Si hay algo a lo que la realeza europea nos tiene acostumbrados, es a la impecable etiqueta, los majestuosos palacios y las estrictas agendas oficiales. Sin embargo, en las últimas horas, la Casa Real de los Países Bajos decidió romper todos los esquemas al publicar unas fotografías que muestran al rey Guillermo en un rol completamente terrenal, descontracturado y a kilómetros de distancia del protocolo.

Una pasión de alto vuelo
Aunque los flashes internacionales suelen posarse sobre el carisma y los deslumbrantes looks de nuestra compatriota Máxima Zorreguieta, lo cierto es que el monarca holandés esconde una fascinante "doble vida" que mantiene desde hace más de dos décadas.
Lejos de conformarse únicamente con sus obligaciones de Estado en La Haya, Guillermo sostiene una profunda vocación por los cielos que lo lleva a camuflarse regularmente entre la tripulación civil. Y esta pasión no es un simple pasatiempo. De hecho, es un secreto a voces en su país que trabaja de incógnito como piloto comercial al menos un par de veces al mes, con el objetivo de cumplir las 150 horas de vuelo anuales que le exigen para no perder su licencia.

Durante años, ha transportado a miles de europeos, saludando a los pasajeros por el altoparlante con un simple "en nombre del capitán y la tripulación", sin revelar jamás que es el mismísimo rey quien los está llevando a destino.
Ese amor incondicional por la aviación lo obligó recientemente a enfrentar un nuevo desafío profesional.
Es rey... pero volvió a estudiar
A través de la cuenta oficial de Instagram de la realeza holandesa, se anunció que el monarca acaba de realizar su primer vuelo oficial al mando del nuevo Airbus A321neo, operando nada menos que como piloto invitado para la reconocida aerolínea KLM.
El motivo detrás de este cambio radica en la propia evolución de la industria aérea. Según explicaron, hasta hace muy poco tiempo el rey volaba habitualmente los modelos Boeing 737 (y, en sus inicios, los legendarios Fokker). Pero como la compañía decidió renovar su flota para incorporar los nuevos Airbus -aeronaves más silenciosas, sustentables y de menor consumo-, Guillermo tuvo que volver a los simuladores. Y tras una intensa etapa de preparación y estudio, el pasado 6 de junio logró obtener finalmente su habilitación técnica, lo que le permitió realizar este esperado viaje inaugural.

Las fotos que causaron furor
Lo que más impactó a los usuarios y convirtió a la publicación en un éxito inmediato fue lo relajado de la situación. En una de las postales, se lo puede ver posando muy sonriente en plena pista de aterrizaje frente al imponente avión. Allí luce su camisa y corbata de comandante, pero estratégicamente cubiertas por un infaltable y llamativo chaleco de seguridad reflectante en tonos amarillo flúor y violeta, una prenda impensada para un jefe de Estado.

Se trata, sin dudas, de una faceta totalmente distinta a la que suele mostrar en los eventos de gala, confirmando que el monarca holandés no solo lidera desde el trono, sino también desde las alturas.
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