El femicidio de Romina María de los Ángeles Calvo, de 40 años, ocurrido el jueves 13 de agosto en Villa Devoto, dejó una escena atravesada por el horror, pero también por una serie de elementos que ahora forman parte de la investigación judicial. Entre las pertenencias inspeccionadas dentro del inmueble, los peritos policiales encontraron un altar religioso con imágenes de santos, velas e intenciones anotadas en papel.
Entre esos objetos encontrados en el living de la vivienda de Pedro Morán al 5200 también encontraron oraciones en las que la víctima le pedía ayuda a Pitty La Numeróloga para que sus negocios funcionaran.
El dato adquiere otra dimensión porque el nombre de Verónica Asad, conocida públicamente como Pitty La Numeróloga, también apareció escrito en la carta que dejó Walter Humberto Verón (56), esposo de Romina y principal acusado por el crimen. En ese texto, redactado antes del ataque, el hombre sostuvo que Pitty había cambiado "toda su personalidad" y manifestó que quería que él quedara fuera de la casa.

El altar que encontraron los investigadores en el living
Según reconstruyó La Nación a partir de fuentes judiciales, el altar estaba ubicado en el living de la casa y contenía imágenes religiosas junto con numerosas oraciones.
Romina tenía un vínculo comercial con Asad, ya que era propietaria de uno de los locales de Pitty Velas, la marca de esencias y velas de la numeróloga. La propia Asad contó que Calvo había participado de sus cursos y talleres y que luego se había interesado en adquirir una franquicia.
La situación económica de Romina aparece como uno de los aspectos que la Justicia busca reconstruir. Asad afirmó que cuando la conoció, la mujer no tenía dinero ni herramientas y atravesaba deudas que calificó como "irrecuperables".
Qué contó Pitty sobre el vínculo con Romina
Después de que su nombre apareciera en la carta del acusado, Verónica Asad habló públicamente sobre su relación con Romina y rechazó la idea de que existiera entre ellas un vínculo económico en los términos que podría sugerir la carta. "Ella nunca me dio dinero. Yo le pagaba los remises", afirmó en una entrevista con TN.
Pitty explicó que Romina había llegado a sus talleres junto con su hijo de 21 años y que posteriormente manifestó su intención de comprar uno de sus locales. Según su relato, decidió darle una oportunidad pese a que la mujer no contaba con dinero para concretar inicialmente la operación.
Asad aseguró además que nunca le cobró por utilizar el espacio y que, con el tiempo, Romina demostró ser una trabajadora destacada. En palabras de la numeróloga, terminó convirtiéndose en "una de las mejores" dentro de la actividad.
La relación, según la versión de Asad, había continuado hasta los días previos al crimen. De hecho, mostró mensajes que Romina le había enviado el sábado anterior al asesinato, en los que le contaba emocionada que había logrado atender a 35 personas en una jornada de trabajo.
El mensaje que Romina le mandó días antes del crimen
Los chats exhibidos por Pitty permiten conocer cómo estaba viviendo Romina uno de sus últimos días. "Pitty lo logré. No lo puedo creer. Estoy llorando de la emoción", escribió la mujer después de una jornada laboral.
En el mismo mensaje, Calvo contó que había llegado al local a las 9.30 y que había atendido a 35 personas. "Estoy feliz", escribió, según la captura difundida.
Para Pitty, esos mensajes mostraban a una mujer comprometida con su trabajo y con ganas de crecer. La empresaria la definió como "impecable, honesta y disciplinada" y sostuvo que Romina necesitaba que reconocieran su esfuerzo.

En horas del mediodía del viernes 14 de agosto, Asad la despidió en un sentido posteo en Instagram. "Romi, me cuesta aceptar que una mujer con tanta vida haya tenido que ser arrebatada de esta manera", escribió. "Hoy tenemos una responsabilidad enorme: que este asesino pague", sostuvo en la publicación que acompañó con una foto de ambas. "Además de trabajadora, siempre fuiste respetuosa y muy amorosa", destacó.
También aprovechó la oportunidad para usar su voz para ayudar y dejar un recordatorio a otras mujeres que tal vez estén pasando situaciones de violencia: "Si tenés miedo, pedí ayuda. Si te controla, no es amor. Si te amenaza, no es amor. Si te humilla, te aisla o te hace sentir que no podés escapar, no es amor".

La carta de despedida del femicida y el nombre de Pitty
En su carta de despedida Verón acusó a la numeróloga Verónica Asad de haber cambiado "toda la personalidad" de su esposa y de "querer" que él quedara "fuera de la casa". También reclamó no haber visto un peso del dinero que, según su relato, había puesto en la propiedad de Devoto y en la venta de la casa de La Tablada.
Para comenzar el escrito, Verón eligió estas palabras, según reconstruyeron fuentes de la investigación: “Quiero decir lo que siento. Estoy muy cansado de esta injusticia que estoy pasando. Trabajé tanto por ella y mis hijos. No la aguanto más porque me re cagó siempre en todo”.

En el escrito el femicida también se refiere a que Romina había podido alquilar el local que es franquicia de Pitty gracias a él: "Todo lo puse yo con la venta de La Tablada y ahora quiere vivir la vida sin mí, hdp. Me re cagó lpm". Además, dijo: "Vamos a ver si esta gente nueva se calienta...".
En el cierre, dejó asentado: "Lo lamento. Los amo. Hasta siempre, papá. Hice todo lo posible por tener una familia y no se pudo. Los amo mucho".
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