Sorpresa y emoción se vivieron en la gala de este miércoles de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe), cuando Andrea del Boca abandonó de manera definitiva la casa más famosa del país. La salida de la actriz no respondió a una eliminación ni a una decisión estratégica del juego, sino a una delicada situación familiar que la obligó a poner fin a su participación.
Después de haber regresado semanas atrás gracias a un golden ticket, tras una primera salida provocada por una fuerte caída, Del Boca se despidió definitivamente del reality luego de permanecer un total de 91 días dentro de la competencia.
Según se explicó durante la emisión del programa, la decisión estuvo motivada por el estado de salud de Ana María Castro, la madre de la actriz, quien tiene 95 años y atraviesa un delicado momento. El pedido para que Andrea abandonara la casa fue realizado por su hija, Anna del Boca, quien consideró necesario que la actriz acompañara a su madre en este difícil contexto.

La participante fue convocada al confesionario, donde la producción le comunicó la decisión. Visiblemente emocionada, aceptó de inmediato la medida. "Estoy de acuerdo. Siempre dije que estaba acá, pero también con el acuerdo de que ellas me necesitaban... Primero están mi mamá y mi hija", expresó entre lágrimas.
La emotiva despedida de Andrea del Boca
Tras conocer la noticia, Andrea del Boca agradeció la oportunidad de haber formado parte de esta edición especial del reality y recordó con emoción la experiencia que vivió durante más de tres meses dentro de la casa. "Fue un honor para mí estar en esta casa. He sido muy feliz", afirmó durante su despedida.
Luego agregó: "Me siento muy honrada de haber sido parte de esta Generación Dorada". Antes de cruzar la puerta principal, la actriz recorrió la casa para despedirse personalmente de cada uno de sus compañeros. Uno de los momentos más emotivos fue el abrazo con Yipio, con quien había construido una estrecha amistad a lo largo del programa.
Con la voz quebrada, volvió a explicar los motivos de su salida. "No me gustan las despedidas... Mi mamá me necesita afuera. Yo siempre entré con la condición de que mi mamá esté bien... Me encantó conocerlos", manifestó.
Finalmente, Andrea del Boca abandonó la casa por la puerta principal, poniendo fin a una de las participaciones más comentadas de esta edición. Tras su salida, el conductor Santiago del Moro confirmó que, a diferencia de lo ocurrido en otras oportunidades, no habrá un reemplazo para ocupar su lugar en la competencia.
De esta manera, Gran Hermano: Generación Dorada continuará con los 17 participantes que permanecen dentro de la casa. Si bien en las próximas semanas podrán ingresar exjugadores o familiares para acompañar a los concursantes, tal como ocurrió en ediciones anteriores, ninguno de ellos competirá por el premio mayor.
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