En el extremo norte del país existe un rincón donde el tiempo parece haberse detenido. Rodeado de enormes formaciones rocosas, caminos de tierra y paisajes típicos de la Puna, Barrancas es uno de esos pueblos que todavía conservan intacta su identidad.
Esa autenticidad lo llevó a ser uno de los destinos argentinos destacados en el programa Best Tourism Villages, la iniciativa impulsada por ONU Turismo que reconoce a las comunidades rurales que preservan su patrimonio natural, cultural y sus tradiciones.
Con apenas 350 habitantes, el pueblo mantiene un ritmo de vida tranquilo y una fuerte conexión con las costumbres heredadas de sus antepasados.
Un pueblo donde la historia quedó grabada en las piedras
Aunque oficialmente se llama Abdón Castro Tolay, en homenaje al maestro que trasladó la escuela hasta el actual asentamiento, la mayoría lo conoce simplemente como Barrancas.
Su paisaje está dominado por casas de adobe, construcciones de piedra y calles de tierra que contrastan con el inmenso cielo puneño y los enormes farallones que rodean la localidad.

Uno de los mayores atractivos es el Centro de Interpretación Arqueológica, puerta de entrada a la Reserva Municipal Natural y Cultural Barrancas, un espacio que resguarda un importante patrimonio arqueológico.
Allí es posible recorrer senderos donde aparecen pictografías y petroglifos realizados hace siglos por antiguos pueblos originarios, además de conocer vestigios vinculados con la cultura Casabindo, que habitó esta región mucho antes de la llegada de los españoles.
Turismo comunitario y tradiciones que siguen vivas
Muchos visitantes participan de talleres de cerámica, aprenden técnicas tradicionales de hilado y tejido con lana de llama y oveja, o conocen de cerca el trabajo artesanal que realizan las familias del pueblo.
La gastronomía también ocupa un lugar central en la experiencia. Los platos regionales elaborados con llama, cordero y productos andinos forman parte de los menús que ofrecen pequeños emprendimientos familiares y alojamientos comunitarios.

La posibilidad de compartir esas costumbres con los habitantes convierte la visita en una experiencia mucho más cercana y auténtica.
Naturaleza en estado puro
Barrancas se encuentra a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, en pleno paisaje puneño, rodeado por formaciones geológicas que sorprenden por sus colores y dimensiones.
Desde allí también se pueden realizar excursiones hacia las Salinas Grandes, ubicadas a unos 50 kilómetros, o continuar el recorrido hasta Purmamarca, uno de los destinos más visitados del norte argentino.
La inmensidad del paisaje, el silencio y la escasa contaminación lumínica convierten al pueblo en un lugar ideal para quienes buscan desconectarse del ritmo cotidiano y disfrutar de la naturaleza.
Cómo llegar a Barrancas
Barrancas está ubicado en el departamento de Cochinoca, en la provincia de Jujuy. Se accede por la Ruta Nacional 52 y luego por la Ruta Provincial 75.
La forma más habitual de llegar es volar hasta San Salvador de Jujuy y continuar el viaje en automóvil durante aproximadamente cinco o seis horas, atravesando algunos de los paisajes más impactantes de la Puna argentina.
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