Con la gala de los Premios Martín Fierro 2026 ya llegando a su fin y la emoción latiéndole en el cuerpo, Guido Kaczka bajó del escenario del Hilton Buenos Aires abrazado a su Martín Fierro de Oro. Habían pasado apenas unos minutos desde que escuchó su nombre en boca de Santiago del Moro y el conductor seguía procesando lo que acababa de ocurrir: el reconocimiento máximo a una vida entera ligada a la televisión.

La ovación que Guido recibió de parte de sus colegas, los abrazos interminables y la emoción de sus palabras terminaron de coronar una noche histórica que quedará para siempre en el recuerdo de todos los que aman la televisión argentina.
Antes, durante su discurso arriba del escenario, él había dejado una definición que resumió todo: “La tele es mi vida”.
Visiblemente movilizado, Guido habló con GENTE y abrió su corazón sobre el significado del premio, el vínculo con el público y esa pasión intacta que conserva después de décadas de carrera.

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“Estoy pasado de felicidad”
Todavía aferrado a las tres estatuillas doradas que recibió (Entretenimiento, Labor en Conducción Masculina y Martín Fierro de Oro) y con una sonrisa imposible de ocultar, Guido intentó poner en palabras lo que sentía después de convertirse en el gran ganador de la noche.
“Siento mucha felicidad. Estoy muy contento por este premio, por APTRA que me premia. Estoy muy feliz, estoy pasado de felicidad, tratando de disfrutarlo al máximo. Pero esta sensación me va a durar. La verdad es que este oro, seguramente me dure unos días el disfrute y no lo olvide tan rápido”, expresó ante GENTE.

Lejos de hablar del galardón como una meta individual, el conductor relacionó este reconocimiento con años de trabajo, constancia y amor por el oficio. Incluso confesó el valor simbólico que tienen las estatuillas con el paso del tiempo.
“Los Martín Fierro los apoyás, y después en un tiempo lo olvidás, pero algún día vas y los lustras un poquito, porque es el símbolo del laburo que hacés y de lo que querés. Así que me pone muy contento”, aseguró.
Una carrera que superó sus propios sueños
A lo largo de la ceremonia, varios colegas destacaron la extensa trayectoria de Guido y su presencia histórica en la televisión argentina. Y él mismo reconoció que, aún después de tantos años, sigue sorprendiéndose por todo lo que logró construir.

“Todo esto es mucho más de lo que me imaginé. Yo quería un montón de cosas, pero no me imaginaba tanto. Hoy puedo producir, hice un montón de programas y sigo haciendo. Tengo un jurado excelente en Es mi sueño y hay muchas cosas que se me fueron dando muy grande”, reflexionó.
Y enseguida repasó algunos de los ciclos más importantes de su carrera reciente: “Y mirá que te estoy hablando del presente, si voy unos años atrás, lo que fue Los 8 escalones, Buenas noches familia... la verdad es que tengo un montonazo”, dijo orgulloso.
El cariño de la gente, el premio más importante
Entre risas, Guido también dejó una de las frases más espontáneas y sinceras. Cuando habló de su relación con el trabajo, lo hizo desde un lugar profundamente vocacional. “Mi laburo es mi hobby y además lo haría gratis. Pero no lo digo muy fuerte porque por ahí no conviene”, lanzó entre carcajadas.
Y enseguida agregó, fiel a su humor: “Pero por ahí los que me contratan y los que me pagan igual saben que lo haría gratis, porque es verdad”. La frase sintetizó algo que atraviesa toda su carrera: una conexión genuina con la televisión, sostenida no sólo por el éxito, sino también por el disfrute.

Más allá de la estatuilla dorada, hubo un aspecto que Guido destacó especialmente durante la charla: el afecto que recibe del público y de sus colegas. “En momentos donde nos cuesta encontrarnos siento mucho cariño, así que tengo que estar agradecido tanto por el premio físico como por el premio espiritual”, reflexionó emocionado.
Y cerró con una mirada íntima sobre ese vínculo invisible que construyó con la audiencia durante tantos años: “Lo que conecto con la gente, que va más allá de mí, es del mío y del otro, sucede y lo tengo que disfrutar”.
Con el Martín Fierro de Oro entre sus manos y todavía conmocionado por la magnitud del reconocimiento, Guido Kaczka dejó una postal que resumió el espíritu de la noche: el premio a una vida entera dedicada a la televisión, pero también al cariño incondicional de la gente.
Fotos: Chris Beliera
Retoque de fotos: Roshi Solano
Entrevista: Vanessa Rivas
Video: Luna Figliuolo

