Un nuevo capítulo en la lucha contra el VIH se escribe en México: la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) ha autorizado el uso de Lenacapavir, una inyección de aplicación semestral destinada a la prevención del virus. Esta decisión posiciona al país junto a naciones como Brasil, Estados Unidos y miembros de la Unión Europea, que ya cuentan con esta alternativa preventiva, y abre una esperanza renovada para millones de personas en riesgo.
La llegada de Lenacapavir no solo representa un avance farmacológico, sino también un cambio en la forma de entender y abordar la prevención del VIH. Hasta ahora, la profilaxis preexposición (PrEP) se basaba principalmente en medicamentos orales que requerían una toma diaria, un desafío para quienes enfrentan barreras de acceso, estigmatización o dificultades para mantener la constancia en el tratamiento. Lenacapavir, en cambio, ofrece protección con solo dos aplicaciones al año, facilitando la adherencia y ampliando el alcance de la prevención.
Un mecanismo innovador y una esperanza tangible
Lenacapavir no es una vacuna, sino un antirretroviral de acción prolongada que actúa de manera distinta a los tratamientos tradicionales. Su mecanismo interfiere con la cápside del VIH, bloqueando varias etapas del ciclo de vida del virus y dificultando que la infección se establezca en el organismo. Este enfoque innovador ha sido respaldado por rigurosos estudios internacionales y, en México, por un protocolo de investigación aprobado por COFEPRIS en 2023, que evaluó su eficacia y seguridad en personas de 16 años o más en riesgo de infección.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado desde 2025 el uso de Lenacapavir inyectable como una opción adicional de PrEP. Según la OMS, esta estrategia puede ser un avance clave para quienes, por diversas razones, no pueden seguir un tratamiento diario, y podría transformar la respuesta mundial frente al VIH.
Un paso estratégico en la salud pública mexicana
La aprobación de Lenacapavir se enmarca en una estrategia nacional más amplia. En junio de 2026, el gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, presentó un plan enfocado en eliminar el VIH como problema de salud pública hacia 2030, apostando por la detección oportuna, el tratamiento universal y la prevención innovadora.
David Kershenobich Stalnikowitz, secretario de Salud, destacó recientemente que los avances científicos y el acceso a medicamentos han permitido que las personas con VIH en México tengan una expectativa y calidad de vida prácticamente normales. Actualmente, se estima que alrededor de 460 mil personas viven con VIH en el país; de ellas, cerca del 70% conoce su diagnóstico y, entre quienes reciben atención, el 95% está en tratamiento y con control viral.
Más allá de la ciencia: impacto social y humano
El acceso a una alternativa como Lenacapavir puede marcar la diferencia especialmente para quienes enfrentan estigmas sociales o limitaciones para acceder a servicios de salud. Una inyección semestral no solo simplifica el proceso médico, sino que también puede reducir las barreras psicológicas y sociales asociadas al VIH, permitiendo a más personas protegerse de manera efectiva y discreta.
Con esta aprobación, COFEPRIS reafirma su compromiso con la salud pública y la evaluación rigurosa de nuevas alternativas terapéuticas. Lenacapavir llega para transformar la prevención del VIH en México, ofreciendo una herramienta poderosa en la construcción de un futuro sin nuevas infecciones.




















































