Violeta Parisi creció entre escenarios, música y una familia en la que el arte siempre estuvo presente. Sin embargo, cuando llegó el momento de pensar en su futuro, nadie le marcó un camino: tuvo la libertad de elegir, aunque durante un tiempo esa misma libertad también la llenó de dudas. Hoy, a los 27 años, encontró en la astrología, el tarot y la moda una manera de unir sus distintas pasiones y hacer de ellas su profesión.
Desde su colorido departamento de Villa Urquiza, donde recibió a revista GENTE, la hija de Gustavo “Cucho” Parisi, una de las voces de Los Auténticos Decadentes, repasa el recorrido que la llevó a convertirse en una referente del universo esotérico en redes sociales. También habla de su vínculo con su padre, de los recuerdos familiares que recientemente volvió a mirar a través de viejos VHS y de cómo aprendió a sentirse orgullosa de una historia que durante años prefirió mantener en segundo plano.

Cómo empezó Violeta Parisi con la astrología y convirtió su pasión en una profesión
Su vínculo con el mundo esotérico comenzó cuando tenía apenas 17 años, casi como una curiosidad que fue creciendo con el tiempo. Sin embargo, el camino profesional no estuvo planeado de antemano. Fue durante la pandemia, cuando tenía 21 años, que encontró en las redes sociales el espacio para mostrar su costado creativo y comenzar a darle una forma concreta a aquello que hasta entonces era una pasión.
“Creo que empecé en el secundario. Me empezó a picar el bichito de la curiosidad. No es que de siempre tenía adentro esta inquietud... En un momento me empezó a interesar más y más”, contesta al ser consultada sobre sus primeros acercamientos con la astrología.

Después de terminar el colegio, Violeta todavía no tenía claro qué quería hacer. En su familia, además, el vínculo con lo artístico estaba muy presente. “Mi casa es muy de artistas… Nadie tuvo un trabajo convencional”, cuenta. Su mamá estudió Diseño de Indumentaria y durante un tiempo confeccionó ropa para Cucho Parisi, mientras que Violeta asistió a un colegio con orientación artística donde realizó talleres de canto y fotografía, entre otras actividades.
Al terminar el secundario comenzó a estudiar Producción de Moda, aunque no llegó a completar la carrera. Paralelamente, empezó a trabajar en eventos y a construir, casi sin darse cuenta, una presencia en redes sociales.

“Yo a la par ya tenía mis redes sociales. No tenía un montón de seguidores, pero algo había. Hacía fotos y mostraba ahí mi parte artística. Ahí fue que empecé a jugar con que estaba estudiando astrología”, explica sobre sus primeros pasos que la convirtieron una referente en el mundo esotérico.
La pandemia marcó un antes y un después. En ese momento trabajaba en un showroom de indumentaria, pero la actividad se frenó y Violeta decidió mostrarse más en sus plataformas digitales. “Fue el quiebre total. Se cortó todo. Tenía 21 años...", recuerda sobre el momento exacto en el que decidió profesionalizar el mundo con el que venía coqueteando hacía rato.

“No fue pensando en querer tener una comunidad. Se dio de manera natural. Empecé a agarrar sesiones y a laburar de eso”, relata. Esas primeras consultas estuvieron vinculadas principalmente con la astrología y el tarot, dos disciplinas que, según reconoce, siempre fueron sus fuertes.
Sobre los vertiginosos caminos digitales, reflexiona: “Creo que hoy en día con las redes sociales se cree que tiene que darse todo rapidísimo. Estamos con una gran ansiedad. Mi camino desde que empecé hasta que logré sostenerme de eso fueron años y años. Nada fue de un día para el otro”.
Con el tiempo, además, apareció una inquietud: no quería quedar encasillada únicamente como astróloga. Su interés por la moda y por las disciplinas creativas seguía intacto y buscó la manera de integrarlo a su recorrido. “A la par de todo este camino que fui haciendo con astrología y tarot, me di cuenta que siempre me había gustado hacer cosas desde lo creativo”, cuenta.
Esa búsqueda la llevó a sumar una nueva formación: el año pasado estudió asesoramiento de imagen, una disciplina que ahora busca incorporar a todo lo que ya venía construyendo.

El gran logro de Violeta Parisi: unir la astrología con la moda
Lejos de querer elegir entre sus dos grandes intereses, Violeta encontró la manera de hacerlos convivir y convertir esa combinación en el sello de su trabajo. Así comenzó a hablar de astrología aplicada a la imagen personal, los colores y la elección de prendas, una mirada que hoy forma parte central del contenido que comparte con su comunidad.
“Yo quería seguir mostrando mi ropa y mis outfits. La astrología es una herramienta que la podés usar para un montón de cosas y a través de nuestra carta astral podemos ver qué cosas nos pueden gustar más”, explica. A partir de esa idea comenzó a vincular ambos universos y también incorporó el concepto de la energía de los colores. “Siento que la gente hoy me sigue por eso porque hablo de la vibración de los colores. Son cosas que te pueden cambiar la energía”, asegura.
Ese enfoque también se trasladó a sus asesorías de imagen. “Se trabaja sobre el estilo personal. Podés ver tu colorimetría, qué cosas van más con tu forma de ser según tu carta astral y lo que me cuenta el cliente de lo que necesite. Vemos cuáles son los colores y la ropa que te puede potenciar”, detalla sobre la dinámica que lleva a sus clientes.
Su propuesta no termina en la asesoría personalizada. Violeta también desarrolló ebooks en los que profundiza sobre la relación entre colores, moda y astrología, y en 2023 dio uno de los pasos más importantes de su carrera con la publicación de su primer libro, Magia y glamour, editado por Fera. “Fue un logro. Es algo que soñé y que pude hacerlo muy de joven”, cuenta con una gran sonrisa.

