La histórica imagen de la Selección argentina celebrando el triunfo sobre Inglaterra con una bandera que decía "Las Malvinas son argentinas" sigue generando repercusiones fuera del ámbito deportivo. Luego de las críticas del Gobierno británico y de las autoridades del archipiélago, ahora fue uno de los diarios más influyentes del Reino Unido el que sorprendió con un editorial que reavivó el debate sobre la soberanía de las islas.
Se trata de The Guardian, que publicó una columna firmada por el periodista Simon Jenkins en la que sostuvo que las Islas Malvinas "no pueden ser británicas para siempre" y consideró que se debería volver a sentarse a negociar con la Argentina.

La frase que sorprendió en el Reino Unido
En el artículo, Jenkins cuestionó que el Reino Unido mantenga congelada desde hace más de cuatro décadas cualquier conversación sobre la soberanía del archipiélago.
"Ninguno de los territorios de la era imperial británica tiene el derecho eterno de permanecer como están, menos uno que le cuesta a los contribuyentes británicos más de 60 millones de libras esterlinas en materia de defensa por año", escribió.
Más adelante fue todavía más contundente. "La realidad es que estas colonias, inevitablemente, tarde o temprano, se convertirán en parte de sus continentes. No pueden ser protegidas indefinidamente por un patrón europeo y los reclamos argentinos no se irán a ningún lado", afirmó.

El recuerdo de las negociaciones previas a la guerra
Uno de los puntos centrales del editorial es el repaso histórico que realiza sobre la relación entre ambos países antes del conflicto bélico de 1982.
Según recordó Jenkins, los gobiernos británicos negociaban con Argentina una posible transferencia de la soberanía y existía un acuerdo firmado en 1971 que permitía a los habitantes de las islas viajar al continente, utilizar hospitales, realizar compras y acceder a distintos servicios.
Para el columnista, aquellas conversaciones respondían más a una cuestión de "sentido común geográfico" que a una discusión histórica. "Para Gran Bretaña era absurdo que un Estado europeo financiara una gran armada para defender territorios distantes y en disputa", sostuvo.

La crítica a la política británica
El editorial también plantea que la Guerra de Malvinas modificó por completo ese escenario y terminó congelando cualquier posibilidad de diálogo entre ambos países.
En ese sentido, Jenkins cuestionó que el conflicto haya servido para cerrar durante más de 40 años cualquier discusión diplomática sobre la soberanía del archipiélago.
Además, vinculó la férrea defensa del Reino Unido con el fuerte respaldo político que obtuvo Margaret Thatcher tras la victoria militar de 1982.
La bandera de la Selección, mencionada por The Guardian
El periodista incluso hizo referencia a la bandera que los jugadores argentinos exhibieron después de eliminar a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 y consideró que ese episodio podría volver a poner el tema en la agenda política.
"Sería gratificante si la bandera de las Malvinas exhibida durante un partido de fútbol sacudiera a alguien para que pase a la acción", concluyó el editorial.
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