En su búsqueda personal, Juliana Awada llegó a la conclusión de que el bienestar comienza por reducir la velocidad y "aprender a escucharnos", prestando atención a esos detalles que suelen pasar inadvertidos en el ritmo cotidiano.
Bajo esta premisa, la diseñadora y escritora presentó tiempo atrás en su primer libro, Raíces: el camino a una vida simple, auténtica y natural, todas las vivencias, aprendizajes y cambio de hábitos que incorporó para construir un equilibrio sostenible. Entre sus descubrimientos, allí se refirió especialmente a uno de los sectores más amados de su casa patagónica.
"La huerta es pura energía, nos renueva y nos invita a conectarnos con nuestra vida interior", asegura acerca de su cosecha, de donde salen los alcauciles y la calabaza que cada invierno se convierten en dos de sus platos preferidos y donde, por supuesto, surgen las primeras ideas para el enorme recetario que creó.

Para la primera receta, el paso más importante es la limpieza de los alcauciles: retirar las hojas externas hasta que aparezca la base amarillenta del corazón. Desde esa línea hacia arriba, se cortan todas las hojas duras que resten. El corazón debe quedar expuesto y limpio.
Otro paso clave, cuenta, es ahuecar el centro con una cuchara: hay que retirar los "pelitos" y los pétalos violáceos que se esconden debajo. Una vez vacío, se pela el tallo en forma vertical dejando solo un puño de extensión. El alcaucil ya está listo para cocinar.
La receta completa: alcauciles grillados de Juliana Awada
Ingredientes
- Alcauciles (cantidad a gusto)
- Aceite de coco
- Romero fresco
- Sal marina
- Pimienta negra recién molida
Preparación, paso a paso:
- Hervir los alcauciles enteros hasta que estén apenas blandos. Retirar y dejar enfriar completamente.
- Una vez fríos, cortar al medio.
- Calentar una sartén con aceite de coco a fuego medio e incorporar los alcauciles junto con unas ramitas de romero fresco.
- Cocinar de ambos lados hasta dorar bien.
- Condimentar con sal marina y pimienta negra recién molida. Servir calientes.

Tip de selección: elegir ejemplares medianos o chicos, con hojas cerradas y firmes. Si el alcaucil está blando, está pasado. La temporada ideal es el fin de invierno e inicio de primavera.
Tip de cocción: no pasarlos en el hervor. La idea es que queden apenas blandos, porque el grillado termina la textura. Juliana usa aceite de coco neutro porque resiste la cocción a temperatura alta sin alterarse.

La variante: alcauciles en ensalada
Una vez que los alcauciles grillados llegan a temperatura ambiente, se cortan al medio y se incorporan rúcula fresca y queso parmesano en láminas o rallado. Se condimenta con sal, aceite de oliva y pimienta negra. Servir de inmediato.
Ingredientes adicionales para la ensalada:
- Rúcula fresca
- Queso parmesano
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Sopa de calabaza, en primera persona, por Awada
Ingredientes
Para la sopa:
- Calabaza
- Aceite de coco
- Curry o cúrcuma
- Caldo de verduras
- Jengibre
- Leche de coco
- Sal (a gusto)
- Pimienta (a gusto)
Para el topping (decoración y presentación):
- Leche de coco
- Eneldo
- Semillas de zapallo tostadas
Preparación:
Hornear la calabaza: Cortá y pelá la calabaza. Colocá los trozos en una fuente para horno, agregales un poco de curry o cúrcuma junto con aceite de coco, y hornealos hasta que estén bien cocidos y blandos.
Preparar el caldo: En paralelo, prepará un caldo de verduras que vas a utilizar más adelante para regular la textura.
Licuar: Una vez que las calabazas estén bien tiernas, sacalas del horno y pasalas a la licuadora. Mientras licuás, incorporá el caldo de verduras caliente poco a poco hasta lograr la densidad que más te guste.
Calentar y sazonar: Traspasá la sopa obtenida a una olla para calentarla. Agregale un poquito de jengibre y un toque de leche de coco. Al momento de servir, condimentá con sal y pimienta a gusto.
Terminar con los toppings: Presentá el plato sumando por encima un chorrito extra de leche de coco, eneldo y semillas de zapallo tostadas.


