Presley Gerber, hijo de la supermodelo Cindy Crawford y el empresario Rande Gerber, falleció a los 27 años mientras se encontraba internado en un centro de rehabilitación. Su muerte, inesperada y rodeada de interrogantes, ha conmovido al mundo del espectáculo y reavivado la conversación sobre la salud mental y el desafío de las adicciones, especialmente entre los jóvenes que, como él, crecieron bajo el escrutinio público.
En los meses previos a su fallecimiento, Presley había decidido enfrentar sus problemas de consumo de sustancias con una sinceridad poco habitual en las redes sociales. En marzo de 2026, compartió con sus seguidores un video grabado en una clínica de bienestar en Cancún, México, donde se preparaba para someterse a un tratamiento experimental con ibogaína, una sustancia psicoactiva extraída de la raíz del arbusto africano Tabernanthe iboga.
Una confesión pública y un mensaje de esperanza
En ese video, Presley aparecía en un jardín, visiblemente tenso, mientras relataba el temor y la esperanza que lo acompañaban en ese momento crucial. "Estaba absolutamente aterrorizado", escribió junto a las imágenes, reconociendo el peso de lo que estaba a punto de enfrentar y su deseo de que esa experiencia marcara un antes y un después en su vida. "Rezo para que sea la última vez que tenga que volver", expresó, dejando entrever la dureza de su lucha personal.
La ibogaína, aunque ha despertado interés por su potencial en el tratamiento de la dependencia de opioides y otras drogas, sigue siendo una terapia experimental, no exenta de riesgos y sin aprobación generalizada en Estados Unidos. En México, algunas clínicas ofrecen este tipo de tratamientos, aunque no existen garantías sobre su eficacia o seguridad.
Un camino marcado por la apertura y la vulnerabilidad
Presley no ocultó sus dificultades. Desde los 16 años, cuando comenzó su carrera en el modelaje al igual que su hermana Kaia Gerber, convivió con la presión y las expectativas del ambiente artístico. En 2023, durante una entrevista en el podcast Studio 22, habló abiertamente sobre su salud mental y el esfuerzo constante que requería: "La salud mental es un problema. Es una parte muy importante de mi vida; es un trabajo de 24 horas al día, siete días a la semana", confesó entonces.
Su honestidad fue reconocida por su familia. Kaia Gerber, en una entrevista con Vogue en agosto de 2026, destacó la valentía de su hermano al compartir públicamente sus batallas, y cómo esa apertura había impactado a toda la familia. La exposición de Presley buscaba, en parte, ayudar a otros que atravesaban situaciones similares, mostrando que nadie está exento de enfrentar momentos difíciles, sin importar la fama o los privilegios.
Un adiós prematuro y el pedido de privacidad
La noticia de su fallecimiento fue confirmada por el reporte médico forense, que indicó que Presley se encontraba internado en un centro de rehabilitación al momento de su muerte. Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas exactas, ya que los resultados de la autopsia no han sido publicados.
Ante la conmoción, Cindy Crawford, Rande Gerber y Kaia Gerber solicitaron respeto y privacidad en este momento de duelo. "La familia pide que se respete su intimidad en esta difícil situación", comunicó el agente de Cindy Crawford a medios internacionales.
La partida de Presley Gerber deja una huella profunda en quienes lo conocieron y en quienes siguieron su historia. Más allá de su apellido y su carrera, su legado quedará marcado por la valentía de hablar de lo que muchos prefieren callar: la fragilidad humana, la importancia de la salud mental y la esperanza de que compartir el dolor puede abrir caminos de ayuda y comprensión.

















































