Sandra Borghi revela qué y quién la motivó a dejar la TV después de 25 años – Revista GENTE
 

Sandra Borghi revela qué y quién la motivó a dejar la TV después de 25 años

Tras un cuarto de siglo en la televisión, la periodista contó a GENTE la charla íntima qué la convenció de renunciar a la tranquilidad de la pantalla chica y convertirse en la dueña de su propio destino.
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Durante casi tres décadas, la cotidianeidad de Sandra Borghi estuvo determinada por las urgencias del vivo, las luces de los estudios de El Trece y TN, y la validación inmediata del rating. Sin embargo, al cruzar el umbral de los 50 años, una inquietud profunda comenzó a gestarse en su cuerpo y a reordenar sus prioridades. En lugar de dejar que las circunstancias de la industria decidieran por ella, la comunicadora prefirió dar un paso al costado y asumir el timón de su destino personal y profesional.

“Un año y medio antes de dejar el canal, algo ya me había hecho click. A mis 50 me pregunté cómo quería vivir la segunda mitad de mi vida. Nunca había tenido grandes replanteos con los cambios de década, pero en ese momento sentí la necesidad de pararse en otro lugar y empezar a elegir cada paso de manera más consciente”, dice a GENTE.

Este giro radical no fue vivido como una huida ni como una necesidad de reinventarse desde cero, sino como una toma de posesión sobre su propia historia. Para la periodista, el mayor logro de esta etapa radica en dejar de depender de estructuras ajenas para pasar a respaldar cada proyecto con su apellido.

“No me estoy reinventando, no me siento más valiente por animarme, ahora siento que soy 'autora' de mi propia vida personal y profesional. Autoría significa dejar de pensar únicamente qué puedo hacer con todo lo que sé y empezar a pensar qué quiero construir con todo lo que soy”, cuenta.

¿Quién la motivó? El chispazo de Pablo y el abrazo de la familia

Sandra junto a Pablo, su pareja.

Si bien la búsqueda de libertad venía madurando en su interior, la llegada de Pablo a su vida se convirtió en el catalizador definitivo para dar el salto fuera de la zona de confort. Admirada por el recorrido profesional de su pareja y fortalecida por el vínculo amoroso, Sandra encontró en él la inspiración e impulso que le faltaban para arriesgarse a emprender.

“Desde lo personal llegó un hombre a mi vida que con el tiempo y, sin saberlo al principio, era la ficha que me faltaba para completar este presente que estoy viviendo. Un poco por admiración a su recorrido profesional sentí que a mis 50 era el momento de dar el salto y hacer el cambio. Él fue inspiración en este momento de mi vida”, revela.

Fue precisamente durante una velada íntima de pareja donde nació la chispa fundacional de su actual empresa. Analizando el capital de conocimientos y la vasta experiencia de Sandra en capacitación de oratoria y storytelling, Pablo le lanzó una propuesta que terminó por encender el proyecto:

Y añade: “Un día me dijo: 'Podrías convertir tus veinticinco años en un método'. Eso me sedujo: no vender mi experiencia como freelance, sino sistematizarla, darle forma, ponerle mi nombre. Borghi es mi apellido. Era hora de ponérselo a algo mío”.

Junto al sostén de su pareja, el plano familiar representa la base emocional donde se apoya esta nueva vida. Durante la presentación pública de la consultora, su hija Josefina conmovió a todos al subir al escenario de forma espontánea para cantar. Aquel gesto reafirmó la premisa de la periodista de no dividir la vida ejecutiva del afecto de los suyos.

Sandra junto a Josefina, su hija.

“Somos uno solo, profesional y personalmente, no podemos separar la persona del profesional. Somos lo que nuestras familias hicieron de nosotros y nos gusta honrarlos”.

Alejarse del minuto a minuto televisivo le permitió a Sandra construir un cotidiano alineado con el bienestar. Aunque no abandonó el periodismo —continúa cada domingo al frente de su ciclo en Radio Mitre—, hoy su agenda no se mide por la urgencia del noticiero, sino por el valor de los momentos compartidos con sus hijos y el cuidado personal.

“Para mí hoy nada es más importante que hacerles la merienda a mis hijos, nada más importante que llevarlos al colegio, nada más que ir todos los días al gimnasio y fortalecer mi cuerpo, nada más que mis clases de tenis, de yoga y por sobre todas las cosas nada más que viajar con mi amor y elegir cuándo me quiero ir de vacaciones”.

Estudio Borghi: transformar 25 años de calle en un método propio

El fruto tangible de esta transformación es Estudio Borghi, un espacio de comunicación, oratoria y arquitectura narrativa concebido para acompañar a líderes, empresarios y políticos a encontrar y potenciar su propia voz.

El método abreva directamente en la gimnasia periodística que Sandra ejercitó durante décadas como movilera, donde su marca registrada era encontrar el matiz humano y el ángulo distintivo detrás de cada noticia. Recordando con simpatía sus coberturas en la calle, rescata la impronta que la caracterizó en los pasillos del canal: “En el canal siempre me decían: 'Que vaya Borghi que hace hablar hasta a las piedras'”.

El gran desafío de este salto ha sido la transición de comunicar para una audiencia masiva a trabajar cuerpo a cuerpo con clientes en forma personalizada: “Los espectadores te veían desde lejos. El cliente está en la misma sala que vos y el resultado de tu trabajo impacta directamente en su vida profesional, personal o en su empresa. Es mucho más exigente y mucho más satisfactorio”.

"La definición de éxito ahora está alineada con mis valores", confiesa.

Abandonar la pantalla chica implicó renunciar a las garantías económicas y al reconocimiento automático de los medios tradicionales. La periodista reconoce que desprenderse del salario mensual y la certidumbre de la rutina requirió una gran dosis de confianza interior.

“Todos los emprendedores saben de qué hablo, el proceso es igual de desafiante para todos, el ciclo económico familiar se modifica y con ello la tranquilidad del sueldo fijo. La autonomía que me da tener el control de mi vida no la cambio por nada”, confiesa.

A la hora de reflexionar sobre las dudas e incertidumbres que acompañan a las grandes decisiones, Sandra comparte la enseñanza con la que orienta a sus propios hijos:

“A mí el miedo nunca me paralizó, el miedo es eso que todavía no pasó pero que te asusta sin saber el resultado, lo hablo mucho con mis hijos. Hay muchos más proyectos y buenas ideas que fracasan por miedo antes de ser intentadas”, dice.

Y cierra: “Soy autora y artífice de mi presente y de mi futuro. Me siento parada en el lugar que elijo, con una mano tengo a mi pasado, con la otra toco mi futuro y mi mirada fija en mi presente”.


 
 

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