El femicidio de Juana Mailén Antonich sumó en las últimas horas un nuevo elemento que profundiza la conmoción alrededor del caso. Mientras la investigación judicial avanza para reconstruir las últimas horas de la joven, comenzó a viralizarse el relato de otra mujer que aseguró haber recibido una propuesta laboral con características similares y que, tras rechazarla, lanzó una frase que hoy estremece: "Si hubiera ido, estaría desaparecida".
Según contó Luz Ledesma el pasado 20 de julio, todo comenzó con una aparente oferta de trabajo difundida a través de redes sociales. La propuesta prometía empleo y condiciones atractivas, pero rápidamente empezaron a aparecer señales que despertaron sus sospechas. La falta de información clara sobre la empresa, inconsistencias en los datos brindados y un modo de contacto que le resultó poco habitual finalmente hicieron que decidiera no presentarse.
Días después, cuando trascendió el asesinato de Antonich y comenzaron a conocerse detalles sobre cómo habría sido captada, la joven comprendió que aquella decisión pudo haber cambiado su destino. Fue entonces cuando decidió hacer público su testimonio para alertar a otras personas.

"Storytime de cómo busqué trabajo y casi me secuestran"
La joven señaló cómo una estrategia engañosa similar que sufrió con una oferta laboral en Mar del Plata guarda similitudes con el estremecedor caso de Antonich.
Luz Ledesma advirtió en un video en TikTok sobre el uso de perfiles engañosos e imágenes generadas por inteligencia artificial utilizados para atraer a mujeres jóvenes, exponiendo cómo los delincuentes se aprovechan de la necesidad económica de las víctimas para obtener información personal y citarlas en lugares poco claros.
"Si yo iba a esa entrevista hoy sería una mina desaparecida", comenzó explicando. "Veo un anuncio que dice 'buscamos chicas de entre 18 y 35 años para una estética, para hacer depilación láser. Un lugar donde te daban cursos", continuó. Al interactuar con la supuesta empleadora, destacó: "Me parecía raro que me contestaba 11, 12 o una de la mañana, y decía que había estado ocupada. Así que pensé que podía ser la dueña del a estética".
Con el correr de los días, la joven relató que la interlocutora le insistió para pedirle una foto actual y ahí fue donde la joven le pidió la dirección del lugar de la entrevista. "Era cerca de mi casa, enfrente de una plaza. Y dije 'qué raro', le pedí el nombre de la estética y no me lo daba, la busqué en redes y no aparecía", siguió en su testimonio.
"Yo no le envié imágenes mías pero empezó a mandarme fotos cien por ciento hechas con inteligencia artificial, que ahora no las tengo porque daban miedo, como Momo, ¿se acuerdan?", dijo al referirse al siniestro modus operandi de la "convocatoria". Para cerrar, la joven expuso: "¿Podemos hablar que casi me secuestran por buscar trabajo?".
Una oferta laboral inexistente y el estremecedor femicidio de Juana
Todo empezó con un contacto por Facebook. Un hombre le ofreció a Juana Mailén Antonich un puesto de limpieza en un hotel y la citó en un supuesto balneario llamado "Punta Mogotes Cero", ubicado, según le indicaron, entre Punta Mogotes y el parador Waikiki. Antes del encuentro, le pidieron una fotografía para tramitar un carnet de acceso.
Un remisero pasó a buscarla por su casa y la dejó en la zona del parador Punta Cantera. El chofer permaneció algunos minutos esperándola porque la joven le había dicho que volvería enseguida. Como no regresó, se retiró del lugar. El último registro de actividad en su teléfono fue a las 17.04, cuando publicó un estado que mostraba su ingreso al predio.

Su madre contó a medios locales que la joven necesitaba el trabajo para sus hijas. Buscaba, según relató, poder comprar pañales para la más chica y llevarla al médico. Al advertir que no volvía y que su teléfono permanecía apagado, sus familiares iniciaron una búsqueda propia. Una amiga logró acceder a la cuenta de Facebook de la víctima y recuperó la conversación con quien le había ofrecido el supuesto empleo.
El cuerpo apareció detrás de la casilla donde dormían los serenos del predio. Estaba envuelto en una frazada, desnudo y atado de pies y manos con cables, según pudieron reconstruir fuentes policiales consultadas por medios locales.
El fiscal Carlos Russo confirmó la detención de dos hombres vinculados a tareas de vigilancia en el predio: Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27 años. La Justicia continúa con el análisis de teléfonos, cámaras de seguridad de la zona y registros de comunicaciones para determinar con precisión quién contactó a la víctima y qué rol tuvo cada uno de los detenidos en el crimen.

