Candela Arizaga volvió a presentarse este lunes ante la Justicia para ampliar su declaración en la causa que investiga a Facundo Moyano por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. La joven había solicitado la audiencia a través de su abogado, Roberto Herrera, con el objetivo de precisar algunos aspectos de su primer testimonio que no recordaba con claridad.
Uno de los puntos centrales de su nueva declaración estuvo relacionado con su estado de salud. En su primera exposición había hecho referencia a un episodio que luego fue interpretado como un posible ataque cardíaco. Moyano, por su parte, había sostenido públicamente que Arizaga había sufrido un paro cardíaco y que él había tenido que asistirla.
Sin embargo, este lunes la joven fue contundente al referirse al tema durante un móvil con DDM (América TV). “Paro cardíaco no tuve”, afirmó. Y explicó que, después de realizarse estudios médicos, consultó con un cardiólogo que le indicó que lo ocurrido podría haber sido un desmayo, un vahído o incluso un síncope.

“Realmente le pudo haber parecido eso. Quizá tuve un desmayo o algo similar, pero paro cardíaco no tuve, porque estuve haciéndome chequeo, electro y demás y salió todo bien”, sostuvo Arizaga. De esta manera, buscó aclarar una de las versiones que habían circulado públicamente sobre aquella madrugada.
Los puntos que aclaró Candela Arizaga
La joven también explicó que Moyano habría comenzado a grabarla después del episodio y no mientras se encontraba descompuesta. “Tengo entendido que grabó después. Tengo entendido, no en el momento que yo me desmayo, sino que cuando reacciono antes de salir corriendo”, señaló.
Arizaga además habló sobre la repercusión pública que tuvo el caso y reconoció que atravesó un momento de profunda angustia al descubrir que lo sucedido había quedado registrado. “Me quería morir. Tenía la esperanza de que iba a quedar en la intimidad”, expresó, aunque aseguró que actualmente logró dejar atrás esa situación.
La joven volvió a negar, además, haber estado privada de su libertad o haber sido agredida por Moyano. Su ampliación de declaración se produjo ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3, especializada en violencia de género, a cargo de Florencia Nocerez. Antes de la audiencia también fue entrevistada por la Oficina de Asistencia a la Víctima y al Testigo (OFAVyT).
Así, la nueva declaración de Arizaga introdujo una precisión importante sobre uno de los episodios más discutidos del caso: según los estudios médicos que se realizó, no sufrió un paro cardíaco, como había planteado inicialmente Moyano, sino que los profesionales consultados consideraron que pudo tratarse de un desmayo o síncope.
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