Las tres hijas de Estefanía Crystal Monzón fueron entrevistadas mediante el sistema de Cámara Gesell en el marco de la investigación por el femicidio de su madre. Según trascendió, las niñas, de 6, 11 y 13 años, describieron situaciones de violencia que la mujer habría sufrido durante su relación con el acusado. “Era malo con mamá”, habrían expresado ante los especialistas judiciales.
Los testimonios se incorporaron a una causa que también sumó nuevas pruebas forenses y registros de cámaras de seguridad. Por el crimen permanece detenido Sergio Lucero, de 21 años, imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.

Qué se conoció sobre las declaraciones de las niñas
Las entrevistas a las hijas de Estefanía aportaron información sobre lo que ocurría durante la convivencia de su madre con el sospechoso. Sus relatos fueron considerados relevantes para reconstruir los antecedentes de violencia y orientar las medidas judiciales.
La frase que trascendió de esas declaraciones se sumó al testimonio de María José Díaz Rojas, amiga de la víctima, quien había contado a PERFIL que Estefanía sufría hostigamiento, llamadas insistentes y escenas de celos. También aseguró que había visto moretones en sus brazos.
Según ese relato, la relación había terminado unas dos semanas antes del femicidio, pero ambos seguían bajo el mismo techo porque él aseguraba que no tenía otro lugar donde quedarse. La separación no había puesto fin a las discusiones ni al control, de acuerdo con lo que describió su amiga.
Las horas que los investigadores buscan reconstruir
El lunes por la mañana, Estefanía había acompañado a sus hijas a la escuela. A las 8.10 regresó a su casa de General Rodríguez. La principal hipótesis de la investigación sitúa el ataque entre ese momento y las 10.24.
Ese último horario surgió de una prueba incorporada a la causa: según fuentes de la investigación consultadas por Clarín, Lucero utilizó la tarjeta SUBE de la víctima y su paso quedó registrado en cámaras de seguridad de la zona.
Los investigadores creen que, durante ese intervalo, se produjo una discusión y el acusado presuntamente golpeó y estranguló a Estefanía. Esa reconstrucción continúa bajo investigación.
La alarma por su ausencia se encendió al mediodía, cuando nadie se presentó a retirar a la hija menor de la escuela. Las autoridades del establecimiento se comunicaron con la familia y comenzó la búsqueda.

Qué aportó la autopsia
De acuerdo con la información publicada por Clarín, el examen forense determinó que Monzón murió por asfixia mecánica por compresión, mediante estrangulamiento a lazo. También presentaba lesiones en la cabeza y en el rostro, además de una fractura de nariz.
Los médicos establecieron que atravesó un período agónico, aunque todavía no pudieron precisar cuánto duró. Situaron la muerte entre 48 y 72 horas antes del hallazgo del cuerpo, ocurrido alrededor de las 16 del miércoles.
El cuerpo fue localizado en un terreno baldío a unos 30 metros de su vivienda. La causa, a cargo de la fiscal Alejandra Rodríguez, de la UFI N.º 9 de Moreno-General Rodríguez, reúne ahora los resultados de las pericias, los registros de seguridad y las declaraciones sobre la violencia que habría atravesado Estefanía.





















































