Una confesión en voz baja, pero cargada de fuerza, marcó un antes y un después en la vida pública de Sofía Gonet, conocida en redes como ‘La Reini’. “Me viene acosando desde hace diez años”, expresó la influencer en una reciente entrevista televisiva, poniendo en palabras una pesadilla silenciosa que la acompaña desde mucho antes de alcanzar la fama.
El relato de Sofía, que hoy tiene 26 años y más de un millón de seguidores en Instagram, expone una realidad inquietante: el acoso persistente que ha sufrido por parte de un hombre identificado en redes como Hernán Bloquero, quien la contacta insistentemente, incluso cada media hora, todos los días, desde hace una década. El caso cobró mayor notoriedad cuando Homero Pettinato, expareja de Gonet, denunció haber recibido amenazas de muerte de este mismo individuo, quien llegó a presentarse en persona en un estudio de radio y a realizar gestos violentos durante una transmisión en vivo.

Un hostigamiento que comenzó antes de la fama
La propia Gonet relató que el acoso comenzó antes de que ella se convirtiera en una figura reconocida en el mundo digital. “Es una persona que a mí me viene acosando hace 10 años”, contó en el programa SQP, de América. El hostigamiento no se limita a mensajes esporádicos: la influencer asegura que, aunque bloquee cuentas, el hombre siempre encuentra la manera de volver a contactarla, utilizando múltiples perfiles falsos y manteniendo una presencia constante en su vida virtual y real.
El impacto psicológico de esta situación es profundo. “Me da mucho miedo”, admitió Sofía, quien también reveló que planea realizar una denuncia formal contra el sujeto. El temor se intensificó cuando, según relató Homero Pettinato, el acosador apareció en la puerta del estudio mientras él estaba al aire, lo que puso en evidencia el alcance y la gravedad de la obsesión.

Obsesión y señales de alerta
Las redes sociales han permitido visibilizar parte del comportamiento del acosador. Usuarios han señalado que en los perfiles asociados a Hernán Bloquero se exhiben varios tatuajes dedicados a Sofía: desde su rostro y sus ojos, hasta su nombre y fecha de nacimiento. Se estima que el hombre lleva al menos ocho tatuajes inspirados en la influencer, algunos de los cuales él mismo ha presentado públicamente como homenajes.
Esta obsesión patológica, como la describió Pettinato en su programa de streaming, no solo ha afectado a Sofía, sino que también ha alcanzado a personas de su entorno, como su expareja. El caso pone de relieve los riesgos a los que se enfrentan las figuras públicas en la era digital, donde la exposición puede convertirse en una puerta abierta a situaciones de vulnerabilidad extrema.
La vida detrás de ‘La Reini’
Lejos de los titulares y el glamour de las redes, Sofía Gonet es una joven que encontró en el contenido digital una forma de expresión y trabajo. Comenzó a compartir reseñas de restaurantes y reflexiones cotidianas en TikTok mientras estudiaba marketing en 2020. Su estilo frontal y humorístico la llevó a conquistar una audiencia fiel, ávida de sus consejos de moda, lujo y lifestyle.
Hoy, con una comunidad de 1.2 millones de seguidores, Sofía comparte su día a día, visitas a cafeterías y hoteles, y momentos de compras, pero también ha decidido alzar la voz sobre el lado más oscuro de la exposición digital. Su testimonio no solo busca protección personal, sino también visibilizar una problemática que afecta a muchas mujeres y creadores de contenido, quienes a menudo enfrentan el acoso en silencio.
Un llamado a la acción
El caso de Sofía Gonet invita a reflexionar sobre la necesidad de mecanismos de protección más efectivos para quienes sufren acoso, especialmente en el ámbito digital, donde las fronteras entre lo público y lo privado se desdibujan. La valentía de ‘La Reini’ al compartir su experiencia es, en sí misma, un acto de resistencia y un llamado a no naturalizar el hostigamiento.
Mientras avanza el proceso de denuncia, la historia de Sofía recuerda que detrás de cada perfil viral hay una persona real, con miedos y desafíos, y que la admiración mal entendida puede transformarse en una amenaza persistente. Su voz, hoy más fuerte que nunca, busca abrir el camino para que otras víctimas se animen a hablar y a buscar ayuda.

















































