La Justicia de Italia declaró oficialmente disuelto el matrimonio entre Wanda Nara y Mauro Icardi, después de un proceso que había comenzado en noviembre de 2024. Tras conocerse la sentencia del Tribunal de Milán, Ana Rosenfeld, abogada de la empresaria, publicó un comunicado para aclarar algunos puntos de la resolución y desmentir las interpretaciones que circularon en las últimas horas.
A través de sus redes sociales, la letrada hizo hincapié en tres cuestiones centrales: el tribunal no responsabilizó a ninguno de los dos por la ruptura, rechazó el pedido de una pensión alimentaria para Wanda y no resolvió que las hijas de la expareja deban mudarse a Turquía junto a su padre.
“Ante las inexactas versiones que se han difundido”, escribió Rosenfeld al introducir sus precisiones. De esta manera, buscó diferenciar los pedidos que habían realizado las partes durante el proceso de divorcio de las decisiones que finalmente tomó la jueza italiana.

Qué resolvió la Justicia italiana sobre Wanda Nara y Mauro Icardi
Uno de los puntos que la abogada consideró necesario aclarar fue el relacionado con la culpabilidad en la ruptura. Durante el proceso, tanto Wanda como Mauro habían presentado acusaciones vinculadas a presuntas infidelidades. Sin embargo, el tribunal entendió que no existían pruebas suficientes para atribuirle la responsabilidad a alguno de los dos.
En ese sentido, Rosenfeld fue contundente al señalar: “No se hizo lugar a la culpabilidad pedida por Icardi”. La resolución tampoco aceptó los reclamos económicos que la empresaria había presentado ante la Justicia italiana.
Wanda había solicitado una asignación mensual de 250.000 euros durante la separación y una compensación de otros 100.000 euros por el divorcio. Según los fundamentos del fallo, el tribunal consideró que la conductora cuenta con ingresos propios y un patrimonio suficiente para sostenerse económicamente. Además, no dio por acreditado que hubiera resignado su carrera profesional durante el matrimonio por las responsabilidades familiares.

Otro de los aspectos centrales de la sentencia está relacionado con las dos hijas que tienen en común. La Justicia de Milán determinó que las cuestiones vinculadas con la custodia, la residencia y los alimentos de las menores quedan fuera de su jurisdicción. Por lo tanto, el fallo no estableció con quién deben vivir ni fijó una cuota alimentaria.
Rosenfeld también desmintió que la resolución obligue a las niñas a trasladarse a Turquía, como había solicitado el futbolista en el marco de la disputa. “Nunca dijo que las niñas deban ir con Icardi a Turquía”, remarcó.
“¡Esta es la única verdad! Los que con el apuro intentaron leer la sentencia confundieron lo que pidió cada parte con lo que efectivamente resolvió la jueza”, agregó la abogada en su cuenta de X.
La sentencia también estableció que Wanda deberá afrontar dos tercios de las costas del juicio, fijadas en 5.200 euros, más gastos generales e impuestos. Aunque el divorcio quedó formalizado, todavía hay otros conflictos judiciales pendientes entre la expareja. En Milán continúa un proceso vinculado con la transferencia de inmuebles del patrimonio de Icardi, cuya resolución no se espera antes de noviembre de 2027.






















































