Mercedes Errapan, de 32 años, fue asesinada este miércoles 8 de julio en Junín y su hija de 7 años fue rescatada con vida horas después en Pergamino, tras un intenso operativo policial que comenzó con la activación del Alerta Sofía.
El principal acusado por el femicidio y el rapto de la menor fue identificado como Sebastián Daniel Bonafe, quien fue detenido después de una búsqueda que involucró cámaras de seguridad, un operativo cerrojo y una negociación en una zona de cañaverales.

El caso empezó cerca de las 10 de la mañana, cuando un llamado al 911 alertó sobre una mujer herida de arma de fuego en una vivienda ubicada sobre la calle Iberlucea, en Junín. Al llegar al lugar, efectivos del Comando de Patrullas encontraron a Mercedes sin vida, tendida boca abajo y con un disparo en la nuca.
En un primer momento fue demorada preventivamente su pareja, Jonathan Videla, quien aseguró que había regresado de trabajar y se había encontrado con la escena del crimen. Sin embargo, la investigación dio un giro rápido gracias al análisis de las cámaras de seguridad.
Según la reconstrucción de los investigadores, las imágenes mostraron que Videla salió de la casa a las 5.07 para ir a trabajar. Apenas cuatro minutos después, a las 5.11, las cámaras captaron a Bonafe saltando el paredón de la vivienda e ingresando al inmueble con una campera negra y la capucha puesta. Casi tres horas más tarde, cerca de las 7.57, otra cámara lo registró escapando del lugar junto a A.G., la hija de siete años de Mercedes.
A partir de esa secuencia, la fiscal Fernanda Sánchez, titular de la UFI N° 1 del Departamento Judicial Junín, recaratuló el expediente como femicidio seguido de rapto y solicitó la activación del Alerta Sofía, el sistema nacional de búsqueda urgente de niñas, niños y adolescentes desaparecidos. Mientras tanto, personal de la DDI Junín allanó de urgencia el domicilio del acusado, donde secuestraron un teléfono celular y una carta manuscrita que, según la investigación, revelaba un plan de fuga.
Las cámaras fueron determinantes para seguir el rastro del sospechoso y de la nena. Cerca de las 10.34, Bonafe fue registrado circulando en una moto por la Ruta Nacional 188, a la altura de la localidad de Obligado, en el partido de Rojas, con la menor como acompañante. Luego, de acuerdo con la reconstrucción policial, ambos hicieron dedo y fueron trasladados por un docente hasta el centro de Pergamino. Poco después quedaron filmados al ingresar a un kiosco sobre avenida de Mayo.
El operativo se cerró en Pergamino, en la zona de Alsina y Becerra, donde efectivos de la DDI Pergamino y personal policial lograron ubicar al acusado. Al advertir la presencia de los agentes, Bonafe ingresó junto a la menor a un cañaveral y la mantuvo retenida mientras amenazaba con matarla. La situación derivó en minutos de extrema tensión, hasta que los policías lograron negociar con él y convencerlo de que depusiera su actitud. Finalmente, el hombre fue reducido y detenido.
La niña fue rescatada ilesa y quedó bajo resguardo de las autoridades. Ese dato llevó alivio a los investigadores y a la comunidad, que durante varias horas siguió con preocupación la búsqueda de la menor después del femicidio de su mamá. La rápida activación del Alerta Sofía, el relevamiento de cámaras y el despliegue policial entre Junín, Rojas y Pergamino fueron claves para ubicarla antes de que el acusado pudiera continuar la fuga.
En paralelo, la investigación también puso el foco en el vínculo previo entre Mercedes y el acusado. Según trascendidos a partir del expediente, la víctima había realizado una denuncia semanas antes y había solicitado medidas de protección para su hija. Además, Bonafe registraba antecedentes por hechos de violencia de género y familiar, un punto que ahora será analizado por la Justicia dentro de la causa.
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