El martes 22 de septiembre, el cine Odeon Luxe de Leicester Square en Londres se vistió de gala para la 73.ª Royal Film Performance. Sin embargo, la atención en la alfombra negra -elegida especialmente para la ocasión- se desvió rápidamente del cine hacia un intercambio espontáneo.
William y Catherine llegaron cuando la alfombra ya se cerraba, una estrategia para evitar los tumultos. Y ahí los esperaba Tom Cruise, quien los recibió con besos en ambas mejillas.
Tras compartir risas durante diez minutos junto al director del film, Alejandro González Iñárritu, llegó el instante que captaron todas las cámaras: al momento de ingresar al cine y bajar unos escalones, el actor le ofreció su mano a la princesa para ayudarla a descender.
El gesto de caballerosidad tenía un motivo práctico fundamental: Kate lucía un espectacular vestido de gasa color púrpura firmado por Jenny Packham, cuyo diseño incluía una larga cola que representaba un verdadero riesgo de tropiezo en las escaleras.
Viendo lo ocurrido, los tabloides británicos no tardaron en señalar que el protagonista de Misión Imposible "rompió el protocolo". Es que la regla no escrita, pero históricamente respetada, dicta que ningún plebeyo debe tocar a un miembro de la familia real a menos que este inicie el contacto (algo que ya se vio vulnerado antes por figuras como Michelle y Barack Obama). Pero pese a la sorpresa de algunos presentes y de miles de espectadores, la princesa dudó apenas un segundo, aceptó el gesto con total naturalidad y continuó caminando con una sonrisa.

Una amistad que trasciende las reglas
El cruce relajado entre los príncipes y la estrella de Hollywood tiene un trasfondo. No son extraños. Ya se habían mostrado muy cercanos en mayo de 2022 durante la premiere británica de Top Gun: Maverick.
Además, el vínculo de Cruise con la corona británica viene de larga data. El actor conoció a la princesa Diana y asistió a su funeral en 1997. "Simplemente los amo. Son personas encantadoras y les tengo un gran respeto", comentó la estrella antes de que llegaran los príncipes, destacando también que comparte con William la pasión por volar. Además, durante la presentación, también se tomó un momento en el escenario para agradecer "lo que hacen por las artes, por este país y por el mundo".
Digger: el regreso de Cruise con Iñárritu
El evento a beneficio de The Film and TV Charity sirvió como marco perfecto para el lanzamiento de Digger, la comedia negra satírica que marca un antes y un después en la carrera del actor.

Para el papel, que él mismo definió como "totalmente indignante", debió someterse a un cambio físico radical: luce pelo gris, prótesis faciales y un traje acolchado. El proceso de maquillaje, que inicialmente tomaba seis horas, logró reducirse a menos de una gracias a la obsesión del actor por cronometrar al equipo. La película, que cuenta con un desafío actoral enorme al incluir un monólogo de diez minutos grabado en una sola toma, se estrena en Argentina el próximo 1 de octubre.
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