El libro funciona como una síntesis de los distintos mundos que fue explorando en sus redes: incluye información sobre colores, aspectos espirituales de la carta astral y hasta herramientas vinculadas con el tarot para pensar la forma de vestir. “El concepto de magia y glamour es algo que mezcla todo lo espiritual con la moda. En el libro digo que vestirse es un hechizo. Elegir el outfit es un ritual que una hace”, explica.
A ese proyecto se sumó este año un oráculo, también publicado por Fera, que tiene a los colores como eje. La dinámica propone sacar una carta que puede ofrecer un mensaje espiritual o incluso una orientación sobre cómo vestirse ese día. “Cuando uno publica algo uno siente que es lo que uno tiene para contar. En el oráculo se enfoca puntualmente en los colores”, señala. Y resume lo que significan ambos proyectos para ella: “Son mi gran orgullo”.
En el camino también aprendió a convivir con las miradas ajenas. Aunque asegura que su comunidad suele ser receptiva, reconoce que alguna vez recibió comentarios negativos por hablar de astrología y tarot. “Sí hay gente que tal vez no entiende o no cree. Son cosas que leo y ya”, cuenta. Incluso admite que en algún momento esos mensajes llegaron a afectarla: “Soy de Libra y quiero caerle bien a todo el mundo... ¡Y no se puede!”.

Ahora, con varios proyectos ya concretados, Violeta tiene claro hacia dónde quiere seguir creciendo. Entre sus deseos aparecen una cápsula de indumentaria, nuevos oráculos y la expansión de sus asesorías. “Siento que al mezclar todo esto tienen un enfoque único y me gustaría que sigan creciendo”, dice con esperanzas de poder concretar en breve estos nuevos sueños.
El “mandato” de Violeta Parisi: crecer en una familia de artistas sin un camino marcado
Ser hija de un músico reconocido podría haber implicado para Violeta Parisi un camino artístico casi predeterminado. Sin embargo, en su familia ocurrió exactamente lo contrario. “En mi familia el mandato era que no había mandato”, cuenta. Tanto su papá, como su mamá siempre le transmitieron libertad para elegir su propio rumbo. Si bien no tuvo presión por elegir qué hacer con su futuro, la joven asegura esa amplitud por parte de sus padres la desconcertaba. “Por momentos, no sabés para dónde apuntar con tanta libertad”, reconoce.
Pese a no tener presión familiar por elegir una carrera convencional, la astróloga sentía una presión interna por tener un título y fue así como se puso a estudiar Marketing Digital.

Aunque durante años evitó apoyarse demasiado en la popularidad de su padre para no quedar encasillada como “la hija de”, una charla con amigas la ayudó a cambiar la mirada: “Me decían que esto también era mi vida porque había crecido con escenarios y era algo de lo que me tenía que adueñar. Entendí que todo eso también es parte mío y hoy lo puedo mostrar con orgullo”.
Fue entonces, luego de varios años de mostrarse en redes sociales que decidió empezar a mostrarse lentamente con su famoso y querido padre. La respuesta de la comunidad fue inmediata: unos videos que Violeta publicó por el cumpleaños de su padre, realizados a partir de viejos VHS que había digitalizado, se volvieron virales y generaron una catarata de mensajes para el músico.
Lejos de incomodarla, la repercusión la hizo sentirse orgullosa de mostrar una parte de su historia que durante mucho tiempo había mantenido más al margen. “Mi papá viene de abajo, eh... No nació en cuna de oro. Él me enseñó a ser humilde y a reírme de lo que me pasa”, destaca. Y agrega, entre risas, sobre la imagen idealizada que muchas veces se tiene de los hijos de famosos: “En redes sociales se piensa que alguien que es famoso es millonario... ¡Ojalá fuese millonaria! Si supieran que alquilo y tengo un agujero en el techo del baño”.

Al digitalizar los VHS de su infancia, Violeta se encontró con imágenes que no veía desde hacía años, entre ellas una grabación de su propio nacimiento. “A nivel personal me hizo bajar un cambio. Tomé distancia para ver hasta dónde llegué”, cuenta. Para ella, esas escenas funcionan como una pieza más de la historia que la llevó hasta donde está hoy: “Todos esos recuerdos me hacen ser quien soy. No me hubiese gustado nacer en otra familia por más que tengamos cosas como todas”.
Recién, al final de esta entrevista, Violeta responde a si planea hacerse un lugar para explorar en el mundo de la música: "Hubo un momento antes de la pandemia en los que canté con los Decadentes un par de veces... Fue porque yo en el colegio estudiaba canto, después aprendí a tocar la guitarra. En ese momento ellos tenían un tema con Mon Laferte y en los shows no estaba ella... Hablando con Jorge (Serrano) le dije que yo me animaba a cantar ese tema... Estuve en el Gran Rex, en el Cosquín... Me gusta mezclar todo... No compongo música, pero me gusta mostrar quién soy... Toda la historia de mi vida tiene que ver con la música...".
Fotos: Diego García.

