El Festival Internacional de Cine de San Sebastián 2026 atraviesa sus primeras jornadas con una presencia argentina difícil de pasar por alto. Películas, series, actrices y realizadores nacionales forman parte de la programación de la 74ª edición y, fuera de las salas, la moda también se convirtió en una herramienta de expresión para las figuras argentinas.
Uno de los momentos destacados llegó con Mis muertos tristes. Para su presentación se reunieron el director Pablo Larraín, Mercedes Morán, Dolores Fonzi, Carolina Álvarez, Alejandra Flechner, la escritora Mariana Enriquez y los productores Ángela Poblete y Juan de Dios Larraín.
A ellas se suma Lali Espósito, otra de las argentinas que concentró las miradas durante los primeros días. El resultado es una galería que no responde a una única tendencia: sastrería, encaje, monocromía, volúmenes amplios y el siempre vigente blanco y negro convivieron en San Sebastián.
Las argentinas que marcaron tendencia en San Sebastián 2026
Mercedes Morán: del rojo total al negro de gala
Mercedes Morán mostró dos maneras completamente distintas de abordar la elegancia. Para una de sus apariciones diurnas eligió un total look bordó, integrado por blazer, blusa y pantalón sastrero, que acompañó con accesorios dorados.

La elección conecta con una de las fórmulas que siguen ganando espacio: la monocromía en colores profundos, capaz de llevar la sastrería fuera de sus códigos tradicionales. Ya en la alfombra roja, Morán cambió radicalmente de registro y se inclinó por el negro, con un conjunto largo de textura plisada, cintura marcada y mangas amplias. El clutch metalizado y los grandes aros aportaron los puntos de luz.

Dolores Fonzi: encaje y el nuevo blanco y negro
Una de las apuestas visualmente más interesantes fue la de Dolores Fonzi. Para el photocall de Mis muertos tristes, la actriz combinó una pieza de encaje blanco de cuello alto y mangas largas, con transparencias, volados y una marcada asimetría, sobre un pantalón negro de pierna ancha.

El look reúne varias microtendencias en una misma propuesta: el regreso del encaje, la superposición y la combinación de una pieza de espíritu romántico con otra de líneas mucho más depuradas. El blanco y negro, además, confirma su lugar como uno de los grandes binomios cromáticos de estas primeras jornadas.

Alejandra Flechner: volumen, verde y espíritu relajado
Alejandra Flechner se alejó de las siluetas tradicionales del photocall con una propuesta mucho más libre. Eligió una amplia pieza verde de efecto túnica, ajustada en la zona central y combinada con pantalones negros y calzado bicolor.

La elección pone el foco en el volumen y la comodidad como recursos de estilo. El verde pleno rompe, además, con la hegemonía de los neutros y anticipa otra clave: los colores intensos aparecen mejor cuando se llevan prácticamente sin estampados y con siluetas simples.

Carolina Álvarez: negro y volumen
Carolina Álvarez también eligió el negro, pero lo hizo desde una construcción diferente. Su vestido cruzado presenta grandes mangas abullonadas, cintura ajustada mediante un lazo y una falda larga de importante volumen.

La microtendencia está precisamente en las proporciones: las mangas XL vuelven a funcionar como elemento protagonista, transformando una pieza monocromática sin necesidad de sumar bordados, estampados o grandes accesorios. Una nueva muestra de esa sofisticación controlada que está atravesando las primeras apariciones del festival.

Mariana Enriquez: rojo de pies a cabeza
Mariana Enriquez fue hacia el extremo opuesto de los neutros con un look completamente verde esmeralda. Su elección se suma al regreso del color blocking llevado en versión monocromática: un único tono intenso ocupa prácticamente toda la silueta y se convierte en el recurso principal del outfit.

Lali Espósito: el blanco y negro llevado al terreno gráfico
Y si hubo una argentina que multiplicó sus apuestas fashionistas durante estos primeros días fue Lali Espósito. En una de sus apariciones de gala eligió un vestido largo satinado de breteles finos, base clara y grandes manchas negras irregulares, acompañado por un choker oscuro.

Así, la presencia argentina en esta edición está dejando un pequeño mapa de tendencias muy diferentes entre sí. Hay encaje y romanticismo, pero también sastrería; negro absoluto frente a rojo y verde intensos; vestidos lenceros junto a volúmenes XL. El denominador común parece ser otro: cada una está llevando las tendencias hacia un código personal, haciendo de San Sebastián una vidriera internacional también para el estilo argentino.





Fotos: Fotonoticias























































