En una jornada marcada por la cercanía y la escucha activa, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sorprendió a pacientes y trabajadores de la salud en Yucatán con visitas no anunciadas a diversos centros y hospitales de la región. Su objetivo: conocer de primera mano los retos que enfrenta el sistema de salud pública y dar respuesta a las demandas históricas del sector.
Lejos de los protocolos y las agendas rígidas, Sheinbaum decidió recorrer los pasillos de hospitales y clínicas sin previo aviso, evitando así que las autoridades locales prepararan escenarios ideales para su llegada. "A veces cuando dicen: ‘va a venir la presidenta’, todo lo arreglan, lo pintan, lo ponen bonito. Entonces ya no le aviso a nadie a qué centro de salud voy a ir", explicó la mandataria, convencida de que solo así puede conocer la realidad que viven pacientes, médicos y personal administrativo.
Escuchar para transformar
Durante sus recorridos, la presidenta dialogó directamente con quienes día a día enfrentan el desabasto de medicamentos, la falta de especialistas y los retrasos en la atención médica. Reconoció que, a pesar de las reuniones semanales con el Gabinete de Salud y de los avances logrados, persisten quejas ciudadanas por la falta de medicinas y la lentitud en los procesos de atención. "No debería de haber desabasto porque se compraron los medicamentos", admitió, señalando que muchos de los problemas se deben a trámites burocráticos y procesos desactualizados que impiden una distribución eficiente.
Sheinbaum subrayó que la modernización del sistema de salud es una prioridad. Para ello, conformó un equipo de trabajo que incluye pacientes, médicos y personal administrativo, con la misión de eliminar trámites obsoletos y aprovechar las herramientas tecnológicas actuales. "¿Cómo es posible que en una época de la inteligencia artificial no podamos desaparecer los oficios y hacer un nuevo sistema y un nuevo proceso?", cuestionó.
Compromiso con los trabajadores de la salud
En medio de las protestas y demandas del personal médico, especialmente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Sheinbaum fue enfática: antes de tomar decisiones sobre la permanencia de funcionarios, el gobierno federal atenderá el aumento salarial y otras exigencias del gremio. "Primero hay que resolver el asunto del aumento salarial y de algunas demandas que tienen los médicos. Entonces estamos trabajando con eso", afirmó.
El contexto no es sencillo. Desde la semana pasada, médicos y enfermeros han salido a las calles en distintos estados para exigir mejores condiciones laborales, incremento salarial y acciones concretas contra el desabasto de medicamentos. La presidenta reconoció la urgencia de estos reclamos y aseguró que la solución pasa por escuchar a todos los actores involucrados y simplificar los procesos internos que frenan la llegada de insumos a los hospitales.
Un sistema en transformación
Sheinbaum destacó la implementación del modelo IMSS-Bienestar, que en Yucatán significó la eliminación de cajas registradoras en hospitales y la contratación de más médicos y enfermeras. Sin embargo, admitió que aún queda mucho por hacer para garantizar que los recursos lleguen a quienes más los necesitan y que la atención sea oportuna y de calidad.
"No faltan recursos, no falta en recurso económico. Pero tenemos que mejorar la manera en que estamos trabajando, porque muchos procesos vienen de hace 50 años, 60 años y no se han modernizado", señaló, haciendo un llamado a la honestidad y al compromiso como bases para lograr resultados duraderos.
Al concluir su gira, la presidenta reiteró su compromiso de trabajar por el bienestar del pueblo mexicano, convencida de que la transformación del sistema de salud solo será posible con la participación activa de todos los sectores y con una gestión honesta y cercana a la ciudadanía.




















































