El femicidio de Carla Johanna Magallanes sacudió a Mendoza y volvió a poner en foco la violencia de género en la Argentina. La mujer, de 36 años, fue hallada sin vida en una vivienda precaria de la localidad de Montecaseros, en el departamento de San Martín, en un escenario que evidenciaba una muerte violenta.
El cuerpo fue encontrado por su madre este martes, cerca de las 13, luego de dos días sin poder contactarla. La preocupación la llevó hasta la casa, ubicada en carril Norte y callejón Moreno. Allí, un detalle le llamó la atención: la puerta estaba cerrada con cadenas y alambres, algo inusual. Cuando logró ingresar, se encontró con la peor escena.
Carla estaba sentada en una silla, con signos de golpes y manchas de sangre en el lugar. Según las primeras pericias, llevaba varios días muerta: la data estimada oscilaba entre las 48 horas y seis días previos al hallazgo.
Una vida atravesada por la vulnerabilidad
Magallanes era madre de tres hijos, fruto de una relación anterior. Según se conoció, los chicos se encontraban bajo resguardo estatal, en una situación judicializada que reflejaba el contexto social complejo que atravesaba la mujer.
En los meses previos al crimen, Carla había recibido asistencia en la organización Red Puentes, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, a la que acudía por una situación de calle y consumos problemáticos. Sin embargo, había dejado de asistir desde septiembre.

Pese a ese contexto, su familia la recordaba con proyectos y ganas de salir adelante. Enrique, su hermano, contó que hacía pocas semanas la había visto y que estaba bien. “Los vi bien, felices con proyectos de terminar su casita, yo estuve con ellos ahí cenando, no había ningún tipo de problema”, relató.
El principal sospechoso
La última persona que había sido vista con Carla era su pareja, Gabriel Eduardo Trejo, de 38 años, con quien convivía en la vivienda donde ocurrió el crimen. Vecinos aseguraron que la pareja mantenía discusiones frecuentes y que el viernes previo al hallazgo escucharon gritos, lo que fue interpretado como el momento del ataque.

Tras el hallazgo del cuerpo, Trejo desapareció de los lugares que frecuentaba, lo que lo convirtió rápidamente en el principal sospechoso. Horas después, la Policía logró detenerlo en Rivadavia, en las inmediaciones del barrio San José.
El hombre quedó a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación, encabezada por el fiscal Gustavo Jadur, con la supervisión de Oscar Sívori. Se esperan los resultados de la necropsia para determinar con precisión la causa de muerte.
Un caso que impactó en la provincia
El crimen de Carla Magallanes fue investigado como el primer femicidio de 2026 en Mendoza. El caso expuso, una vez más, las múltiples capas de vulnerabilidad que pueden atravesar a las víctimas y la importancia de los dispositivos de contención y prevención.

