Emiliano “Dibu” Martínez dio un paso importante en su recuperación y volvió a entrenarse con sus compañeros del Chelsea después de sufrir una fractura de mandíbula que lo obligó a pasar por el quirófano a mediados de octubre.
El arquero argentino, de 34 años, reapareció este miércoles 4 de noviembre en las prácticas del equipo dirigido por Xabi Alonso. Sin embargo, hubo un detalle que llamó especialmente la atención: utilizó una máscara protectora para resguardar la zona de su rostro que fue intervenida quirúrgicamente.
Las imágenes difundidas desde el club inglés mostraron al campeón del mundo nuevamente sobre el campo de entrenamiento, una evolución que alimenta las expectativas de un regreso a la competencia antes de los plazos estimados inicialmente.
Cómo es la máscara que utiliza el Dibu Martínez para proteger su mandíbula
La protección facial fue adaptada especialmente para acompañar la recuperación del arquero y reducir los riesgos ante posibles impactos durante la actividad deportiva.

Según la información difundida sobre el dispositivo, está confeccionado con fibra de carbono, un material que combina resistencia y bajo peso, e incorpora almohadillas internas destinadas a amortiguar el contacto con el rostro.
Su diseño busca proteger el área afectada por la fractura y permitir que Martínez retome progresivamente los trabajos futbolísticos.
En un primer momento, los pronósticos contemplaban entre 40 y 60 días de inactividad. Sin embargo, el arquero comenzó a realizar ejercicios físicos apenas cuatro días después de su operación y ahora ya se entrena nuevamente junto al plantel.
Cómo sigue su salud después de la operación: una placa, cuatro tornillos y una dieta especial
La lesión ocurrió el 17 de octubre, durante el triunfo del Chelsea por 2-0 ante Everton, cuando Martínez salió a disputar una pelota aérea y chocó con el defensor Jarrad Branthwaite.
El impacto fue tan fuerte que debió recibir asistencia médica durante varios minutos, con oxígeno e inmovilización, antes de abandonar el campo de juego en camilla.

Posteriormente, los estudios confirmaron una fractura de mandíbula que requirió una intervención quirúrgica.
En una entrevista con los periodistas Gastón y Esteban Edul, el arquero relató las consecuencias del accidente y reconoció que perdió el conocimiento tras el choque.
“Si hubiera sido de UFC, era el nocaut de la noche. Vi los pajaritos varios días. Me desmayé”, recordó.
También explicó que la operación implicó la colocación de elementos de fijación en la zona afectada.
“En la operación me pusieron una placa con cuatro tornillos, me pusieron uno por fuera y todo por adentro. Me agarraron tres dientes”, detalló.
Pero una de las mayores dificultades de su recuperación tiene que ver con algo tan cotidiano como alimentarse.
“No puedo comer, todo papilla, como un bebé. La nutricionista me mantiene bien, pero afuera del entrenamiento me falta fuerza”, confesó.
Por las dificultades para masticar, Martínez continúa con una alimentación adaptada, basada en preparaciones líquidas y purés.
Cuándo podría volver a jugar y qué pasará con la Selección Argentina
El próximo objetivo del Dibu es estar disponible para el encuentro del Chelsea frente a Sunderland, previsto para el domingo 8 de noviembre.
Xabi Alonso no descartó esa posibilidad, aunque la decisión dependerá de la evolución del futbolista y de la autorización médica correspondiente.

Mientras tanto, el entrenador deberá evaluar si mantiene a Mike Penders, quien ocupó el arco durante la ausencia del argentino, o si Martínez está en condiciones de recuperar la titularidad.
La otra buena noticia para el arquero llegó desde la Selección Argentina: Lionel Scaloni lo incluyó en la convocatoria para los amistosos frente a Uruguay y Costa Rica, programados para el 13 y el 17 de noviembre.
“Hablé con Martín Tocalli y con Scaloni y mi plan es estar en la doble fecha para atajar”, había adelantado Martínez.
De todos modos, el propio futbolista reconoció que su participación dependerá de cómo responda la mandíbula durante los entrenamientos.
Por ahora, su regreso a las prácticas representa un avance importante, pero todavía no equivale al alta definitiva para competir. La evolución de la lesión y la respuesta ante el contacto físico serán determinantes para definir cuándo volverá a ponerse los guantes en un partido oficial.






















































