La noche en que Chivas volvió a sonreír: autogol de Oliveros y el muro de Raúl Rangel ante Necaxa – Revista GENTE
 

La noche en que Chivas volvió a sonreír: autogol de Oliveros y el muro de Raúl Rangel ante Necaxa

Tras cuatro jornadas sin victoria, el Rebaño Sagrado recuperó la esperanza en el Apertura 2026 gracias a una jugada inesperada y la seguridad de su arquero.
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En el Estadio Akron, cuando la impaciencia comenzaba a sentirse en las tribunas y el reloj apretaba, Chivas encontró la luz donde menos lo esperaba. Una jugada por la banda derecha, gestada por el incansable Roberto Alvarado, terminó en el minuto 77 con un infortunio para Necaxa: el defensor Agustín Oliveros, en su intento por despejar, envió el balón a su propia portería. Así, el Rebaño Sagrado rompió una racha de cuatro partidos sin ganar y sumó tres puntos vitales en la Jornada 13 del Apertura 2026.

La victoria no solo significó un respiro en la tabla, sino también un alivio emocional para un equipo que venía acumulando frustraciones. Desde la Fecha 8, Chivas no lograba celebrar un triunfo, y cada oportunidad desperdiciada en la primera parte —con intentos fallidos de Ricardo Marín y Richard Ledezma— parecía anunciar otra noche amarga. Sin embargo, la insistencia y el dominio rojiblanco terminaron por inclinar la balanza, aunque fuera con una dosis de fortuna.

El momento clave: una jugada y un desvío inesperado

El partido se mantenía cerrado y tenso. Necaxa, cómodo con el empate, se animó a adelantar líneas en el complemento y por momentos puso en aprietos a la defensa local. Pero fue una acción de Alvarado la que cambió el rumbo: desbordó por derecha, envió un centro peligroso y Oliveros, en su afán por evitar el remate, terminó marcando el único gol del encuentro. El Estadio Akron estalló, consciente de que ese tanto podía ser el punto de inflexión que Chivas necesitaba para recuperar la confianza.

Raúl Rangel, el guardián que sostuvo la esperanza

Si el gol fue un golpe anímico, la actuación de Raúl Rangel fue el verdadero sostén de la victoria. El arquero rojiblanco, también seleccionado nacional, se lució con intervenciones decisivas en los minutos finales, cuando Necaxa apretó y buscó el empate con todo. Sus atajadas, especialmente ante un remate peligroso de Owen González, mantuvieron el cero en su arco y le dieron al equipo dirigido por Gabriel Milito la tranquilidad necesaria para cerrar el partido.

La figura de Rangel emergió en el momento más crítico, cuando el nerviosismo y la presión amenazaban con arrebatarle a Chivas un triunfo largamente esperado. Su seguridad bajo los tres palos fue celebrada por la afición y reconocida como clave para que el Rebaño Sagrado siga en la pelea por los primeros puestos del torneo.

Un triunfo que vale más que tres puntos

Más allá de la estadística y la tabla, la noche en Guadalajara dejó la sensación de que Chivas recuperó algo más importante: la fe en su juego y en su capacidad de sobreponerse a la adversidad. El equipo mostró carácter, insistencia y, aunque la definición volvió a ser esquiva, supo aprovechar la oportunidad cuando se presentó.

Con este resultado, Chivas se prepara para enfrentar a Monterrey en la próxima jornada, mientras que Necaxa buscará recomponer el rumbo ante Juárez. Pero la historia de esta noche quedará marcada por el autogol de Oliveros y, sobre todo, por la figura de Raúl Rangel, el arquero que se transformó en héroe y devolvió la sonrisa a su gente.


 
 

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