Isabel Macedo (50) conoce los estudios de televisión como la palma de su mano. Lleva más de tres décadas trabajando en el medio, y esa soltura se nota desde el momento en el que pisa el set. El ambiente está meticulosamente preparado para sumergirnos en el universo de Margarita: un arreglo colmado de esas pequeñas flores le da vida a la mesa ratona, una guitarra acústica verde descansa en el fondo, y la icónica frase "Que tu cuento valga la pena" decora el espacio.
En medio de la escenografía, Isabel impone presencia con un look digno de la villana elegante y audaz que sabe componer en la pantalla. Lleva un vestido corto de terciopelo marrón con cuello alto y unas imponentes botas bucaneras de cuero a tono. Sin embargo, apenas se acomoda en el sillón azul, la rudeza del personaje desaparece para darle paso a una mujer sensible, auténtica y profundamente reflexiva.

Un viaje a la intimidad de Isabel Macedo
–Hoy no estás acá para grabar una escena, sino para dar una entrevista... ¿Puede ser que todavía te dé nervios?
–Sí, muchísimos (se muerde el labio) Me sigue poniendo nerviosa tener que responder preguntas.
–Y eso que llevás años haciéndolo.
–Hace como treinta y dos años que trabajo, ¡así que imaginate! Es bastante, y me doy cuenta de eso por la cantidad de cosas que hice.
–¿Sos de analizar tu carrera? ¿O vivís el día a día?
–Vivo el día a día. Para mí todo es hoy.
–¿Y en qué momento te encontrás "hoy"?
–En un momento muy feliz, con mis hijas, trabajando... En una etapa re linda.
–Sos madre de dos mujeres, ¿te lo imaginabas?
–No tanto, pero me encanta. Pensé que iba a tener varones, porque los adoro, y ahora no me imagino sin hijas mujeres. Me parece el mejor plan del mundo. Ellas (N. de la R.: Isabel y Julia Urtubey, fruto de su relación con el exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey) son mi mejor plan.

–¿Son parecidas a vos?
–Entre ellas son muy diferentes, obviamente, como todos los niños, como todos los hijos, pero tienen algunas cosas mías.
–¿Qué les ves tuyo?
–A Belita, la más grande, cierta timidez y también el ser súper sensible. Me puedo ver reflejada en ella perfectamente y eso me dispara un montón de miedos y preguntas de cómo cuidar a las dos, cómo protegerlas y cómo todo, sin convertirlas en niñas extrañas y sobreprotegidas. De qué manera brindarles un acompañamiento que las ayude a crecer, por ejemplo estando a su lado y poniéndoles el hombro.
-¿Cómo es Julia, la más chiquita?
-Totalmente histriónica, hace shows y habla como un adulto. Es como si tuviera una hija de 30. Es espectacular.
–¿Te hace planteos?
–Sí, un montón.

–¿Cuál fue el último que te hizo?
–No se quería poner un abrigo. Entonces le dije: "Pero te lo tenés que poner porque te vas a enfermar". Y me respondió: "Me das un remedio, ¿qué me importa?". Yo no tomo remedios ni sé de dónde saca esas cosas, pero ella es como un adulto con una respuesta para todo. Así que ahí también estamos lidiando con eso.
–¿Cómo te enfrentás vos a eso?
–Y, diría que lo voy descubriendo. Todo es día a día para mí, y lo hago tranquila y siempre tratando de ser mi mejor versión.
–Con la vara alta, entonces.
–Sí, sí. Siempre pienso que cualquier cosa que yo les diga, va a ser lo que mis hijas recuerden de mí. Entonces, soy bastante responsable ene se sentido.

–Durante años estuviste muy dedicada a tu familia, pero ahora, con Margarita, tus hijas sin las que vienen descubriendo todo un lado tuyo ligado a la tele y a la fama que no les era conocido, ¿no?
–Tal cual. Ellas recién hace dos años que vienen viviendo la experiencia.
–¿Y qué sienten?
–Están re contentas, pero lo viven de una forma muy natural; no es un tema. Obviamente que fueron a todas las funciones de teatro -ninguna de las dos se perdió ni una-, vieron todos los capítulos, y volvemos del colegio y quieren escuchar las canciones. Pero ésa es su manera natural de acompañarme. Por supuesto que a mí me da mucha emoción y una gran alegría poder compartirlo con ellas.
–Que al fin vean ese lado tuyo.
–Re. Me divierte. Aparte, por fortuna es una ficción muy lúdica, y está buena para eso.
–A propósito de "ficción lúdica", ¿cómo fue reconectar con todo el mundo de Cris Morena después de tanto tiempo?
–Bien, súper lindo. Es muy mágico y es la posibilidad perfecta como artista de poder cantar, bailar, actuar, lo que te abre un mundo también. Para un actor es imposible pensar en la posibilidad de hacer un show para 10 mil personas por día. O sea, un Movistar Arena es solamente para músicos. Y catorce Movistar Arena no sé para quién es, solo para nosotros, porque no sé si hay alguien que haya hecho tantos. ¡No podíamos creer vivir la emoción de tener tanta gente queriendo ver el show! Es bien fuerte sentir tanto amor desde el escenario de tanta gente a la vez. Muy abrumador, te diría.

