Hubo un tiempo en el que hablar de Halloween en la Argentina remitía casi exclusivamente a fiestas nocturnas de disfraces o a los más chicos pidiendo caramelos. Sin embargo, en los últimos años el fenómeno dio un giro inesperado: la fecha se convirtió en el lienzo perfecto para que los restaurantes, bares y pastelerías más sofisticados del país desplieguen su costado más lúdico y creativo. Y si quedaba alguna duda de que esta celebración ya conquistó todos los rincones porteños, basta con asomarse este fin de semana al jardín de Casa Cavia.

Ubicada en el corazón de Palermo Chico (Cavia 2985), dentro de una imponente casona de 1927 diseñada originalmente por el arquitecto noruego Alejandro Christophersen y restaurada en 2014 por el estudio inglés Kallos Turin, esta joya porteña dirigida creativamente por Guadalupe García Mosqueda es sinónimo de elegancia, diseño y alta gastronomía.

Pero durante este fin de semana de Noche de Brujas, entre sus pisos dameros, su pérgola vidriada y sus salones bañados de luz natural, la solemnidad le cederá lugar a pequeñas criaturas pintorescas e irresistibles.
Hoy sábado 31 de octubre y mañana domingo 1 de noviembre, de 16 a 20 horas, el clásico servicio de té de la tarde de Casa Cavia se transforma por completo de la mano del pastelero Fabio Mandia, quien diseñó una colección de piezas intervenidas especialmente para la ocasión donde el guiño "tenebroso" se cruza con la pastelería de autor más fina.
De una momia a puro cacao a un "cerebro" de frambuesa: qué trae el té de Halloween
Lejos de los colorantes artificiales sin sabor, el desafío del equipo fue lograr que cada figura esconda combinaciones de texturas e ingredientes de primera línea. La propuesta especial -disponible exclusivamente pidiendo el té de la tarde para dos o para tres personas- llega a la mesa como un verdadero cuadro en miniatura.
Uno por uno, los bocados dulces y salados que integran esta edición limitada son:

- Momia: una bomba para los fanáticos del cacao, elaborada con mousse de chocolate semiamargo al 54%, bizcocho húmedo de chocolate y un corazón cremoso de chocolate al 70%.
- Monstruo: una cookie bien húmeda que combina tres sabores que son tendencia absoluta: pistacho, chocolate blanco y té verde matcha, coronada con múltiples ojitos dulces.
- Calabaza: el ícono indiscutido de la fecha en versión aterciopelada, con mousse de calabaza sobre un bizcocho especiado.

- Murciélago: base de masa sablée de cacao, salsa toffee, banana y picos de crema chantilly coronados por la silueta en chocolate.
- Cerebro: una reversión súper original del clásico cheesecake, preparado con chocolate blanco y un glaseado brillante de frambuesa.
- Ojo: domo de mousse de chocolate blanco con centro de bizcocho de coco y corazón ácido de frambuesa.

- El toque salado de estación: para acompañar la temática de pies a cabeza, en esta edición especial las clásicas bruschettas de salmón del servicio de té son reemplazadas por unas tentadoras bruschettas de calabaza asada con crema de castañas y miel especiada.
Todo el recorrido se puede maridar con una cuidada selección de tés en hebras, café de especialidad colombiano, limonadas o pomeladas. Además, para quienes quieran estirar el paseo por este oasis palermitano, la casa siempre guarda otros encantos: desde los platos de estación de su chef ejecutivo Félix Babini -nutridos por la propia huerta agroecológica del restaurante en Saavedra- hasta la imponente cava de más de 300 etiquetas curada por Delvis Huck (distinguida como Sommelier del Año 2025 por Tim Atkin) y la coctelería de autor de Flavia Arroyo en su barra.
Agradecemos a Anabella Mutto Vázquez de LENEK























































