Fátima Florez protagonizó un momento de profunda emoción en vivo mientras estaba al frente de La mañana con Moria (El Trece), donde reemplaza a Moria Casán. La humorista escuchó declaraciones de su expareja, Norberto Marcos, y terminó quebrándose al referirse al conflicto que todavía mantienen después de su separación.
Todo comenzó cuando en el programa repasaron un fragmento de la entrevista que Marcos había dado en LAM (América), donde habló sobre la ruptura y apuntó contra Ana Rosenfeld, abogada de Fátima. La letrada rechazó sus dichos y planteó que los representantes legales de ambas partes deberían ponerse en contacto para resolver las cuestiones pendientes.
Tras escuchar el material, Florez decidió romper el silencio. “Esto no pasó hace dos días, es una separación de hace cuatro años ya”, remarcó, antes de reconocer cuánto le afecta que el enfrentamiento continúe.

“Pasó un tiempo enorme y me duele que venga de la persona con la que estuve 22 años juntos, desde muy chica, desde los 19 años, los mejores años de tu vida”, expresó. Y agregó: “Duele que de pronto del otro lado estén poniendo en tela de juicio cuestiones y digan mentiras”.
El momento en el que Fátima Florez rompió en llanto
La emoción terminó por desbordarla cuando la conversación se concentró en el litigio que mantiene con Marcos, que, según trascendió, incluiría dos propiedades adquiridas durante los años que estuvieron juntos.
“Está en un litigio legal cuando uno ha trabajado toda la vida y cuesta mucho. Yo he hecho tres funciones donde no comía entre función y función, donde no tenía tiempo de comer y donde me levantaba temprano para hacer móvil”, recordó entre lágrimas.

Fue entonces cuando lanzó una de las frases más fuertes de su descargo: “Con esto no me estoy victimizando. Simplemente, digo que está a la vista de todo el mundo lo que he hecho. Es que me quieren sacar la casa donde vivo, mi casa donde vivo, por favor”.
Florez destacó que comenzó a trabajar desde muy joven y puso el foco en el esfuerzo detrás de su carrera. “Trabajo desde los 17 años, nadie me regaló nada, todo me costó un huevo. Me costó mucho todo”, sostuvo.
Pese al dolor que manifestó, también reconoció el camino profesional que construyó junto a su expareja. “Le estoy agradecida a mi ex porque hemos hecho un camino juntos. Eso yo lo reconozco siempre”, señaló antes de pedir: “Por el bien de todos, por favor, pongamos un paño de paz, seamos gente adulta”.
La fuerte revelación de Fátima Florez sobre su nombre artístico
Durante la charla también surgió la relación que Fátima mantuvo durante ocho meses con Javier Milei. Consultada sobre si ese romance pudo haber generado malestar en Marcos, la artista recordó que su ex había puesto públicamente en duda el vínculo.
“No podés poner en duda una relación mía y decir que si está armado, que si no está armado. Eso me parece un golpe bajo horrible”, cuestionó.
Pero uno de los momentos más sensibles llegó cuando habló de su identidad profesional. “Me quisieron sacar hasta mi nombre”, aseguró. Según explicó, esa situación llegó a preocuparla: “Yo en su momento estuve preocupada, dije ‘¿cómo voy a hacer?’. Yo tengo un nombre artístico y bueno, pondré mi cara y la gente sabrá quién soy”.

Fátima también recordó cómo funcionaba la sociedad laboral que mantenía con Marcos: “Siempre fuimos una familia y yo le entregué mi carrera, mis contratos”. Mientras ella se ocupaba de lo artístico, explicó, él manejaba los contratos y el dinero.
El pedido de Fátima Florez a Norberto Marcos
Ya completamente movilizada, la humorista contó que durante años aprendió a separar sus problemas personales del escenario. “Yo he salido muchas veces rota a escena”, confesó. “Muchas veces estaba llorando en camarines, me pintaba, me secaba las lágrimas y salía a hacer reír a la gente”.
En ese contexto, insistió en su deseo de ponerle un punto final al conflicto y reconoció que considera que ambos están atravesando un momento doloroso. “Por favor, tengamos paz, por respeto a los 22 años”, pidió.
Antes de terminar, se disculpó por haberse mostrado tan vulnerable frente a las cámaras. “Hice un poco de catarsis. Perdón, no era la idea llorar. No me gusta llorar en televisión”, expresó.
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