Las imágenes de Susan Sarandon (79) siendo escoltada por la Policía de Nueva York con las manos inmovilizadas dieron la vuelta al mundo en cuestión de minutos. El episodio ocurrió este jueves 24 de septiembre de 2026 en Manhattan, a muy pocas cuadras de la sede de las Naciones Unidas, y rápidamente acaparó la atención de las redes sociales.
En el video que se viralizó, se puede ver a la ganadora del Oscar en medio de una multitud, vestida con una remera blanca con la contundente frase "Fund People Not Bombs" (Financien a las personas, no a las bombas). Y mientras los oficiales la esposan, la actriz no opone resistencia física, pero no deja de escuchar con suma atención al resto de los manifestantes que cantan: "Netanyahu, you can’t hide! We charge you with genocide!" (¡Netanyahu, no te podés esconder! ¡Te acusamos de genocidio!).
El verdadero motivo policial de la detención
Aunque el contexto del arresto fue netamente político -la protesta fue organizada por la agrupación Jewish Voice for Peace para repudiar el discurso del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en la 81.ª Asamblea General de la ONU-, el motivo formal por el que Sarandon terminó esposada fue administrativo.

Una portavoz de la NYPD (Policía de Nueva York) aclaró que las autoridades respondieron a una "manifestación no programada" que estaba bloqueando de manera total una intersección en la First Avenue. Es por eso que el escuadrón de Asuntos Comunitarios le advirtió a los participantes que debían despejar la calle para permitir el tránsito. Y quienes decidieron mantener la sentada y desobedecer la orden de dispersión, incluida Sarandon y más de un centenar de personas, fueron retenidos bajo custodia.
Hollywood en las calles y vacío en la ONU
Sarandon no fue la única figura del espectáculo que terminó en un micro policial. Las crónicas internacionales confirmaron que Hannah Einbinder, una de las protagonistas de la exitosa serie Hacks, también fue detenida y esposada en el mismo operativo.

Entre la multitud también se encontraban personalidades como Chelsea Manning, el concejal neoyorquino Chi Ossé y la candidata demócrata Darializa Avila Chevalier, quien subió al furgón policial al grito de "Free Palestine".
El clima de tensión en las calles de Nueva York tuvo su espejo exacto dentro del edificio de la ONU. Justo en el momento en que las autoridades arrestaban a Sarandon y al resto de los activistas, decenas de delegaciones diplomáticas se levantaron de sus asientos y abandonaron el recinto principal cuando Netanyahu tomó la palabra para dar su discurso.
Un historial de desobediencia civil
Para Sarandon, terminar con precintos en las muñecas por defender sus ideales no es una novedad. Su historial arrancó en 1982 cuando protestó contra la demolición del teatro Morosco en Broadway. En 1999 fue arrestada junto a 200 personas por el caso de brutalidad policial contra Amadou Diallo; en 2018 marchó en Washington contra la separación de familias inmigrantes, y en 2023 fue demorada en el Capitolio de Albany exigiendo un salario justo para los trabajadores gastronómicos.
Sin embargo, su activismo por Palestina le trajo consecuencias directas en la industria. En 2023, la prestigiosa agencia de talentos United Talent Agency (UTA) dejó de representarla tras unos comentarios suyos en una marcha. Y ella, lejos de dar marcha atrás, confesó abiertamente en el Festival de Venecia que sigue perdiendo oportunidades laborales porque las agencias recomiendan a los estudios no contratarla debido a su postura política.























































