"La actuación y lo artístico siguen siendo parte de mí; es algo que continúa latiendo con mucha fuerza. Simplemente, en un momento necesité encausar mi interés en el camino del autoconocimiento y darle más lugar en mi vida a la búsqueda espiritual", es una de las primeras frases que pronuncia Magalí Moro al comienzo de esta entrevista con GENTE, resumiendo a la perfección su pasado, presente y futuro.
Es que durante los 90, Magalí se convirtió en una cara conocida de la televisión gracias a ficciones como "Manuela", "Por siempre mujercitas", "90-60-90 modelos" y "Drácula". Sin embargo, hace más de 25 años decidió dejar atrás la actuación —incluso le dijo que no a Alejandro Romay— para iniciar un camino completamente distinto ligado al estudio de los astros.
-¿Cuándo comenzaste a interesarte por la astrología?
-Desde muy chica me interesaba sin explicación alguna, porque nadie en mi casa la practicaba; siempre tuve un interés innato por descubrir lo que está más allá de lo que podemos percibir.
-¿Qué recuerdos tenés de esos años?
-A los 11, por ejemplo, ya le sacaba el ascendente a mis compañeros de 5to grado. Total autodidacta y misterio absoluto porque no tenía nadie a mi alrededor que me guiara... hay cosas que no tienen explicación. Sentía interés, escuchaba mucho a una astróloga que se llamaba Lily Süllos. Otra época. Creo que siempre estuvo presente en mí desde muy chiquita una búsqueda que tiene que ver con descubrir qué hay más allá de lo que vemos. Eso marca toda mi vida.

De las novelas de los 90 a una decisión que sorprendió a todos
-¿Y cómo llega entonces a tu vida la actuación?
-Yo empecé muy chica con el tema de la actuación. En el secundario incursioné como modelo y no me gustaba porque yo necesitaba incluir algo más profundo del mundo emocional. Entonces, eso me llevó a estudiar actuación y empecé a estudiar teatro. Eso me alucinó y tuve la facilidad de rápidamente entrar a trabajar.
Los años de mayor exposición de Magalí fueron alrededor de 12 (del '88 al 2000), y aunque continuó trabajando en el medio, hubo un momento en el que sintió que necesitaba darle un giro a su vida y por lo menos actuar ya no sería primordial para ella.

"Realmente la gente no entendía y realmente pensaba que era una locura porque bajarse de un éxito, de ganar bien, de ser famosa, de ser reconocida, o sea, digo, es como supuestamente todo lo que se busca. Claro. Y entonces: '¿Cómo vas a dejar?'. Aparte yo fui un poco kamikaze, hay gente que se arma una transición, o se prepara mejor. En ese momento estaba empezando a estudiar formalmente astrología pero no sabía todavía a qué me iba a dedicar", explica Moro.
Y añade: "En ese momento, cuando tomé esa decisión de dejarlo todo, yo me escribí a mí misma como una carta de intención que decía más o menos algo así como que siendo actriz yo tenía que repetir los libretos que me daban y a veces no me sentía cómoda. Entonces necesitaba habilitar la posibilidad de comunicar algo que para mí fuera valioso.
La astrología y una búsqueda que empezó en su infancia
Así fue como Magalí comenzó a perfeccionarse y a integrar esos dos mundos, la astrología y la espiritualidad, para poder comunicarlos. Con el tiempo, convirtió esa búsqueda personal en su profesión y pasó a acompañar "la evolución de las personas que tienen ganas de entrar en ese camino".
-¿Cuál es el sentimiento que mueve esta vocación?
-Para mí el sentido de la vida tiene que ver con descubrir quién es uno y cuál es nuestro propósito. Y a mí lo artístico me fascina y lo extraño. No es que yo no me siento actriz. Pero esto... Creo que, además, estamos viviendo un momento en el que todos necesitamos conectar con nuestra parte esencial. Mi trabajo hoy está focalizado en ir a fondo en ese proceso propio y en acompañar a otros en su evolución.
-¿Cómo la hacés?
-Desde la astrología, acompaño a personas que quieren profundizar en su mapa, pero siempre desde un lugar evolutivo, no predictivo. Para mí la astrología es un lenguaje simbólico y una herramienta maravillosa de introspección.

