La charla más íntima y entre lágrimas de Pablo Giralt y Juan Pablo Varsky en pleno Mundial 2026 – GENTE Online
 

La charla más íntima y entre lágrimas de Pablo Giralt y Juan Pablo Varsky en pleno Mundial 2026

Desde Estados Unidos, mientras lideran la cobertura de la Copa Mundial de Fútbol para Telefe, el famoso relator y el reconocido periodista y comentarista deportivo aceptaron un desafío de revista GENTE: entrevistarse entre ellos mismos.

Enviada especial a Estados Unidos

Tras 16 años, Telefe volvió a transmitir la Copa del Mundo y, para ese regreso, eligió apostar por una fórmula que hace tiempo dejó de ser solamente una dupla periodística. Es que Juan Pablo Varsky y Pablo Giralt llegaron a Estados Unidos para encabezar la cobertura central del Mundial 2026 con la experiencia que les dio el trabajar más de dos décadas juntos.

Durante ese recorrido no solamente construyeron una sociedad profesional que se convirtió en una referencia del periodismo deportivo argentino. También desarrollaron una amistad que sobrevivió a partidos, coberturas internacionales, madrugadas de trabajo, y momentos de enorme presión.

Hoy son la voz de las principales transmisiones deportivas de Telefe y ahora en el Mundial consolidaron una sociedad que encontró un equilibrio poco frecuente: mientras uno emociona desde el relato, el otro aporta análisis, contexto y lectura táctica con una naturalidad que parece improvisada, aunque detrás haya horas de preparación.

Pablo Giralt y Juan Pablo Varsky protagonizaron una producción exclusiva para revista GENTE en plena cobertura del Mundial 2026.

En medio de la intensidad de la Copa del Mundo, GENTE les propuso un juego distinto. No hubo preguntas de un periodista hacia los protagonistas. Fueron ellos mismos quienes se entrevistaron mutuamente.

Y antes incluso de empezar, apareció una escena que resumió la complicidad que construyeron después de tantos años: “Querido Pablo Giralt, tenemos la misma corbata y no fue ensayado. Entramos en el ascensor, nos miramos y dijimos: 'Tenemos la misma corbata'. Pero esto no es, digamos, un diálogo para ver quién está más elegante ni explicar la historia de las corbatas”, comenzó diciendo Varsky entre risas.

A partir de ahí, dejaron de lado el protocolo y empezaron una conversación que pasó por el fútbol, Leo Messi, las selecciones que más los sorprendieron durante las dos primeras semanas del Mundial y la admiración que sienten uno por el otro.

La dupla repasó su historia compartida después de más de dos décadas trabajando juntos.

El partido que más disfrutaron relatar hasta ahora en el Mundial

“Primero quiero saber ¿cuál fue hasta acá el partido que más disfrutaste de la Copa del Mundo?”, le consultó Varsky a su par en la previa del tercer partido de la Selección.

Giralt no dudó demasiado: "Bueno, es difícil no salir de Argentina. Creo que el partido con Austria, porque, bueno, Leo erra el penal, se reivindica, hace dos goles, y la emoción del segundo gol... Creo que tuvo una carga emocional muy grande, muy fuerte para todos los que estábamos en el estadio por lo que está viviendo él y por verlo brillar, romper récords, que esté pleno, cinco goles en dos partidos. El partido con Austria fue hasta ahora supremo, insuperable”.

Después fue Giralt quien invirtió los roles y quiso conocer la respuesta de su compañero. “El de Argelia porque era su sexto Mundial y en el primer partido hace tres goles. O sea, 39 años casi… y la imagen de él llorando, digamos. Nosotros sabíamos por qué y obviamente no lo íbamos a contar en la transmisión, tuvo ese encanto. Obviamente que el de Austria también lo disfruté, pero me quedo con esa sensación de asombro, de estupor...”.

De la mano de Telefe, Varsky y Giralt volvieron a compartir una Copa del Mundo y hablaron sobre la química profesional que construyeron desde su primera transmisión, en 2004.

Las selecciones que más los sorprendieron y los partidos que se quedaron con ganas de hacer

Con el hielo definitivamente roto, la conversación empezó a profundizarse. Ya no se trataba solamente de elegir los mejores partidos del Mundial, sino también de imaginar cuáles les hubiera gustado transmitir.

La pregunta volvió a salir de boca de Giralt: “¿Qué partido te hubiese gustado comentar hasta ahora, Juan, que no hicimos?”.

La respuesta de Varsky dejó en claro una de sus debilidades futbolísticas: “Cualquiera de Colombia. Me gusta mucho. Si tengo que elegir, el de República Democrática del Congo, porque lo gana sobre el final con ese gol de Muñoz. Participa Juanfer y lo que veo es una Selección Colombiana muy parecida a la de la Copa América 2024, que la torna peligrosa, que la juega bien, que mueve la pelota al estilo Selección Argentina en algunas situaciones y porque además en el final hay un abrazo entre José Pékerman con James Rodríguez y Juanfer que me emocionó. Así como también me emocioné el abrazo de Leo con José. Yo creo que las dos selecciones, la argentina y la colombiana con Scaloni y Lorenzo en los bancos, tienen mucho de pekermanismo y para mí José Peckerman es probablemente la persona más influyente del fútbol argentino en los últimos 35 años... ¿Y a vos cuál te hubiera gustado relatar?”.

