Kate Middleton regresó a una alfombra roja y lo hizo con una aparición cargada de referencias a la historia de la familia real británica. La princesa de Gales acompañó al príncipe William al estreno mundial de Digger, la nueva película protagonizada por Tom Cruise, celebrado en el Odeon Luxe de Leicester Square, en Londres.
La cita significó además el reencuentro público del matrimonio con la estrella de Hollywood en la presentación de una película después de cuatro años. En 2022, los tres habían coincidido en Londres durante la premiere de Top Gun: Maverick.
Las claves del look de Kate Middleton para su regreso a una alfombra roja
Esta vez, todas las miradas estuvieron puestas en Kate Middleton, quien eligió un vestido color ciruela de Jenny Packham y recurrió al joyero real para completar su estilismo. La princesa combinó una pieza perteneciente a la Reina Madre con unos históricos pendientes que fueron de Lady Di.
La velada formó parte de la 73ª Royal Film Performance, una tradición cinematográfica vinculada a la corona británica cuya primera edición se realizó en Londres en 1946. La anterior había tenido lugar en noviembre de 2024, durante el estreno de Gladiator II, con la presencia del rey Carlos III y la reina Camilla.

Para una noche especialmente significativa, Kate eligió un diseño de Jenny Packham perteneciente a la colección otoño-invierno 2016. Se trata de un vestido fluido de inspiración boho, en un profundo tono ciruela y con una espalda de efecto capa como uno de sus principales detalles.
El modelo fue además adaptado para la princesa: se modificó el escote original para cubrir la zona de los hombros. Así, la fluidez del vestido se combinó con una silueta más cerrada y acorde con el estilo que suele elegir para sus compromisos de gala.

Completó el estilismo con salones de ante burgundy de Jimmy Choo y un clutch cuadrado de la misma firma. Sin embargo, fueron las joyas las que terminaron de convertir el look en una aparición especialmente simbólica.
La histórica joya de la Reina Madre que recuperó Kate
Alrededor de su cuello, la princesa de Gales lució el collar largo de amatistas de la Reina Madre, una pieza cuya historia se remonta a más de un siglo.
La joya fue un regalo de bodas de la reina Alexandra a la futura Reina Madre en 1923, cuando se casó con el príncipe Alberto, quien posteriormente se convertiría en el rey Jorge VI. Está compuesta por pequeñas perlas de semilla intercaladas con amatistas y termina en un gran colgante púrpura con forma de corazón.

Después de permanecer durante décadas prácticamente fuera de la escena pública, una de sus apariciones más recordadas ocurrió en 2012, cuando Camilla —por entonces duquesa de Cornualles— la utilizó durante el estreno de Skyfall.
Kate agregó otra referencia directa a la historia reciente de la familia: los pendientes de diamantes y perlas Collingwood que pertenecieron a la princesa Diana. Las piezas habían sido un regalo de bodas para Lady Di en 1981.
De esta manera, la princesa construyó un estilismo atravesado por distintas generaciones de mujeres de la familia real: la Reina Madre y Diana estuvieron representadas a través de las joyas que acompañaron su regreso a la alfombra roja.




















































