El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Chiqui Tapia, publicó un extenso descargo oficial en sus redes sociales al cumplirse un mes de la final del Mundial 2026. El documento aborda las repercusiones de la derrota 1-0 sufrida por la Selección Argentina ante España el pasado 19 de julio en el MetLife Stadium de New Jersey. El texto surge como respuesta a las versiones circulantes sobre el desempeño del equipo durante el tiempo suplementario del encuentro decisivo disputado en Estados Unidos.
"Pasó un mes de una campaña miserable para instalar que esta Selección se había entregado", explicó Tapia. El dirigente cuestionó la veracidad de las informaciones difundidas tras la caída en el partido definitorio del certamen. "Lo más llamativo es que, después de un mes, ninguno pidió disculpas. Ninguno salió a decir: 'Nos equivocamos'", indicó.
Según el dirigente, los sectores responsables de estas versiones no asumieron las consecuencias de sus declaraciones públicas. "Ninguno tuvo la honestidad, la dignidad o simplemente los huevos para hacerse cargo", señaló.
El escrito se centra en denunciar una operación mediática que incluyó múltiples teorías conspirativas vinculadas al rendimiento físico y la salida al campo de los jugadores. Tapia remarcó que estas acusaciones buscaron dañar la reputación del plantel profesional y el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni.
"Mientras nuestros jugadores dejaban todo dentro de la cancha, algunos afuera hacían exactamente lo contrario: sembraban odio, dividían, ensuciaban y buscaban destruir la imagen de una Selección que se ganó el respeto de millones", subrayó. Para el directivo, la difusión de estos relatos careció de sustento en pruebas materiales.

La carta establece una posición tajante respecto al uso del término traición para calificar el desempeño de los deportistas argentinos en la final. "De tratar de traidores a los jugadores de la Selección no se vuelve", afirmó. El presidente de la entidad madre del fútbol nacional sostuvo que las sospechas fueron instaladas de forma deliberada. "Pidieron explicaciones cuando no tenían una sola prueba. Señalaron a jugadores que estaban dejando la vida", agregó. El mensaje enfatiza que la construcción de estas historias se realizó de espaldas a la realidad de lo sucedido en el campo de juego.
En el desarrollo de su descargo, interpeló la ética y la conducta profesional de quienes sostuvieron las versiones de la derrota pactada. "¿Cómo vuelven a sus casas después de haber hecho todo esto? ¿Cómo miran a sus hijos a los ojos y les hablan de honestidad, de respeto, de dignidad?", preguntó. El dirigente consideró que la falta de rectificación ante la evidencia de los hechos constituye un agravante en el comportamiento de los críticos. "Alimentaron una mentira y la instalaron como verdad. Ahora den ustedes las explicaciones. Porque la grandeza también está en reconocer una equivocación", sentenció.

El texto profundiza en el concepto de la honestidad intelectual y el impacto de las palabras en el ámbito público. "No alcanza con callarse. No alcanza con esperar que pase el tiempo", advirtió. Según la postura oficial de la AFA, el silencio posterior a la exposición de noticias falsas no exime de responsabilidad a los emisores. "Y aunque ahora quieran evitar los comentarios, los reclamos o los reproches de la gente por todas las mentiras que dijeron, no van a poder borrar lo que hicieron", remarcó. La carta califica como una obligación el pedido de disculpas cuando se afecta la integridad de terceros.
"Ellos saben lo que hicieron aquel día"
El cierre del documento reafirma la posición del plantel y los colaboradores que participaron en la Copa del Mundo 2026. "Mientras tanto, los jugadores, el cuerpo técnico y todos los colaboradores siguen con la frente en alto", remarcó Tapia. El dirigente concluyó validando el esfuerzo realizado por la delegación argentina en el torneo disputado en Norteamérica.
"Ellos saben lo que hicieron aquel día. Saben cuánto dejaron en esa cancha. Y saben que, cuando terminó la final, no le debían nada a nadie", expresó. El descargo finaliza asignando la carga de la prueba a quienes instalaron la controversia. "Los que dejaron el alma no tienen nada que explicar. Los que mintieron, sí", puntualizó.