiornar un poco. José dijo que hay algunas frases o cosas que se decían hace 15 años que por ahí hoy le hacen un poco de ruido”, explica. Lo que permanecerá intacto es el corazón de la propuesta. “La esencia de esta obra es la misma. Es una comedia donde la gente se divierte mucho por los vínculos que hay entre las mujeres”, señala.

Secretos, relaciones cruzadas y revelaciones vuelven a impulsar la historia. “Se ocultan siempre cosas y en un momento se descubren esas cosas. Los personajes son muy divertidos”, adelanta. Y Silvia parece tener pocas dudas sobre lo que ocurrirá cuando el elenco vuelva a encontrarse frente al público: “Es inevitable divertirse en esta obra”.
El regreso que vuelve a reunir a gran parte de su elenco original
El regreso de 8 Mujeres se produce 15 años después de aquella experiencia que marcó a buena parte de sus protagonistas. José María Muscari vuelve a ponerse al frente de la dirección y reúne a varias de las actrices que atravesaron aquel fenómeno teatral: María Leal, Mónica Villa, Emilia Mazer, Silvia Pérez, Cecilia Dopazo y Juana Repetto, junto con Marita Ballesteros y Linda Peretz.





















































