Quién es Juan Carlos Andrizzi, el cantante que sorprendió a Lali en su despedida de soltera – Revista GENTE
 

Quién es Juan Carlos Andrizzi, el cantante que sorprendió a Lali en su despedida de soltera

La antesala de una de las bodas más esperadas del año sumó un capítulo repleto de nostalgia y alegría. Detrás de los aplausos, se esconde la vida de un hombre que arrancó "pateando la calle" y logró forjar una carrera cuidando el legado de una gran leyenda argentina.
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En medio de una cena íntima y rodeada de amigos, la tercera despedida de soltera de Lali Espósito tomó un giro completamente inesperado.

Mientras la artista celebraba en la antesala de su boda junto a figuras como Martín Rechimuzzi, Dillom, Juliana Gattas y Mery del Cerro, un hombre irrumpió en el salón entonando los clásicos acordes de "Rosa, rosa". Lali, vestida con una camisa roja de seda y un blazer negro, dejó inmediatamente su copa de vino sobre la mesa y se entregó al baile y al canto con fascinación absoluta.

El responsable de la sorpresa lucía un smoking negro con camisa blanca y moño rojo y no era un animador cualquiera: se trata de Juan Carlos Andrizzi, el histórico doble del Gitano, quien confesó esa misma noche que el traje que llevaba puesto fue un regalo del mismísimo Roberto Sánchez.

El elegido del Gitano

Apodado "Pinta", Andrizzi trascendió el mote de imitador para construir durante décadas el rol de doble, jactándose de tener la bendición del propio ídolo. Su historia comenzó muy de abajo. Hijo de un empleado municipal y un ama de casa, este vecino de San Justo dejó la escuela de chico para trabajar como ayudante de zapatero, garrapiñero y canillita en los semáforos de Lanús.

El mito de su carrera cuenta que el primer contacto con Sandro se dio en un festival a beneficio del club Los Andes. El ídolo lo vio llorar entre las fanáticas, lo llamó y su representante, Oscar Anderle, le sugirió el look de botitas, camisa gitana y patillas. Tiempo después, la mismísima madre de Sandro lo vio por televisión cantando en el programa de Roberto Galán y le advirtió a su hijo que en la pantalla había "un chico que parecía su hermano".

A lo largo de los años, Roberto Sánchez y Juan Carlos Andrizzi forjaron un vínculo único: el Gitano no solo le dio su bendición, sino que le regaló parte de su guardarropa personal.

Así llegó el encuentro cara a cara en una oficina de la calle Tucumán, el inicio de una vorágine en la que "Pinta" llegó a hacer diez cantinas por noche y a oficiar de señuelo público (usando la ropa del cantante para distraer a las multitudes). Su parecido lo llevó incluso a participar como extra en películas clásicas como Muchacho y Subí que te llevo.

De la depresión al resurgir televisivo

La relación entre ambos fue tan cercana que Sandro le regaló su propio vestuario, incluyendo smokings, sacos rojos, anillos y botitas, y le dejó un consejo que marcaría su carrera: "Sandro es Coca-Cola. No podés regalarlo. Gratis te llama cualquiera. Nunca te bajes el precio, Pinta". La conexión era tan profunda que cuando el astro falleció, en enero de 2010, Andrizzi se desmayó frente al televisor y se sumió en una profunda depresión.

Sin embargo, encontró la manera de resurgir de la mano de la televisión. Con recordados pasos por Bendita y Showmatch -donde emocionó a todos al quebrarse en llanto y definirse como "un hijo de la calle"-, su carrera volvió a tomar impulso en eventos privados. Y hoy en día, cuidando meticulosamente cada detalle, Andrizzi defiende a capa y espada su lema de cabecera: "No te imito, yo te evoco".

La sorpresiva aparición desató el delirio de los invitados y coronó una celebración íntima perfecta en la cuenta regresiva hacia el altar.

El dato que pocos saben

Durante su aparición en la fiesta de Lali Espósito, el cantante reveló: "Fijate cómo es la vida que mi hija es fanática tuya, y es mi representante".

Esa hija es Rita, licenciada en Comercio Exterior, y durante su infancia se avergonzaba de que su papá la fuera a buscar al colegio vestido y peinado como Sandro. Hoy, de adulta, valora profundamente que su padre siempre estuvo presente y eligió un camino sano. Por eso, tomó las riendas de su carrera y se encarga de cerrar todos sus contratos. Así, aquel hombre que suele viajar en el colectivo 55 -y a quien los choferes a veces le perdonan el boleto a cambio de una foto- demostró que su vigencia está intacta, logrando unir la nostalgia de los años dorados de Sandro con el furor de Lali y las nuevas generaciones.


 
 

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