A los 80, Susana Giménez no sólo sigue ocupando el centro de la escena, sino que lo hace con una coherencia estética que atraviesa décadas. Su estilo nunca pidió permiso: mutó, exageró, jugó, pero jamás se diluyó. Y en esa persistencia está el secreto.
Amante de las tendencias y las marcas, siempre sabe quién es el nuevo director creativo de tal marca, tiene olfato para lo que "se viene", te habla con la misma naturalidad de un comercial de Dolce & Gabanna como del nuevo perfume que se quiere comprar (aunque nunca le falte ni Opium, ni Charme, la fragancia que lleva su nombre), no tiene pudor de llevar las iniciales de las firmas de lujo bien a la vista y convirtió el animal print casi en una marca registrada de su estética.

De la alfombra roja al shooting editorial, de la diva clásica y la fashionista sin filtro, a ser distinguida como Ícono por los Martín Fierro de la Moda 2026, estos diez looks de los lo prueban sin discusión.

1. El impacto naranja: maximalismo con firma propia
El vestido naranja vibrante con plumas en puños y ruedo que lució en los Personajes del Año de GENTE de 2024 no es “un look”: es otra prueba de su eterno "shock". Silueta limpia, cuello alto y un gesto dramático en los detalles. Susana entiende algo que muchas olvidan: cuando el color habla, no hace falta gritar. El styling se completó con botas animal print y clutch al tono, jugando al contraste sin perder elegancia. Resultado: un equilibrio perfecto entre audacia y control.

2. Lujo relajado: glamour sin esfuerzo frente al convertible
En clave lifestyle, Susana se posa sobre un descapotable blanco vestida con una falda tubo que lleva con un top con print de piel de serpiente, abrigo plumífero y stilettos. La escena construye una fantasía clásica: riqueza, calma y glam. Pero hay algo más interesante: la naturalidad con la que lo habita. Susana no “usa” lujo, simplemente parece controlarlo bajos sus propios códigos.

3. Rojo absoluto: el movimiento como declaración
Con mangas y falda etérea en gasa roja, Susana transformó el cuerpo en espectáculo. Se trató del look con el que Su deslumbró en la tapa de GENTE del 9 de julio de 2019. El diseño estuvo a cargo de Claudio Cosano, a quien Marcela Amado, la histórica estilista de la diva, convocó de un día para el otro. Susana tenía una idea en mente y el diseñador acudió de urgencia a su llamado, pero no hubo tiempo para medidas ni pruebas. "El vestido le quedó perfecto, ni siquiera se lo probó", le dice a GENTE el creador que lleva treinta años en la moda y para completar el icónico diseño se basó en "proporciones a ojo".

4. El vestido de tapas: cuando la historia se vuelve moda
Este no es un outfit, es un archivo vivo. El vestido estampado con tapas de GENTE fue concebido para celebrar los 50 años de la revista –edición 2526, 10 de noviembre de 2015– y funciona como puente entre ícono y memoria cultural. En esa portada, Susana compartía escena con nombres como Marcelo Tinelli, Mirtha Legrand y Charly García. Y lo decía sin vueltas: “GENTE es parte de mi historia, y yo de la de ella”. El look condensa eso: identidad, trayectoria y una ironía elegante sobre el propio mito.

“No por nada tengo el honor de ser la personalidad con más tapas. Salir en su portada era un ítem más en el currículum de cualquiera que quisiera consagrarse. Si te hacían una nota, estabas colocada, eras importante. Muchas veces me ha ayudado y otras tantas me ha jodido...", reía Susana desde aquel texto.
5. Celeste glitter + estola: Old Hollywood
Fan obsesiva de Rita Hayworth y Marilyn Monroe, la iconografía de las divas de Hollywood siempre es convocada. Para este look que seleccionamos, Susana recupera el espíritu del viejo Hollywood desde una lectura actual: el vestido celeste al cuerpo, íntegramente bordado en paillettes, abraza la silueta con precisión mientras la estola –reinterpretada en clave contemporánea– aporta volumen, textura y un gesto teatral medido. Vestirse como diva es un recurso para muchas; vivir como tal, para ella es una decisión estética.

6. El momento verde: sofisticación con espíritu editorial
El caftán verde con bordados dorados y cinturón ancho es puro statement. Volumen, textura y un aire casi místico que la aleja del molde televisivo para acercarla al universo fashion global. El detalle de la flor en el cabello suma teatralidad que no le teme al exceso. Es Susana en modo editorial para otra de nuestras tapas: más libre, más lúdica, más dueña.

7. Transparencias bordadas: el vestido que cuenta historias
En 2018, sobre la alfombra roja de Fundaleu, Susana apostó por un diseño bordado con flores, mariposas, vegetación y texturas que parecen salirse de la tela. Transparencias, encaje negro y una narrativa visual que convierte el vestido en pieza de arte.

8. Blanco imperial con plumas: diva de noche, reina sin discusión
Otro outfit con impronta cinematográfica: vestido blanco con detalles dorados, capa de plumas y clutch joya. Básicamente, Susana entrando a escena como si la gala fuera su living. El estilismo juega con códigos clásicos –lujo, brillo, textura– pero con una actitud que los vuelve actuales. Así se construyó como ícono de estilo, en un fino equilibrio en su siempre tentador "es lo que se usa", sus clásicos deluxe de moda circular y piezas de archivo.

