En medio de las repercusiones por el testimonio de Valentín Yankelevich, quien denunció públicamente haber sufrido violencia física y psicológica por parte de su padre, Darío Giordano, se conocieron nuevos detalles sobre una conversación privada que mantuvo con sus hermanos antes de contar su historia.
Fue su abuelo, Gustavo Yankelevich, quien reveló este lunes en Intrusos (América TV) cómo se tomó la decisión familiar de hacer público lo que habían atravesado los hijos de Romina Yan después de la muerte de su mamá, ocurrida en septiembre de 2010.
Durante una entrevista con Rodrigo Lussich y Adrián Pallares, el reconocido productor explicó que Azul Giordano, la menor de sus tres nietos, fue una figura fundamental a la hora de decidir cuándo hablar.
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Según relató, tanto Franco como Valentín habían querido contar su historia desde hacía muchos años. Sin embargo, la necesidad de proteger a su hermana menor fue uno de los motivos por los que eligieron mantener silencio.
“Los chicos hubieran querido hablar desde el primer día”, aseguró Gustavo, quien recordó que, en aquel momento, la situación familiar también estaba atravesada por un proceso judicial.

El productor explicó que inicialmente había recibido la tenencia de sus nietos por períodos de tres meses, con controles periódicos, hasta que finalmente obtuvo la definitiva después de tres años y medio. Pero, incluso cuando esa instancia judicial terminó, los hermanos decidieron esperar a que Azul completara sus estudios secundarios.
“Valen también estaba en ese momento en el colegio, no le importaba decir, pero sí le importaba su hermana. A todos les importaba su hermana. Por eso no se habló hasta que Azul terminara el colegio, que fue recién hace un año y medio”, contó Yankelevich.
Qué hablaron Azul Giordano y sus hermanos antes de romper el silencio
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista llegó cuando Gustavo contó cómo fue la conversación que mantuvieron los tres hermanos antes de que Valentín decidiera dar su testimonio público en Infobae.
Vale aclarar que Azul terminó el colegio y se encuentra viviendo en Estados Unidos, donde actualmente desarrolla su formación universitaria. Según explicó su abuelo, Franco y Valentín hablaron con ella para contarle que sentían la necesidad de hacer pública su historia y conocer cómo se sentía frente a esa posibilidad.

“Ellos lo hablaron con Azul y le dijeron que tenían necesidad de contar su historia. Ella los entendió”, reveló Gustavo. Sin embargo, también reconoció que para su nieta menor no era una decisión sencilla, especialmente porque ella había atravesado aquella etapa familiar desde una experiencia diferente a la de sus hermanos “Por supuesto que hubiera preferido que no se cuente porque ella vivió ahí, en esa casa”, explicó.
A pesar de sus reservas, la joven comprendió la necesidad que tenían Franco y Valentín de hablar sobre su pasado y decidió acompañarlos. “Azul les dijo que si ellos tenían necesidad de hacerlo, que lo hicieran”, contó el productor.
Por qué Azul Giordano se quedó viviendo con su papá cuando sus hermanos se fueron de la casa
Una de las grandes preguntas que surgieron después del testimonio de Valentín Yankelevich fue por qué Azul, la menor de los tres hijos de Romina Yan y Darío Giordano, permaneció viviendo con su padre cuando sus hermanos Franco y Valentín dejaron la casa familiar.
Durante su entrevista en Intrusos (América TV), Gustavo Yankelevich reveló por primera vez los motivos detrás de aquella decisión y explicó que se trató de una medida acordada con la Justicia, después de una serie de evaluaciones psicológicas.
“Azul tenía 6 años... Los jueces y los peritos psicólogos nos hicieron hacer test psicológicos... Los tres chicos iban juntos”, comenzó explicando el productor. Luego, sorprendió al revelar que había sido él mismo quien solicitó que su nieta permaneciera al cuidado de Darío Giordano, pese a las situaciones de violencia que sus otros dos nietos habían denunciado.

“Yo les pedí por favor que Azul se quedara con él porque él nunca le había pegado a Azul. Era como desprenderla. Ahora lo digo para que se sepa”, manifestó.
En ese sentido, Gustavo aclaró que la decisión estuvo acompañada por un acuerdo para supervisar cómo evolucionaba la convivencia entre la nena y su padre. “Azul se quedó con él porque con el juzgado convinimos que íbamos a monitorear si él con ella tenía el mismo accionar o no y no lo tuvo”, aseguró.





















































