El reloj marcaba las 21.35 cuando se produjo el momento de mayor expectativa en el Paseo La Plaza. Al concluir la función de la obra Las hijas, las protagonistas se dispusieron a realizar el saludo final ante una sala que estaba casi llena. Florencia Peña, fue la primera en elevar sus brazos hacia los espectadores, recibiendo como respuesta una ovación total.
A pesar del clima de tensión mediática previo por la difusión de una fake news sobre la falsa muerte del padre deLionel Messi, durante el cierre de la jornada no se registraron abucheos ni comentarios por lo bajo por parte de los asistentes.
Según los reportes del lugar, cada intervención humorística de la intérprete fue correspondida con aplausos, mientras que los remates de los diálogos generaron carcajadas constantes entre el público, que también manifestó su emoción en los pasajes de mayor sensibilidad de la trama.
El elenco de la obra, conformado también por Soledad Villamil y Pilar Gamboa, cumplió con su compromiso profesional en un contexto de alta exposición. La protagonista principal utilizó el espacio escénico como un refugio tras las críticas recibidas en redes sociales y medios de comunicación. La reacción positiva de los presentes en el teatro contrastó con el escenario de hostilidad virtual que se había gestado durante el día, validando el apoyo directo de los seguidores de la actriz en la calle Corrientes.
La defensa de Flor Peña
Antes de ingresar a la sala para dar inicio a la función pasadas las 20, la actriz mantuvo un contacto breve con la prensa apostada en el lugar. En esa instancia, se mostró afectada por la repercusión de sus dichos y reiteró su pedido de perdón a los familiares del capitán de la Selección argentina. Su declaración inicial ante los micrófonos fue directa: “Solo disculpas”, afirmó en relación a los hechos acontecidos durante su programa de streaming.
En diálogo con LAM, dio detalles sobre su estado anímico y las circunstancias en las que se produjo el error informativo. “Estoy muy triste, estoy acostumbrada a que me ataquen y si yo genero dolor como siento que me generan, pido disculpas. Yo no hubiera querido nunca que esto pase”, manifestó durante su descargo. El origen del conflicto se remonta a una emisión en el canal LUZU, donde Peña replicó datos erróneos proporcionados por su equipo de producción mientras se encontraba al aire.
Al explicar la dinámica técnica de su trabajo en el streaming, la intérprete señaló la ausencia de herramientas de verificación personal en el momento del suceso. “Yo estaba al aire, en LUZU no hay monitores. Yo trabajo desconectada del teléfono y la computadora, no sabía lo que estaba pasando”, detalló la actriz.
Según su testimonio, la orden de comunicar la noticia llegó de forma externa: “Estábamos haciendo un programa divertido y por la cucaracha me dijeron lo que había pasado con contundencia y como diciendo 'sería bueno que digas algo'“.
La actriz también hizo referencia a la falta de percepción inicial sobre la gravedad de la noticia falsa que estaba comunicando. “Por mis hijos les juro que yo pensé que estaba boludeando mientras el país entero estaba solidarizándose con la situación", sostuvo respecto a las críticas que señalaban su aparente ligereza al tratar un tema de esa magnitud.
A pesar de haberse mostrado devastada ante las cámaras de televisión antes de la función, el respaldo recibido en las tablas modificó el tono del cierre de la jornada.
Una vez finalizada la ovación y el saludo en el Paseo La Plaza, la actriz optó por una estrategia de retirada discreta para evitar nuevos contactos con los medios o posibles incidentes en la vía pública.
A diferencia de sus compañeras de elenco, que utilizaron la salida convencional que conecta con el restaurante del complejo, o la puerta principal que da a la calle Corrientes, Peña se retiró por un acceso alternativo. Esta acción marcó el punto final de una jornada donde la validación del público presencial funcionó como contrapunto al escándalo mediático.

