El paso de Eduardo Carrera por el living de Cortá por Lozano dejó una de las postales más comentadas y polémicas de la televisión argentina reciente. El último eliminado de Gran Hermano Generación Dorada se encontró frente a frente con el rostro de su hija, Mía, a quien no veía desde hacía 21 años y a quien, según sus propias palabras, conoció recién a través de una pantalla. Pero lo que para algunos fue un momento de "conmoción", para Flor de la V fue la gota que colmó el vaso de la indignación.
La conductora, visiblemente afectada por el testimonio del exjugador, utilizó su espacio para lanzar un descargo furioso. Flor no pudo digerir la "naturalidad" con la que Eduardo intentó explicar dos décadas de ausencia afectiva y económica basándose en un supuesto quiebre emocional tras su primera experiencia en el reality en 2002.
“Necesito que hablemos de Eduardo Carrera. Hoy se sentó en el living de Vero Lozano y por primera vez habló de su paternidad. Mientras lo miraba les juro que no podía dejar de pensar en Mía, su hija que tiene hoy 21 años, que él conoció por la televisión. Miren el momento...", comenzó diciendo Flor.
Y tras ver el clip donde Eduardo dice que nunca antes 'había visto' a su hija, la figura de El Nueve expresó indignada: "Les juro que no sé ni por dónde empezar, no solamente por este fragmento, porque me parece fuertísimo que él haya conocido a su hija a través de la televisión, sino por todas las cosas que señala en la nota".
"Mientras él hablaba, no podía dejar de pensar en esa madre y en esa hija, porque él todo el tiempo se justifica y dice, bueno, que él tuvo como un bloqueo. Entonces, como tuvo un bloqueo, él se desligó de todo y se olvidó que era padre. Porque acá no solamente tiene que ver con lo económico, no solamente me parece que obviamente es importante que uno mantenga a sus hijos porque uno es responsable cuando los trae al mundo, sino que además se desliga efectivamente de la crianza y toda la responsabilidad queda para esa madre porque él se bloqueó, pero la madre tuvo que criarla, mandarla al jardín, comprarle pañales, juguetes, festejarle los cumpleaños, vestirla, educarla y todo lo que deberían haber hecho juntos, aunque estuvieran separados. No lo puedo creer", resumió Flor.

"No lo puedo creer. Con qué naturalidad lo dice porque, bueno, 'tuve un lapsus, me pasó y después me dio depresión'... Siempre se justifican... esto que les estoy contando que seguramente hay muchas mujeres que están del otro lado que han criado a sus hijos o hijas solas, les ha pasado. Muchos hombres, lamentablemente, no podemos generalizar, pero la mayoría se desligan", siguió diciendo Flor.
"Conozco muchas historias de hombres que se desligan, se olvidan de sus hijos y son las madres solas las que los crían, las que salen adelante y la que contra viento y marea cuidan a sus hijos y después tiene la posibilidad de entrar en un programa donde él podría contar su historia, donde él podía haber dicho la verdad. Nunca la mencionó, jamás habló de ella... mientras él estaba dentro de la casa, su hija y su exmujer dieron una entrevista hablando y que su hija lo conoció a él a través de GH. Es todo tan triste y muestra lamentablemente una realidad que viven tantas mujeres en nuestro país y en el mundo", ahondó angustiada.
Y cerró: "No solamente hablamos de la ausencia económica que nunca estuvo, sino del afecto y cuando un padre decide abandonar a sus hijos, la que queda con toda la responsabilidad es la madre y la que afronta los gastos, crianzas y educación son las mujeres”.

La reacción de la conductora fue un eco del sentimiento de muchos espectadores que no compraron la versión de Carrera. El ex hermanito había intentado defenderse alegando que su distanciamiento fue producto de una profunda tristeza y que, a pesar de sus deseos, no pudo concretar mediaciones legales. Incluso llegó a mencionar que “una almacenera amiga” intentó ayudarlo en el pasado, una explicación que Flor de la V consideró insuficiente frente al peso de la responsabilidad parental.
Mientras Eduardo aseguraba en la entrevista que “un hijo es un amor que se construye” y que su falta de contacto físico le impidió desarrollar ese vínculo, desde el otro lado, la propia Mía Orthusteguy ya había dejado en claro su postura antes de que su padre abandonara el certamen: “Su ausencia no definió mi historia”.
Para Flor de la V, el caso de Eduardo Carrera no fue solo un tema de farándula, sino el fiel reflejo de una problemática social estructural que castiga a las madres que crían en soledad mientras los padres "se bloquean".

