Lo que prometía ser una tranquila noche de descanso tras una cena grupal en Miami, terminó convirtiéndose en una verdadera escena de película de terror (con tintes de comedia absurda) para el equipo de Nadie Dice Nada. Los siete conductores que están viviendo momentáneamente en la ciudad estadounidense por la cobertura del Mundial 2026, relataron con lujo de detalles el tremendo susto que se llevaron de madrugada al pensar que estaban siendo víctimas de un violento robo..
Todo comenzó cuando el grupo regresó de comer y cada uno se dispuso a ir a su habitación para dormir. Sin embargo, el silencio de la residencia se rompió abruptamente cuando Angelita Torres empezó a moverse desesperada por los pasillos alertando al resto de sus compañeros: había un hombre enorme, de unos dos metros de altura y muy musculoso, adentro de la propiedad sacando fotos en la oscuridad.

Palos de pool, ropa interior y pánico total
Rapidamente, el caos se apoderó de la casa y los conductores protagonizaron una serie de reacciones tan desesperadas como desopilantes.
En medio de la confusión y con la adrenalina a tope, el grupo decidió organizarse para enfrentar al "intruso" y se armó con lo único contundente que tenían a mano en ese momento: los palos de la mesa de pool del living.

La tensión de la escena alcanzó niveles de comedia absurda cuando Martín Garabal, apurado por la urgencia de la situación, bajó a defender la casa vestido únicamente con unos calzoncillos que, para colmo de males, "estaban rotos". Mientras tanto, el nivel de terror fue tal que Momi Giardina -que estaba desnuda al momento de enterarse de la situación- quedó completamente paralizada y, temblando por el miedo, pensó en llamar al 911 para pedir auxilio a la policía local. Por su parte, La Luca (el CM y editor de Luzu) no logró disimular sus nervios y terminó siendo catalogado por sus propios compañeros como el más asustadizo del grupo, tras ser invadido por un pánico total ante la idea de un asalto inminente.
Cuando los "valientes" armados con los palos de pool finalmente lograron asomarse para hacerle frente a la amenaza, se encontraron con un escenario desconcertante: el hombre gigante se había esfumado. El intruso ya no estaba y no había rastros de robo material. Sin embargo, el miedo les había calado tan hondo que nadie se animó a volver a su habitación y la noche -con sonidos que asustaron a Flor Jazmín Peña mediante- se hizo larga.

El insólito giro de la mañana siguiente
Con la luz del día y las pulsaciones un poco más estables, el grupo se propuso investigar qué había pasado realmente en su casa. Y fue recién a la mañana siguiente cuando el enorme misterio del asaltante fotógrafo quedó resuelto, desatando una carcajada generalizada.
Lejos de ser un peligroso delincuente que estaba "marcando" la propiedad, el intruso musculoso resultó ser un trabajador de recolección de residuos. El hombre había ingresado a la casa pasada la medianoche para retratar la gran cantidad de cajas de cartón que los influencers habían acumulado, y los destellos en la oscuridad eran simplemente las fotografías que el recolector estaba tomando para para derivarlo al equipo correspondiente.
Sin dudas, una anécdota de terror que, afortunadamente, terminó siendo el mejor bloque de humor del programa.


