Renato Iván Tabella, de 28 años, quedó en el centro de dos investigaciones judiciales: el femicidio de Daniela Villalba, ocurrido en Córdoba, y la muerte de Tatiana Micaela Fernández, hallada sin vida en un departamento de Retiro. Personal de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad lo detuvo este domingo 25 de octubre por la noche, en un hotel del centro porteño.

Cordobés y con un domicilio declarado en Villa Giardino, Tabella había quedado bajo sospecha por el asesinato de Villalba antes de su captura en Buenos Aires. Según la información publicada por Infobae, no tenía empleo registrado ni figuraba inscripto como monotributista.
El joven se alojaba en una habitación del primer piso del Hotel Centro 1555, sobre la calle Presidente Perón al 1500. Hasta allí llegaron los investigadores después de seguir una serie de indicios que incluyeron registros de cámaras de seguridad y el número telefónico que habría utilizado para coordinar un encuentro con Fernández.

Ese contacto, con característica cordobesa, se convirtió en una pieza central. La compañera de Tatiana, que alertó al 911 tras encontrarla sin vida, aportó un nombre: “Iván”. Así se habría presentado el hombre con el que la joven había acordado verse en el departamento de Libertad al 1200.
A partir de esa información, los investigadores buscaron reconstruir sus movimientos. En ese recorrido también tomaron conocimiento del pedido de captura que pesaba sobre Tabella por la causa abierta en Córdoba. Las imágenes analizadas orientaron la búsqueda hacia el alojamiento donde finalmente fue arrestado.
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Las pistas que conectaron las investigaciones
Daniela Villalba tenía 29 años y era madre de un hijo. Fue encontrada asesinada el miércoles 21 de octubre en su departamento del barrio Cofico, en la capital cordobesa. Presentaba múltiples heridas de arma blanca, entre ellas cortes en los brazos que podrían corresponder a un intento de defensa.
En esa investigación, las cámaras de seguridad registraron al sospechoso cuando entraba y salía del edificio. El análisis de esas imágenes fue uno de los elementos que permitió avanzar sobre su identificación.

Días después, el hallazgo de Tatiana Micaela Fernández, de 27 años, abrió una segunda pesquisa en Buenos Aires. Su compañera la encontró sin vida en una cama del departamento que compartían en Retiro y llamó a emergencias. Según su testimonio, la joven había pactado previamente un encuentro con un cliente.
Además del teléfono que habría usado el sospechoso, surgieron otras coincidencias entre los casos: los cuerpos de ambas mujeres estaban cubiertos con sábanas y sus celulares no fueron encontrados. Esos elementos quedaron incorporados a las investigaciones para establecer si existió una conexión directa entre los hechos.

Sin embargo, todavía restaban medidas fundamentales para esclarecer lo ocurrido en Retiro. El primer análisis de Policía Científica no había advertido lesiones traumáticas en el cuerpo de Fernández y la autopsia estaba prevista para este lunes 26 de octubre.
La detención de Tabella permitió avanzar en ambas causas, pero su eventual responsabilidad y las circunstancias de la muerte de Tatiana seguían bajo investigación judicial. El resultado de la autopsia sería clave para determinar cómo murió la joven y orientar los próximos pasos del expediente.





















































