La historia entre Nicolás Keenan, delantero estrella del seleccionado argentino de hockey sobre césped y figura del club HC Klein Zwitserland, y Rob Jetten comenzó de la manera menos pensada. Durante una etapa de profunda crisis política neerlandesa en la que actual primer ministro de Países Bajos recibía amenazas y debió mudarse por seguridad, el destino los reubicó a escasas cuadras de distancia en la ciudad de La Haya. Hoy, encaran un nuevo desafío juntos: convertirse en papás.
“Nos vimos dos veces en el supermercado. Cruzamos miradas. Él, no sé cómo, encontró mi cuenta de Instagram y se dio la típica del amor moderno. Me dio un like, se lo respondí y ahí empezamos a hablar. Me encontró porque yo estaba con la camiseta del club. Así que buscó por ese lado. En mi caso, no sabía quién era”, reveló Keenan en una charla íntima con Revista GENTE en junio del año pasado.
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Dado que Jetten era una figura de alta exposición pública en su país y Keenan aún no compartía abiertamente su sexualidad con su entorno masivo, la primera cita se concretó puertas adentro: “Como es una persona pública y no podíamos salir a ningún lado, me invitó a tomar algo en su casa. Por un lado estaba esa situación, y por otro que yo no le había dicho a mucha gente sobre mi sexualidad. Después de unas semanas acepté la invitación. Estuvimos toda la noche juntos y no paramos de hablar”.
A pesar de pertenecer a ámbitos tan distintos como la política de Estado y el deporte olímpico, la conexión fue inmediata. “Aunque seamos de dos mundos diferentes, me encontré con alguien que hace lo que le apasiona, algo que además exige un alto rendimiento. Tiene un calendario complicado y me vi reflejado en eso”, explicó el delantero argentino de 1.84 metros que viste la camiseta número 7 en Los Leones.
Compartir el estrés y acompañarse en silencio

La dinámica cotidiana de la pareja requirió aprender a sincronizar agendas cargadas de presión y viajes constantes. Mientras Keenan afronta torneos internacionales con la Selección y entrenamientos exigentes de lunes a viernes, su pareje lidera compromisos sumamente trascendentes para el país que tiene a Máxima Zorreguieta como reina consorte de Guillermo de Orange.
“Tenemos una carga enorme y los dos la manejamos de forma diferente. Él llega a casa y quiere algo que lo desconecte del trabajo, en cambio yo soy de los que no quieren ni que le hablen. Con el tiempo me fue entendiendo. Me alcanza que esté al lado mío acompañándome, simplemente en silencio”, contaba por ese entonces.

Ese respaldo mutuo se volvió visible en las citas más importantes de cada uno. Jetten estuvo presente en las tribunas apoyando al equipo argentino durante los Juegos Olímpicos de París 2024, viajando en tren entre Francia y Países Bajos cuando le surgían reuniones oficiales. Por su parte, el atleta acompañó al político en compromisos de alto nivel institucional. “Lo he acompañado en las aperturas de sesiones en el Parlamento o en encuentros en la Casa Real, a pesar de que no es un ambiente en donde me sienta cómodo. Sé que para él es importante, y no me cuesta nada”, sintetizó el deportista nacido en mayo de 1997.
La transformación personal y el rol de referente LGBTQ+
El camino hacia la plena vivencia de su identidad no estuvo exento de presiones para Keenan, quien migró a los 17 años desde España hacia Gran Buenos Aires para integrarse a las juveniles de la Selección. Durante mucho tiempo, el ambiente competitivo del deporte de élite le generaba temor de manifestarse libremente.
“En el alto rendimiento nos tienen como que siempre debemos demostrar, ser resilientes, mostrar que nunca nos pasa nada... Yo pensaba en ese momento que mi sexualidad me iba a jugar en contra porque hay mucha presión de grupo, que no me iban a aceptar y que no iba a poder cumplir mi sueño de participar en los Juegos Olímpicos”, reflexionó sobre las inseguridades que enfrentó en sus inicios.

El quiebre decisivo llegó tras competir en Tokio 2020 sin manifestar su verdad. Al naturalizar su noviazgo y compartirlo públicamente, notó el impacto positivo que producía en otros deportistas y jóvenes. “Como yo no había tenido ningún ejemplo para el deporte, sentí que podía acercar mi historia a los más jóvenes. Fue ese el momento en el que empecé a hablar de mi historia, normalizando lo que pasaba en mi vida”, afirmó el jugador, destacando que en París 2024 logró disfrutar plenamente de la competencia al mostrarse tal como es. Frente a viejos prejuicios, remarcó con convicción: “He recibido comentarios negativos de gente cercana que me decía que no iba a llegar por ser gay, pero tengo en claro que llegué para quedarme”.
La propuesta de casamiento bajo la lluvia y los planes de boda
El compromiso entre ambos se selló de manera espontánea antes de uno de los viajes de Keenan a la Argentina. “Estábamos por tener la última cena romántica, empezó a llover mucho y le propuse quedarnos en casa. Pedimos comida, me fui a bañar, me puse el pijama y él empezó con una charleta rara. Estaba muy serio. En un momento me dice: 'Te quiero dar algo antes de que te vuelvas a Argentina'. Sacó el anillo y me propone casamiento. Lo primero que hice fue bajarme un vaso de vino, y después contesté que sí. ¡Fue una locura, me puse a llorar!”, revivió con emoción sobre la propuesta nocturna en pijama.
Detrás de ese gesto había una emotiva historia de empatía: Jetten había comprado los anillos cuatro meses antes, luego de presenciar el sufrimiento de Keenan por una severa lesión previa a los Juegos Olímpicos. “A raíz de lo que me pasaba, Rob me dijo que era la primera vez que sentía el dolor del otro. Al día siguiente de que me lesionara fue a comprar el anillo sin saber ni cuándo ni cómo me lo iba a dar”, confió.

Respecto a la celebración, la pareja -antes de empezar a gestar un hijo- estaba planificando una fiesta multitudinaria en España. “Nos vamos a casar en España, en una masía cerca de Barcelona. Es lo único que sabemos. Estamos complicados con las fechas porque yo quiero hacerlo en el verano europeo y es cuando estoy más complicado con torneos, y en septiembre es la época más difícil de Rob por el circo político”, explicó Keenan sobre la búsqueda de un espacio en la agenda para convocar a sus seres queridos.
El encuentro con Máxima Zorreguieta y el anhelo de la paternidad
En el marco de las actividades oficiales junto a Jetten, Keenan tuvo la oportunidad de interactuar directamente con la reina Máxima Zorreguieta durante un banquete real. La monarca neerlandesa de origen argentino lo recibió entre risas y complicidad.
“'Al fin conozco al famoso jugador de hockey', fue lo que me dijo cuando me acerqué”, relató el integrante de Los Leones. Durante la conversación, la reina le brindó un firme consejo de integración: “Me recomendó que debía hablar bien el holandés. Hasta me tiraba palabras para que las aprenda. Puso especial foco en que siempre me comunique en el idioma local para poder tenerlo más fluido”.



















