–Vi que en tu Instagram te mostraste hecha un bollito, emocionada con lo que estabas viviendo. Llama la atención porque choca con tu imagen de villana.
–Sí, yo soy pura emoción. Y la emoción conectada con el vivir el día a full y no pensar en el mañana ni en el pasado es como una bomba a nivel emocional. Además, para mí fue muy emocionante ver a los chicos en esa primera experiencia. Ojalá sean conscientes, porque nadie tiene la posibilidad que tenemos nosotros, o muy pocas personas. Sobre todo como actores y habiendo tan poco trabajo.
–Es un momento complicado para la ficción.
–Súper difícil. Entonces, si encima que tenés trabajo, te va así. Que el año en que no estás al aire hacés 27 shows en vivo -porque después sumamos Tecnópolis-, me resulta muy emocionante a nivel profesional.
–Eso sucedió en 2025. ¿Para este 2026 qué imaginás?
–Tenemos que esperar y ver qué pasa, porque nosotros ya hicimos la nueva temporada, que fue un esfuerzo enorme porque la rodamos en Uruguay y debimos mudarnos todos durante meses. Está bueno confiar en la edición y ver ahora el resultado final con el público.
–¿Qué sentís justamente cuando vos te ves?
–Me divierte porque lo hago con mis hijas y cargo la emoción de compartirlo en familia.

–¿Ven los nuevos capítulos en el living de tu casa?
–Sí, y acompañamos el momento comiendo una "picadita".
–¿Juan Manuel también se les une en el plan?
–Sí, sí.
–¿Cómo están las cosas con él?: este año cumplieron diez juntos.
–Bien. Vamos bien. Él es súper lindo, amoroso, cuida a las chicas, a sus hijos. Está bueno. Es como una construcción de una familia re linda.
–¿Qué tal es la relación entre todos los hermanos?
–Divina. Ellos (N. de la R.: Juan Manuel Urtubey tiene otros cuatro hijos de una relación anterior: Marcos, Lucas, Mateo y Juana) mueren por sus hermanas. Bueno, hoy vienen dos a dormir. Nos la pasamos viéndonos y juntándonos. A mí me importa un montón que estemos todos juntos y que las chicas crezcan con sus hermanos. Además, el domingo familiar debe estar sí o sí porque siento que es el momento de unión, de ponerse al día y de compartir.

–¿Era algo que vos tenías de chiquita?
–Sí.
–¿Y qué otras cosas como ésa seguís buscando?
–El tratar de ser feliz. Es muy difícil estar vivo, entonces yo trato de tomar las mejores elecciones que puedo y de sentirme de la mejor manera posible ante todo lo que pasa (hace una pausa). A veces no se logra, obviamente, porque si no seríamos un Dios, pero quiero que por lo menos exista la consciencia de la búsqueda y de saber cómo tomarme las cosas.
–¿Son cosas que también la experiencia te fue dando?
–Exacto. Aunque en otro momento de mi vida parecía raro que alguien de mi edad tuviera esa clase de búsqueda personal, a mí siempre me acompañó. Quizá ahora me queda más natural, porque el resto del mundo acompaña mejor, como que está más despierto.
–¿Tenés lindas charlas con Cris (Morena)?
–Tengo lindas charlas.

–Te consulto porque es una mujer que también transita una búsqueda personal muy fuerte.
–Sí, tenemos charlas muy profundas (se produce un silencio)... No te voy a decir de qué hablamos. Eso es súper personal. Ella es de búsqueda profunda y alguien muy interesante para compartir el tiempo.
–¡Con la valioso que es el tiempo!
–Absolutamente. Hay que elegir muy bien.
–Por ahora vos estás usando tu tiempo para darle alegría a muchos niños, propios y ajenos...
–¡Ojalá!, y ojalá que les guste porque realmente pusimos todo el corazón para que la segunda temporada de Margarita sea lo más linda posible y para contarla de la mejor manera... ¿Te digo algo?
-Por favor.
-De corazón deseo que les deje algo lindo (lanza en un susurro que queda flotando en el ambiente y entre las margaritas).
Fotos y edición de video: Candela Petech
Video: Gentileza HBO Max
Agradecemos a Sofía Buschiazzo



