Leandro Rud murió este viernes 7 de agosto a los 51 años, provocando una profunda conmoción en el mundo del espectáculo argentino. El empresario, productor, conductor y reconocido representante de modelos falleció luego de atravesar durante años una dura enfermedad: un cáncer en las glándulas salivales, también identificado como cáncer de parótida, que con el tiempo derivó en metástasis en los huesos.
Durante más de dos décadas, Rud fue uno de los nombres más influyentes detrás de escena en la farándula local. Su figura quedó asociada a una época dorada del modelaje argentino, cuando las agencias tenían un rol central en la construcción de figuras televisivas, publicitarias y mediáticas. Desde ese lugar, acompañó e impulsó la carrera de mujeres que luego se convirtieron en nombres muy populares de la televisión, entre ellas Jésica Cirio, Pamela David y Rocío Marengo.

Nacido el 19 de septiembre de 1974 en Buenos Aires, Rud construyó su camino profesional desde muy joven. En 1996 fundó su propia agencia de modelos, que con el correr de los años se transformó en una de las más reconocidas del país. Su talento para detectar perfiles con potencial mediático lo convirtió en un referente dentro de la industria y en una presencia habitual en el universo del espectáculo de los años 90 y 2000.
Por su agencia pasaron varias figuras que después alcanzaron una fuerte exposición pública. Además de Cirio, David y Marengo, distintos medios recordaron también los nombres de Alejandra Maglietti, Jimena Cyrulnik, María Susini, Melina Pitra, Débora Bello, Amalia Granata y Virginia Gallardo, entre otras mujeres vinculadas en distintas etapas a su trabajo como representante.

Sin embargo, su vida dio un giro profundo cuando comenzaron los primeros síntomas de la enfermedad. Antes de recibir el diagnóstico había atravesado episodios de ataques de pánico, cansancio extremo y malestar físico. Luego de una serie de estudios médicos, una tomografía reveló la presencia de un tumor maligno en las glándulas salivales, una enfermedad poco frecuente que ya había avanzado hacia los huesos.
Ese diagnóstico lo obligó a reorganizar por completo su vida. Rud, que había dedicado buena parte de su energía al crecimiento de su agencia y al acompañamiento de figuras del medio, decidió cerrar esa etapa profesional para enfocarse en su salud. En 2014 ya había comenzado a sentir el desgaste del estrés y, poco después, dejó atrás el ritmo intenso del mundo empresarial para iniciar un camino marcado por tratamientos, cuidados y una transformación personal.
Lejos de desaparecer de la escena pública, encontró en la televisión un nuevo espacio. Condujo el ciclo La Noche, emitido primero por C5N y luego por Canal 9, donde abordó temas de interés general y también compartió parte de su experiencia con la enfermedad. Desde ese lugar, Rud decidió hablar abiertamente de lo que atravesaba y buscó generar conciencia sobre la importancia de prestar atención al cuerpo, realizar controles médicos y acompañar a quienes transitan diagnósticos complejos.
En sus últimos años, el empresario también se mostró muy activo en redes sociales, donde compartía reflexiones vinculadas a la salud, la resiliencia y el valor de seguir adelante. En ese sentido, había adoptado cambios profundos en su estilo de vida, entre ellos la práctica de natación en aguas frías, además de su fuerte vínculo con los animales y su compromiso con causas de protección animal.
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