9. Animal print + power waist: ¡sí, Susana!
El mix no era fácil: cebra arriba, leopardo abajo y corset negro al centro. Pero María Susana Giménez Aubert lo hizo funcionar como si fuera un uniforme de guerra fashionista. El vestido estructurado con cintura marcada, gran escote en V y prendedor felino dorado impuso autoridad fashion en la gala de Personajes del año de GENTE 2022. Es imposible no reconocerle su gran osadía, además de que se conoce bien el truco: igual que Mirtha (tomen nota), para destacar en una portada entre decenas de personalidades vestidos de traje, en lugar de negro, es recomendable optar por colores o estampados.

10. Negro total + actitud: El diablo se viste de Dolce & Gabanna
A la diva más esperada de las red carpets no le tembló el pulso al elegir outfit en la velada en la que fue reconocida en los Martín Fierro de la Moda 2026 como el Ícono de la Moda que es. Sobre una alfombra cargada de flashes, apostó al negro como arma y se inclinó por un diseño firmado por Dolce & Gabanna: un vestido off shoulder, con mangas con plumas, transparencias y un mega cinturón con las iniciales de la firma para delinear la silueta. Susana esculpió su identidad en base a su afilado sentido de la moda que en los 90 hasta la llevó a vestir los mismos tailleurs de Lady Di.

Susana, según Benito Fernández y Claudio Cosano
"De Susana tengo muchos lindos recuerdos", confiesa Benito Fernández en charla con GENTE. En los años 90, la diva solía visitarlo en su emblemática oficina de Arroyo 804, acompañada por su entonces secretaria, Inés Hernández. "Vestirla era un lujo. Le hice varios vestidos para su programa y todo el proceso era muy fácil porque ella sabía perfectamente lo que quería", detalla el diseñador.
Para Fernández, quien este año celebra 40 años en la moda, la clave del estilo de la conductora reside en su capacidad de evolución: "Lo que admiro de Susana, además de haber dejado vestidos icónicos, es que se reinventó con las mismas materialidades y estampas. Es un fenómeno rarísimo".

El fenómeno de reinventar los clásicos
El diseñador explica que la diva logró adueñarse de ciertos elementos a lo largo del tiempo: "El leopardo, por ejemplo, lo usa hace cuatro décadas pero lo readaptó en cada etapa. Siempre supo que quería mostrar su cuerpo a través de una línea adherente y compensar con volumen en el pelo, un sombrero o una flor enorme".
Esta impronta la convirtió en un ícono fashion indiscutido. "Lo que generaba es que, tras el primer programa, todo el mundo debatía sobre su outfit. Cada año ella instalaba un color y, aunque al principio la elección sorprendiera, tres meses después todas las clientas pedían sus vestidos de fiesta en ese mismo tono. Pasó mucho con el azul y el verde; marcaba tendencia de forma casi inconsciente en el público", recuerda Benito.

La seguridad de un estilo propio
Un punto diferencial en la carrera de Susana Giménez, aclara el creador, siempre fue su independencia estética. Según Fernández, la diva entendió que invertir en su vestuario era parte de su identidad: "A diferencia de la generalidad de las celebridades en Argentina, ella comprendió que comprarse sus cosas le daría seguridad y un estilo propio. Resolvía todo en el canal o llegaba a la oficina con sus propios zapatos, botas y accesorios. Siempre tenía un vestido de backup".
Finalmente, el diseñador subrayó que el hecho de no depender del sistema de canje fue fundamental para construir su leyenda: "Si le hubieran pagado por vestirla o le prestaran la ropa, no habría generado esa coherencia. Son muy pocas las que tienen un placard real que las respalda".
Claudio Cosano: "Ella es sexy, juvenil y atrevida"
Otro de los grandes referentes de la alta costura argentina que conoce a la perfección cómo ama lucir la diva de los teléfonos es Claudio Cosano, para quien vestirla es, ante todo, "un placer". El diseñador destaca la eficiencia de Susana a la hora de trabajar: "Es muy práctica y decidida. O le gusta o no le gusta; no da vueltas al momento de elegir y probarse la ropa. De hecho, siempre le llevo los vestidos prácticamente terminados, porque si hay algo que no le gusta es la instancia de la prueba: ella prefiere verse lista y punto".

Dentro de su larga trayectoria junto a la conductora, Cosano atesora momentos que quedaron grabados en la memoria colectiva. "Tuve el honor de vestirla muchas veces, pero hubo un diseño que se volvió icónico: el vestido amarillo con un sol bordado en cristales en el centro", recuerda. Aquella pieza fue la que lució Susana cuando sorteaba el millón de dólares en su programa y luego fue inmortalizada en una producción donde ella posaba frente a la bandera argentina, representando al sol nacional. "Cada vez que nos vemos, ella lo recuerda con mucho cariño", agrega Cosano.

El diseñador, además, elige destacar un gesto que no es habitual en la diva: "Ella no suele frecuentar desfiles, pero ha asistido a varios de los míos. Es un lujo tenerla en primera fila".
Para concluir, Cosano define el ADN estético de la diva como una mezcla de sofisticación internacional y audacia: "Está siempre atenta a las tendencias y adora las marcas italianas como Versace, Dolce & Gabbana y Cavalli. Es una mujer sexy, juvenil y atrevida a la hora de elegir sus looks; esa es su verdadera esencia".
Fotos: Archivo GENTE.
Mirá También