Giralt escuchó atentamente el análisis de su compañero y coincidió con buena parte de su mirada. Sin embargo, eligió otro candidato: “Me hubiese gustado relatar Francia porque quiero ver a Francia. Y siempre contamos lo mismo, que sentimos un aprecio muy particular por Colombia y me encanta, aparte que tiene muchos jugadores que los vemos permanentemente en el fútbol argentino, pero a Francia quiero verlo porque fue nuestro rival en la final y asoma otra vez como candidato... Quiero ver cómo está futbolísticamente, quiero sentir cómo está el grupo, cómo está Mbappé con sus compañeros, porque evidentemente es una amenaza para cualquier equipo y sin dudas que es uno de los equipos a seguir en este Mundial”.

Más de veinte años después de su primera transmisión juntos, Giralt y Varsky siguen siendo una de las sociedades periodísticas más reconocidas del deporte argentino.

Messi es otro planeta y las figuras que más los impactaron

La conversación derivó inevitablemente hacia Lionel Messi. Para ambos, el capitán argentino juega una competencia aparte. Por eso, Varsky decidió excluirlo de la discusión antes de formular la siguiente pregunta: “Messi juega en su propia liga, en su propio planeta. Claro, no solo dentro de la Selección, sino de la Copa del Mundo, sacando a Messi, ¿cuál fue el jugador que más te gustó?”.

Giralt se tomó unos segundos antes de responder. No quiso quedarse con un solo nombre: “Es difícil porque hay muchos. Y me fijo siempre en las figuras y hasta ahora aparecieron todas: Haaland, Mbappé, Cristiano Ronaldo y si algo faltaba, llegó él... O sea, es difícil elegir uno solo y los mundiales se arman de selecciones y de jugadores... Veo Francia por Mbappé, Noruega por Haaland, Portugal por Cristiano, Brasil por Neymar. Creo que hay varios y hasta ahora las figuras en general no han defraudado porque la verdad han convertido goles… Cristiano no pudo el primer partido, el segundo se acomodó, Haaland ni hablar, Mbappé, ni hablemos de Messi. Entonces, me parece que ahí están dando la talla en un evento de esta magnitud los que aparecen habitualmente”.

Entonces llegó el turno de Varsky: “¿Y a vos?”. Su respuesta sorprendió: “Yo voy a elegir a Weston McKennie de Estados Unidos como representante de una selección que me ha gustado mucho, dirigida por un argentino, Mauricio Pochettino, que juega con alegría, con un convencimiento de una idea de tocar y moverse, de triangular, de jugar con pases cortos. Después me gustaron mucho otros jugadores, pero en un partido, por ejemplo, Bouaddi me encantó contra Brasil, pero después en el siguiente partido contra Escocia no anduvo tan bien, pero McKennie en los dos jugó muy bien y es un medio campo con Tyler Adams y Malik Tillman que me entusiasma mucho... lo ubico como símbolo de un seleccionado que ha incorporado como propia la idea de Pochettino y que tiene a todo un país muy alegre y pendiente del fútbol, un fútbol que cada vez está más cercano a la cultura deportiva estadounidense, siempre cerrada en los cuatro deportes, NBA, NFL, NHL y béisbol...”.

En Dallas, ciudad desde la que Telefe montó parte de su cobertura, Giralt y Varsky reflexionaron sobre el presente de la Selección argentina.

El sueño de otra final para la Argentina

El diálogo terminó desembocando en la gran ilusión que moviliza a todos los argentinos. Giralt fue quien abrió el juego: “¿Con qué Selección te gustaría que Argentina juegue la final si se da la posibilidad?”.

Varsky respondió sin necesidad de pensar demasiado: “No tengo preferencia”. Y su par sonrió inmediatamente: “Me robaste la respuesta. Voy detrás tuyo”.

Pero Varsky quiso desarrollar esa idea: “No tengo preferencia porque si Argentina juega su octavo partido el domingo 19 de julio, llega a la final, que toque contra la que tenga que tocar. Argentina, digamos, va de menos a más. Ningún campeón jugó su mejor partido en el estreno. Al 3 a 0 de Argelia le adosó firmeza y solidez defensiva para saber sufrir contra Austria. Obviamente que 16avos va a ser distinto porque ahí ya no hay margen de error, pero si Argentina llega después de haber sido campeón en Qatar con el mismo núcleo, con una ampliación y una renovación con jugadores como Nico Paz, Simeone, Barco, pero casi con un 70% del núcleo campeón, tras haber ganado la Copa América en 2024 en este país, si llega a jugar la final en New York/New Jersey, que toque la que tenga que tocar”.

