En el México de 1970, casi la mitad de la población eran niños. Hoy, esa imagen pertenece al pasado. Los datos de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan una transformación profunda y silenciosa: cada vez nacen menos niños, y el país envejece a un ritmo acelerado. Este cambio demográfico no solo redefine la estructura de las familias mexicanas, sino que plantea preguntas cruciales sobre el futuro social y económico de la nación.
Hace poco más de cinco décadas, la respuesta a cuántos hijos tener era simple y abierta: “los que Dios nos quiera dar”. Ahora, la pregunta ha cambiado: ¿queremos tener hijos? Y, si la respuesta es afirmativa, ¿cuántos? La Encuesta Intercensal 2025 muestra que México cuenta hoy con 130.9 millones de habitantes, de los cuales solo 31.6 millones son niños de 0 a 14 años, es decir, el 24.2% de la población. En 1970, ese grupo representaba casi la mitad: 22.3 millones de niños, el 46.2% de los mexicanos de entonces.
La caída de la natalidad: un giro histórico
El cambio es aún más evidente al observar la Tasa Global de Fecundidad, que estima cuántos hijos tendría en promedio una mujer durante su vida reproductiva. En 1970, el promedio era de 6.5 hijos por mujer; en 2019, bajó a 1.9; y en 2024, descendió a solo 1.2. En poco más de medio siglo, la fecundidad mexicana se redujo en más del 80%. Aunque la población total creció, los niños representan una proporción cada vez menor.
Este fenómeno tiene raíces profundas. A partir de los años setenta, México impulsó políticas de población y planificación familiar ante la perspectiva de un crecimiento explosivo. La difusión de métodos anticonceptivos y el acceso a la educación, especialmente para las mujeres, fueron factores clave. Isalia Nava Bolaños, investigadora de la UNAM, destaca que la escolaridad permitió a las mujeres tomar decisiones propias, participar en el mercado laboral y ejercer sus derechos. Así, las mujeres urbanas y con mayor educación se convirtieron en pioneras de familias más pequeñas, tendencia que hoy se ha extendido a todo el país.
El envejecimiento de la población: un desafío urgente
Mientras nacen menos niños, la esperanza de vida aumenta y la población envejece. En 1970, solo el 5.6% de los mexicanos tenía 60 años o más (2.7 millones de personas). Para 2025, ese grupo suma 19.1 millones y representa el 14.7% de la población. Según expertos, México está envejeciendo a un ritmo mucho más rápido que Europa, donde este proceso tomó más de dos siglos. El reto es mayúsculo: el país tiene menos tiempo para adaptar sus sistemas de salud, seguridad social y desarrollo económico a una nueva realidad donde los adultos mayores serán cada vez más protagonistas.
Hogares más pequeños y una sociedad diversa
La transformación demográfica también se refleja en los hogares. En 2025, el promedio es de 3.3 personas por vivienda, frente a 3.6 en 2020. Hay más viviendas, pero cada una alberga a menos personas, lo que evidencia la reducción del tamaño familiar. Además, la mediana de edad pasó de 29 años en 2020 a 32 en 2025, y las mujeres superan ligeramente a los hombres en la composición poblacional (51.9% frente a 48.1%).
La radiografía del Inegi muestra una sociedad plural: 18.6% de los mexicanos se consideran indígenas y 1.6% afromexicanos o afrodescendientes. El 5.9% de la población de tres años o más habla alguna lengua indígena. En materia de salud, el 72.5% está afiliado a alguna institución, aunque persisten retos de cobertura y calidad.
Educación, movilidad y nuevos retos sociales
El nivel educativo mejora: la tasa de analfabetismo bajó a 3.7% y el promedio de escolaridad subió a 10.3 años. La asistencia escolar creció entre los menores de 25 años, y la mayoría llega a sus centros de estudio en menos de 30 minutos, principalmente caminando o en transporte público.
En el ámbito laboral, el 97% de la población en edad de trabajar está ocupada, aunque solo el 55% de las personas de 12 años o más participa en la actividad económica, con una brecha de género significativa: 41% de las mujeres frente al 70.6% de los hombres.
La encuesta también revela realidades complejas: cerca de 510 mil hogares tuvieron que cambiar de residencia por violencia o inseguridad, y 151.9 mil por catástrofes naturales o humanas. La movilidad y la migración interna y externa siguen marcando la vida de millones.
Un país en transformación
La Encuesta Intercensal 2025 del Inegi no solo ofrece cifras: dibuja el retrato de un país que, en medio de sus contrastes y desafíos, se reinventa a sí mismo. Menos niños, más adultos mayores, hogares más pequeños y una sociedad más diversa y educada. El futuro de México dependerá de cómo se adapten sus políticas y su cultura a esta nueva realidad demográfica, donde la pregunta ya no es cuántos somos, sino cómo queremos vivir juntos los próximos años.



















































