Desde hace unos días, el Ecoparque porteño modificó su esquema de acceso, comenzando a cobrar una entrada arancelada a aquellos visitantes que no acrediten domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta determinación administrativa se fundamenta en una política de priorización de los servicios públicos para los contribuyentes locales, quienes financian el mantenimiento del predio a través de sus impuestos.
El cuadro tarifario establecido para los argentinos y residentes en el país que tengan su domicilio fuera de la jurisdicción porteña fija una entrada general de 9.871 pesos
Por suparte, los visitantes extranjeros adultos deberán abonar una suma de 19.741, mientras que para los menores de 12 años de nacionalidad extranjera el costo se situará en $15.793. Los residentes de CABA continuarán ingresando sin costo alguno y dispondrán de un ingreso exclusivo diseñado para agilizar la entrada al predio.

Dentro del nuevo reglamento, se contemplan excepciones específicas para garantizar el acceso de ciertos sectores. El ingreso seguirá siendo gratuito para los menores de 12 años, los mayores de 65 años, los jubilados y las personas con discapacidad, independientemente de su lugar de residencia.
Por qué ahora se paga para entrar al Ecoparque
Sobre la lógica de esta diferenciación en el acceso, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, manifestó: “Dar prioridad a los porteños también es estar más ordenados en la Ciudad y que cada peso que pagan los vecinos en impuestos vuelva en servicios de calidad”. Esta declaración ratifica el objetivo de vincular el financiamiento del espacio con la carga tributaria de los residentes locales.
El Ecoparque, ubicado en el barrio de Palermo sobre la avenida Sarmiento, funciona actualmente como un centro de rescate, conservación y educación ambiental. Tras una década de transformación desde su pasado como zoológico, el sitio requiere un sistema de financiamiento sustentable que asegure sus operaciones de largo plazo. Las autoridades informaron que los fondos recaudados por el cobro de entradas se destinarán íntegramente a fortalecer los programas de rescate de fauna, la atención veterinaria, la investigación científica y la infraestructura de conservación.
Ramiro Reyno, titular del predio, explicó la relevancia de esta fase institucional: “Esta nueva etapa es la consolidación de diez años de trabajo. El Ecoparque es hoy un centro vivo de conservación y educación ambiental. El esquema de acceso garantiza la sustentabilidad del proyecto a largo plazo sin resignar el principio de inclusión: los vecinos de la Ciudad seguirán entrando sin costo”.

En la actualidad, el espacio alberga a más de 3.900 animales rescatados y gestiona 15 programas de conservación dedicados a especies autóctonas que se encuentran en peligro de extinción. Asimismo, funciona como el centro nacional de recepción para fauna silvestre que ha sido víctima del tráfico ilegal o que se encuentra herida. En el marco de su reconversión, se han derivado más de 1.000 animales exóticos y se han fortalecido los programas para especies locales como el cóndor andino, el tapir, el carpincho, el ñandú y el flamenco austral.
La propuesta para los visitantes incluye recorridos por el domo de energías renovables, una experiencia en 4D denominada Ecoevolución, un exploratorio del Río de la Plata y una plaza de agua. El predio cuenta con un valor histórico y arquitectónico significativo, al resguardar 42 edificios patrimoniales que datan de 1888, con estilos que incluyen el morisco, el grecorromano, el chino y el hindú.
En términos de gestión social, el espacio implementó un modelo de inclusión laboral mediante el cual se incorporaron 37 personas con discapacidad para tareas de atención al público, iniciativa vinculada al Plan de Acción de Discapacidad 2023–2027.