Su vida en México y la necesidad de estar cerca de la naturaleza
Entonces, Magalí hizo una pausa en su relato y expresó: "Así como el arte y la creatividad fueron parte de primer camino profesional, la astrología y la espiritualidad representan el camino que estoy transitando ahora y hay un tercer eje que para mí es muy importante: la naturaleza".
-¿Por eso estuviste viviendo en México?
-Me fui a México en 2020, en plena pandemia con mi hija que era chiquita, mi gata, porque necesitaba la naturaleza, sí. Estaba harta de la Ciudad. A mí Buenos Aires me parece una ciudad hermosa, es innegable, pero para mí la conexión con la naturaleza es vital y yo siempre tuve como esa fantasía de estar cerca del agua del mar y bueno, se dieron se dieron una serie de circunstancias, el padre de mi hija se había ido de Buenos Aires y se había dado que justo el año anterior yo había estado recorriendo la zona de entre Tulum y Playa del Carmen, digamos, toda esa zona, que tiene una energía de la naturaleza muy potente porque es el mar con la selva y toda esa energía que es muy fuerte. Y bueno, se dieron muchas sincronías.
-¿Qué hacías allá?
-Ahí tenía un proyecto para integrar toda esta búsqueda mía con grupos reducidos de mujeres y era una experiencia alucinante. Tenía la intención de armar un espacio en la naturaleza para compartir este camino de la evolución con distintas terapias. Bueno, ese era mi proyecto grande. El tema es que pasó de todo a nivel familiar con lo cual yo me tuve que volver a Buenos Aires, fallecieron mis padres con diferencia de seis meses y por muchas razones no me pude volver a ir.
El proyecto que quiere concretar cerca de Buenos Aires
-¿No podés crear ese espacio acá?
-Sí, ahora estoy buscando literalmente en qué lugar de la naturaleza me voy a instalar. Quiero encontrar ese lugar donde se pueda canalizar y compartir eso que quería hacer en México.
-¿Dónde pensás que puede llegar a ser?
-Creo que va a ser acá y va a ser cerca de Buenos Aires, porque realmente siento que la naturaleza es el medio que nos ayuda a volver a nosotros.

Por qué Magalí Moro vive sin televisión
La charla va llegando a su final y, ante una pregunta tan simple acerca de qué pensaba sobre la televisión actual, Magalí sorprendió con su respuesta: "Yo no miro televisión". Y se explayó: "No tengo televisión hace muchísimos años".
-¿Por qué?
-Cuando me mudé a México, me mudé sin tele y cuando volví a Buenos Aires, como no miro televisión...
-¿Pero qué va más allá de esa decisión?
-Hay veces que uno tiene que seleccionar qué información va a consumir. Porque donde va tu atención va tu energía. Cada camino es respetable, desde ya, pero yo siento que es como estar menos invadida de noticias que nos llevan a un estado de miedo y alerta permanente. Es importante saber elegir qué consumimos.

Más de 25 años después de haberse alejado de aquel lugar de exposición que la convirtió en una de las caras reconocibles de la televisión de los 90, Magalí no reniega de su pasado ni cierra definitivamente la puerta a lo artístico.
Su recorrido simeplemente tomó otra dirección: aquella curiosidad por lo que existe"más allá de lo que vemos", que ya aparecía cuando tenía 11 años, terminó convirtiéndose en el hilo conductor de una vida marcada por la búsqueda personal, la astrología y, ahora, el deseo de volver a encontrarse con la naturaleza.
Fotos: @magali_entreelcieloylatierra
Mirá También
