En la Granja Educativa Don Benito, en Ingeniero Maschwitz, viven más de 80 animales. Algunos llegaron después de ser abandonados, otros fueron víctimas del maltrato y varios encontraron allí la posibilidad de transitar sus últimos años bajo el cuidado de un equipo especializado. Entre todos ellos hay una habitante difícil de pasar por alto: Humberta, una enorme vaca que lleva nueve años en el predio y se convirtió en uno de sus animales más emblemáticos.
Durante una recorrida de revista GENTE por este espacio de Escobar, Milagros Fernández, directora de la granja, fue presentando a sus habitantes y contando algunas de sus historias. Cuando llegó el turno de Humberta, su tamaño contrastó inmediatamente con la descripción que hizo de ella: pese a ser gigante, es una de las más dulces del lugar.
Pero para entender cómo llegó hasta allí hay que retroceder nueve años y reconstruir un rescate que estuvo lejos de ser sencillo.

El difícil rescate de Humberta
La historia de Don Benito comenzó en 2017. Además de funcionar como una propuesta turística y educativa para las familias, desde sus inicios la granja comenzó a recibir animales provenientes de situaciones de abandono y maltrato.
Fue en ese contexto que apareció Humberta. "Era una vaca de edad avanzada que había sido abandonada en un campo, herida y extremadamente delgada", cuenta Fernández.
La situación tenía una dificultad adicional. El campo en el que se encontraba había sufrido una inundación y acceder hasta el lugar resultaba muy complicado. Ante esas condiciones, habían decidido dejar al animal allí.
El equipo de la granja decidió intentar rescatarla. Sin embargo, por su estado y las circunstancias en las que se encontraba, acercarse a Humberta tampoco era sencillo.

"Con mucha paciencia y mucho amor, logramos que se acercara tentándola con comida, hasta que finalmente pudimos subirla al tráiler y traerla a su nuevo hogar: la Granja Educativa Don Benito", relata la directora. A partir de entonces comenzó su recuperación.
La sorpresa que descubrieron después de rescatarla
Una vez instalada en la granja, el equipo descubrió algo que no sabía cuando había ido a buscarla: Humberta estaba preñada. Tiempo después, ya a salvo, dio a luz a Luna. "Cuando llegó, descubrimos que además estaba preñada, y en la granja nació Luna, su cría", cuenta Fernández.
Luna pudo crecer en condiciones muy diferentes a aquellas en las que había sido encontrada su madre. Con el tiempo se convirtió en un animal fuerte y de gran tamaño.
"Luna creció fuerte, sana y enorme, tanto que nuestros espacios le quedaban chicos", explica la directora. Por ese motivo, cuando creció fue trasladada a otro hogar seguro que contaba con el espacio necesario para que pudiera desarrollarse plenamente.
Humberta, una de las habitantes más queridas de Don Benito
Pasaron nueve años desde aquel rescate y Humberta todavía vive en la granja. Se estima que actualmente tiene entre 15 y 20 años y se convirtió en una de las habitantes históricas del lugar.

"Humberta es uno de los primeros animales que llegó a la granja. Ella es una vaca viejita, pero es una dulce", había contado Fernández durante la recorrida de Revista GENTE.
Su tamaño puede resultar imponente para quienes se acercan por primera vez, pero desde Don Benito aseguran que su personalidad rápidamente derriba cualquier impresión inicial. "Pese a su tamaño gigante, es una de las criaturas más dulces y amorosas que van a conocer", describe su directora.
Humberta integra además un pequeño grupo por el que Fernández reconoce sentir un cariño particular. Junto con Cuernitos y Bondi, forma parte de los animales más longevos que acompañan el proyecto prácticamente desde sus comienzos.
"Tengo un amor especial por los animales que están hace más tiempo, como Humberta, Cuernitos y Bondi, que están con nosotros desde nuestros inicios y son los más viejitos", reconoce.
Una granja donde conviven turismo, educación y rescate animal
La historia de Humberta permite entender una parte fundamental del proyecto que hay detrás de Don Benito.
La granja nació con la intención de que los chicos pudieran acercarse al cuidado ambiental, la vida rural y las distintas especies animales. Las visitas cuentan con guías capacitados en manejo y cuidado animal y el trabajo se realiza bajo supervisión veterinaria.
Pero a esa función educativa se sumó el rescate y rehabilitación de animales provenientes de distintas situaciones. Actualmente viven allí más de 80 animales y trabajan 27 personas entre guías, serenos, personal de boletería y el equipo de bienestar animal.

"Queremos que los conozcan, empaticen con ellos y conozcan su historia. Es un espacio que no solo educa sino que también concientiza sobre el cuidado de estos animalitos y del medio ambiente", resume Fernández.
Durante la visita, los chicos y adultos pueden observarlos de cerca e incluso alimentarlos con el alimento balanceado autorizado que se ofrece dentro del predio. La intención, sin embargo, va más allá del contacto con los animales.
Dónde queda y qué precios tiene la Granja Educativa Don Benito
- Avenida Mendoza e Independencia, Ingeniero Maschwitz, Escobar.
- Miércoles a domingo, de 9 a 17.
- No requiere reserva previa para su ingreso.
Entradas a la granja:
- Menores de 4 a 11 años: $3.600.
- Miércoles y jueves: gratis para menores de 4 a 11 años.
- Mayores de 12 años: $5.600.
- Vecinos de Escobar: 20 por ciento de descuento presentando el DNI.
- Menores de 3 años, jubilados y personas con discapacidad + un acompañante: sin cargo.
También se puede comprar alimento balanceado autorizado para darles a los animales. Desde la granja solicitan no ofrecerles aquellos que no estén permitidos.
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