En una sala del Tribunal Superior de Los Ángeles, Zahara Marley, la hija de Angelina Jolie y Brad Pitt, selló una decisión que venía gestándose desde hace tiempo: eliminar legalmente el apellido Pitt de su identidad. A sus 21 años, Zahara se convierte así en la tercera de los seis hijos de la famosa expareja en dar este paso, sumándose a sus hermanos Maddox y Shiloh, quienes también optaron por dejar atrás el apellido paterno.
La noticia, confirmada tras la aprobación de un juez californiano, no sorprendió del todo a quienes siguen de cerca la vida de la familia Jolie-Pitt. Zahara ya había dado señales públicas de su preferencia por el apellido materno: en mayo, durante su graduación en el Spelman College de Atlanta, fue presentada como Zahara Marley Jolie. Meses antes, al incorporarse a la hermandad Alpha Kappa Alpha, también eligió identificarse solo como Jolie.
Un proceso que trasciende lo legal
El cambio de nombre de Zahara no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia que atraviesa a varios de los hijos de Angelina y Brad. Maddox, el mayor, fue el primero en solicitar la modificación y la obtuvo oficialmente en septiembre. Shiloh, por su parte, inició el trámite al cumplir 18 años en 2024 y Vivienne, la menor, ya comenzó su propio proceso, con una audiencia prevista para noviembre.
Estos cambios de apellido se producen en un contexto familiar marcado por la distancia y la tensión. Tras la separación de Brad Pitt y Angelina Jolie en 2016, luego de doce años juntos y dos de matrimonio, la relación entre el actor y sus hijos se fue enfriando. Un episodio ocurrido durante un vuelo privado ese mismo año desencadenó investigaciones por parte del FBI y de los servicios sociales de Los Ángeles, aunque ambas se cerraron sin cargos ni hallazgos de abuso.
Distancia, silencios y nuevas identidades
Con el paso de los años, la distancia entre Pitt y sus hijos adultos se hizo más evidente. Fuentes cercanas al actor han señalado que el contacto es mínimo, y que la situación ha sido dolorosa para él. En contraste, allegados a Angelina Jolie describen una relación cercana y activa de la actriz con sus hijos, acompañándolos en momentos clave y celebrando sus logros.
Para Zahara, el cambio de apellido es mucho más que un trámite legal: es una declaración de identidad y pertenencia. La joven, nacida en Etiopía y adoptada por Jolie en 2005, ha construido su propio camino, destacándose en el ámbito académico y social. Su decisión de llevar solo el apellido Jolie puede leerse como un gesto de autonomía y de reafirmación de los lazos con su madre y hermanos.
El apellido como símbolo
La eliminación del apellido Pitt por parte de Zahara y sus hermanos no solo refleja una realidad familiar compleja, sino que también pone de manifiesto la carga simbólica que puede tener un nombre. En la familia Jolie-Pitt, el apellido se ha convertido en un territorio de disputa, de dolor y, para algunos de los hijos, de liberación.
Mientras la audiencia de Vivienne se acerca y el vínculo entre Brad Pitt y sus hijos mayores parece cada vez más lejano, Zahara Marley Jolie emerge como una voz propia, capaz de tomar decisiones profundas sobre su identidad. Así, la historia de los hijos de Angelina Jolie y Brad Pitt sigue escribiéndose, marcada por elecciones personales que trascienden el brillo de Hollywood y hablan de la búsqueda de pertenencia y reconciliación.


















