Giralt compartió cada una de esas palabras y cerró ese tramo con una reflexión que sintetizó el deseo de millones de argentinos: “Suscribo todo lo que decís. Obviamente que uno dice ‘Bueno, puede jugar con este, con aquel, con el otro’ pero no tiene ningún tipo de sentido hasta pensar siquiera el rival porque sería tan maravilloso que lleguemos a la final, que opacaría, no importa el rival, o sea, es anecdótico. Después, obviamente que sea el partido que se tiene que dar, pero llegar a una final, repetir final, que venga el que quiera, porque si llegamos es que Argentina llega hasta ese punto con una solidez y un crecimiento y con una evolución del equipo y una madurez maravillosa para jugar esa final. Después el que toque, bueno, llegaremos en igualdad de condiciones y trataremos de soñar por un nuevo título, pero el sueño no es jugar contra tal, el sueño es llegar a ese día”.

Giralt coincidió con Varsky en que el rival "es anecdótico" frente a la ilusión de pelear nuevamente por el título.

Una amistad de más de dos décadas

“Bueno, hace más de 20 años que trabajamos juntos. La primera transmisión fue en 2004. El primer Mundial fue en 2006. Este es el sexto mundial juntos. Somos un matrimonio en algún punto del vínculo. ¿Qué cosas te siguen sorprendiendo? No sé si de mí…”. Giralt no lo dejó terminar la pregunta. “De vos, de vos…”, le dijo con determinación.

Entonces llegó uno de los momentos más emotivos de toda la entrevista. Lejos del periodista acostumbrado a relatar las grandes momento del deporte, Giralt fue él quien terminó conmoviéndose al hablar de su compañero. “Me sorprende la capacidad de laburo que tenés. Sos un animal laburando, la preparación… el lugar que me has dado...”, respondió Pablo, quebrado por la emoción.

Durante algunos segundos, el intercambio dejó de ser una entrevista para convertirse en una conversación entre dos personas que compartieron buena parte de su vida profesional. Varsky procesó esas palabras con humildad y enseguida devolvió el reconocimiento: “Voy a recoger el guante. El lugar te lo ganaste vos, más allá de que yo disfruto mucho de laburar con vos, te lo ganaste vos y a mí me sorprende el profesionalismo, el rigor, el crecimiento, la evolución, sin que eso haya movido un gramo de tu pasión por el trabajo...".

Y añadió: "Llegar una hora y media antes, tener tu propio micrófono, tus propios auriculares, chequear que todo esté bien, enseñarme mucho en esas cuestiones técnicas, hasta decirme: ‘mirá, anda a ver este médico’. Porque yo tenía un pólipo en la cuerda vocal derecha antes de venir y fui al médico, al otorrinolaringólogo que vos me recomendaste: estoy haciendo los mismos ejercicios que hacías vos y que yo me reía diciendo ‘un día te voy a filmar y lo vamos a poner en redes sociales’. Y ahora tendríamos que filmarnos los dos… Ese sentido del cuidado, de ser profesional desde el momento en que llegás hasta el momento en que te vas del estadio o del estudio, eso me sigue sorprendiendo y hay cosas que por supuesto incorporo de ese profesionalismo y aprendo”.

Juan Pablo Varsky aseguró que incorpora el profesionalismo de su par y aprende de su compromiso por el trabajo.

La emoción de Giralt fue creciendo a medida que escuchaba cada una de esas palabras. Y lejos de terminar ahí, quiso devolverle una vez más el elogio: “Vos para mí sos un profesional que dejó una huella en el periodismo. Sin duda hay un antes y un después en la vida profesional de cualquiera que quiera hacer esta profesión cuando hablamos de Juan Pablo".

"Tenés una marca registrada que se replica en todo el mundo porque tenés un estilo no solo para lo que tiene que ver un comentario, para analizar, tienes una capacidad, una cultura que admiro profundamente. Sos una persona que está completamente conectada e informada. Pasan los años y ver que llegas a un partido y no importa el nombre del partido, no importa quién juegue, y que te sigás preparando como el primer día. Es maravilloso que tengas esa contracción al laburo, esa dedicación, que no perdés nunca el foco del profesionalismo y de lo que tenés que hacer. Para mí es un privilegio poder trabajar juntos y compartir después de tantos años. Haber tenido que transitar este camino juntos para mí ha sido maravilloso”.

La declaración todavía no había terminado. Giralt hizo una pausa y recordó una conversación reciente con uno de sus hijos: “El otro día mi hijo (Facundo) me preguntaba: ‘¿Y con Juan Pablo cuánto van a trabajar juntos?’. Y yo le digo: ‘Mira, ojalá que podamos trabajar todo el tiempo que podamos disfrutar juntos'”.

La frase quedó suspendida durante unos segundos. Después llegó una confesión todavía más íntima: “Y en lo personal siempre me has dado vos, con una enorme trayectoria y con un nombre tan fuerte como el tuyo en todo el medio, un lugar a mí para poder ser Pablo. Para mí eso es muy valioso”.

Al final de la charla, no hablaron de goles, de táctica, ni de candidatos al título. Hablaron de respeto. De admiración. Y de una amistad a fuerza de cientos de transmisiones compartidas.

Contenido audiovisual: Martina Cretella



 
 

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